martes, 16 de mayo de 2017

Para comer buenos cortes de carne. Con acento

En la avenida Al-Nasir, o sea y para entendernos, la primera parte del vial norte que llega hasta el Pretorio se encuentra este Resto-Bar llamado Con Acento y especializado en brasas. Como es de suponer y tratándose de dos uruguayos que lo llevan, las carnes asadas son los principales platos solicitados. 

Lleva varios años en este lugar, y como tantos otros locales que florecen por el boca a boca, quedamos el grupo de amigos por recomendación de Quino. Y el lugar merece la visita porque se come bien, el trato es agradable y la cuenta no es desmesurada para lo que al menos pedimos.

Cuenta este restaurante con tanques de cerveza de Estrella Galicia, pero con los días de lluvia de la semana pasada y con las viandas, pues poco caso se le hizo a la cerveza.

Tras un primer plato clásico de espera a los rezagados: ensaladilla rusa (sabrosa, aunque como éramos nosotros los rezagados apenas la pude probar); mollejas a la brasa (muy ricas, en su punto y sabrosas, con la sal justa); papas arrugadas (en su punto, pequeñitas, jugosas), y chorizo criollo.

Aquí debo mencionar las salsas, exquisitas, llenas de sabor. Y es que el chimichurri es un prodigio de años de sapiencia que nos dicen que combinan con cualquier carne de la mejor manera.
Es como la salsa de soja con la comida oriental: ambas me resultan adictivas.

Aparte de las carnes, se pidió ensalada mixta y salmorejo
El salmorejo venía con un punto dulce que se combinaba muy bien con los encurtidos. A quien no le gustan los aderezos pues lo tiene crudo. Pero quedan bien. De todas formas, el salmorejo bien hecho debe llevar su punto de vinagre y dejarse de decorados: su jamón y su huevo es lo que mejor le va. Son cosas del diseño, pero el plato quedaba vistoso. 

En cuanto a los vinos se pidió un buen surtido de ellos. Un fresco y aromático Uvas del Sol Malbec, después un Valdelosfrailes, tinto roble de Cigales para acabar con un Azpilicueta, tinto crianza de Rioja. Quizás este último fue el que mejor acompañó a la carne, pero a mi el tinto argentino me supo muy bien.

Por supuesto, lo mejor fueron las carnes asadas. Sólo marcadas en la parrilla, y para los que los quieren la carne bien pasada, sirvieron un hornillo con carbón para cada uno dar su punto. Carnes muy tiernas, sabrosas, en su punto de curación.
Mi carnicero del mercado de Ciudad Jardín, Pepe, me comenta que los argentinos cuando le piden carne para asado, les piden que les deje la carne amenos una semana más en la cámara frigorífica.

Los postres fueron la puntilla a la comida. Como es normal en todos los postres argentinos (ha sido mi primer uruguayo) estaban bastante dulces, que hizo que no se pudieran afortunadamente acabar, para así pasar una buena digestión.

Leo, el dueño, nos despidió y comentó el tiempo que lleva e este sitio, detalles y también cómo muchos jugadores del Córdoba CF le habían dado su camiseta.
El más curioso fue la de Xisco, que salió del club el año pasado y actualmente juega en la liga tailandesa, eso es un cambio de Rumbo. Pues decía que la semana pasada estuvo por su casa a comer porque se lesionó y prefiere médicos de aquí.

La cuenta, larga y al final contenida en el total por lo degustado: a 25 por persona. 

Ya digo, un restaurante muy bien montado, con gusto, bien llevado y que se come bien.





















martes, 9 de mayo de 2017

Bar Natali, un sitio tranquilo y con buena comida a buen precio

Este bar, el Natali, está situado en la calle Dr. Jiménez Díaz, entre las calles de Dr. Fleming y Dr. Barraquer. ¿Mucho médico, no? 
Estos nombres se dieron a la calles por su cercanía al Hospital de la Cruz Roja, y cuando se urbanizó la Huerta del Rey en los años cincuenta se buscaron personaje s ilustres de la medicina de aquelos tiempos.

Se trata de una calle peatonal, con jardines y arbolado que le hace ser fresca en los días y noches de verano, por lo que hemos frecuentado este sitio en repetidas ocasiones.
Parece que últimamente además de los vecinos y algunos que lo conocemos, es cada vez más conocido por el turismo extranjero porque tiene buenos precios pero apartado de la zona más turística.

Rebuscando en internet aparece la entrevista a Juan quien comenta que el cambio de carrera ofiocial de la Semana Santa le ha venido muy bien a su negocio por su proximidad a la Mezquita.

Los propietarios, María José y Juan, son naturales de Espejo, un pueblo conocido por sus fábricas de embutidos. Recuerdo que en mi niñez, si el viaje por la carretera de Granada iba bien, había la posibilidad de parar en casa Lorenzo a comer uno de sus sabrosos chorizos al vino.

Es por eso, que una de las raciones de la casa y que tienen anunciada bien grande en un cartel a la entrada del bar es el plato espejeño: patatas al pelotón, huevos y pimientos fritos, y por supuesto chorizo y morcilla.


Las raciones son abundantes y a buen precio. 
Los calamares fritos, saben a calamares; es de perogrullo pero cada vez más se sirven preciosas raciones de calamares, que creo vienen congelados y lavados de origen, por lo que apenas queda sabor marino.

Los finos son El Pato, Doblas y El Gallo.

La ensaladilla (en este caso la foto corresponde a la media ración) también está bien servida.

