Carmen nos habló del origen del vermut, y que a diferencia del vino, Hipócrates lo recomendaba por sus propiedades saludables ya que contenía hierbas del género Artemisa.
En Roma ya se convirtió en una bebida popular y no sólo como medicina.
En el siglo XIX ya era una bebida muy estimada en Italia por la clase alta de la sociedad, aunque seguía vendiéndose a granel.
Y así llegamos a España, en particular Reus, con Izaguirre que fue quien primeró embotelló el vermut.
El vermut debe considerarse como tal si es una bebida hecha con vino, con 15º de alcohol, con ajenjo como aditivo indispensable y otras hierbas o aromas.
En el caso de Carmen partimos de Oloroso (ya con 15º), y con la adición de esencias líquidas de genciana, rosas, azahar, salvia y alguna más.
Para equilibrar estas esencias, muchas amargas, se disponía de vino PX.
El objetivo de la cata era conseguir una bebida con olor y sabor a vermut. En mi caso debo decir que lo conseguí...
Para terminar, Carmen nos ervió un plato variado para picar y que se acompañaba del vino blanco joven Viña Verde, de DO Montilla-Moriles, con 11º de alcohol y hecho con mezcla de variedades blancas, como Pedro Ximénez y Moscatel. A mi parecer: poco vino. No lo recordaba así, ni con tan pocos grados.
Y Bonals, un vino tinto de la Tierra de Zamora 2023. Con aroma a fruta roja. Muy agradable en boca, ácido y ligeramente astringente.
En suma, una demostración y cata con Carmen muy interesante.