Del servicio, los camareros, algunos ya mayores, tienen un humor encomiable, que hace uno preguntarse como pueden estar siempre de tan buen humor y con ganas de guasa.

Una de las veces que fuimos sucedió tras la Cabalgata de Reyes Magos. Llegamos un patrullón familiar al otro bar del negocio, La Tabla, que está en la misma calle y un poco más abajo del Natali. El camarero nos recibió con la mejor de las sonrisas y dispuesto a que cambiaramos cuántas mesas quisieramos. Nos sirvió rápido y todos contentos.


El precio de ocho consumiciones, cuatro cervezas, cuatro medios y la media de ensaladilla, y la entera de calamares: 24 euros.
Muy bien de precio, sitio agradable, cómodo, y muy bien atendido.




















miércoles, 26 de abril de 2017

Presentación de la XIV Guía de los Patios de Córdoba 2017, en el Patio de Viana

 El periódico local Día de Córdoba hizo el martes 25 de Abril la presentación de la Guía de los Patios de Córdoba en un acto celebrado en el encantador Patio de Columnas del Palacio de Viana, al que se accede desde la calle Rejas de Don Gome.

La noche acompañaba a la presentación. Hubo asistencia de distintas autoridades que hablaron sobre el compromiso de la sociedad civil, en este caso los dueños de los patios, para ofrecer gracias a su esfuerzo, dedicación y generosamente, a que un público cada vez más numeroso acceda a su patio.

Como decían algunos de estos propietarios, lo hacen por el gusto que da que las demás personas admiren y elogien el trabajo diario para que todo esté bien presentable.
Otra idea era que se desestacionalizara la visita a los patios y que no fuera sólo en las dos semanas de Mayo. Como muchos sabrám, ya se pueden visitar en Navidades y practicamente todo el año en la zona de San Basilio.

Esta guía vendrá traducida al inglés y será una atracción más al Mayo de esta ciudad: se dio la cifra de 133.000 personas que visitaron los patios el año pasado.
Lo más deseable es que todo transcurra con normalidad, ya que los protagonistas de los patios, sus dueños, están ya preparados. 
Se harán 6 rutas para la visita de los patios, y el responsable de la guía, Francisco Javier Cantador, hizo en sentido repaso de los patios, resaltando los aspectos destacables de muchos de ellos y nombrando a sus dueños: un muy buen discurso de alguien que se conoce al dedillo los patios.
 
Allí me encontré con unos buenos amigos, Benito, Carmen y Marcial, que tienen sus patios por la zona de la Plaza de la Corredera, y son en verdad una preciosidad; cada año les hacen una mejora, una planta nueva, una poda a tal árbol, ese detalle que falta y que uno no se había dado cuenta, una conducción de agua que haga que el chorro salga lento y suene a relax.
Por supuesto que ellos lo hacen para estar en su casa a gusto, pero la sonrisa les llega de oreja a oreja cuando les dicen qué precioso tienen su patio.

Este acto de presentación contó con la presencia de varias empresas que dieron y ofrecieron sus productos. Si no recuerdo mal: Quesería Los Balanchares (con un  surtido de quesos admirable), La Salmoreteca (de nuevo estos amigos, que no paran), Embutidos Jurado y Encinares del Sur (con un cortador de jamón ibérico). Allí estaban los trabajadores de estas empresas dando sus productos de forma eficiente, así como el servicio de catering. 
También estaba una venenciadora que servía con arte el fino de la DO Montilla-Moriles.

 Mi asistencia fue gracias a la invitación de J.M. Santiago, que además de trabajar en el Día de Córdoba, tuve la suerte de conocer cuando hacíamos la mili en el RACA y que nos tocó vivir además la noche del golpe de 23F.

Fue una inmensa alegría comprobar el éxito de la presentación, y encontrarme con muy queridos amigos.







 




























domingo, 23 de abril de 2017

Una excelente reflexión sobre la cata del vino Montilla-Moriles.

Por Raúl Márquez, Profesor de Hostelería en el IES Gran Capitán de Córdoba.



https://www.facebook.com/raul.marquezdiaz/posts/10211412078891998



SI LA CATA DEL VINO HABLARA...
Un año más la cata del vino ha cerrado sus puertas. A lo largo de estos días todos habremos podido leer y escuchar comentarios de todos los tipos y para todos los gustos tanto en prensa, como en redes sociales y, cómo no, entre nuestros grupos de amigos.
La calma que ha dejado tras de sí la tempestad desatada estos días en torno al recinto donde se celebraba, sin duda invita a la reflexión por parte de todos los que amamos el vino y lo que hay detrás de él, y a mi me ha dado por pensar qué pasaría si la cata del vino hablara.
¿Qué nos contaría?, ¿Estará triste, feliz?, ¿Volverá su letargo sintiéndose orgullosa, o tal vez decepcionada?
Aquí os dejo mi opinión al respecto:
Si la Cata del Vino hablara, nos contaría sus orígenes, su procedencia de familia humilde que mora en una tierra bendecida por el sol, encumbrada en un pasado gracias al sudor de sus habitantes y castigada con los años por la evolución de un mercado vinícola esnobista y desalmado, mercenario del gusto de unos pocos y verdugo de la tradición, el origen y la personalidad.
Si la Cata del Vino hablara, se mostraría orgullosa de que a sus 34 años su embriagador perfume ya forme parte de la primavera cordobesa, entremezclando la complejidad de sus notas con el olor a azahar, incienso y otras flores que riega nuestra ciudad por estas fechas.
Si la Cata del Vino hablara, nos haría entender que al igual que nosotros tiene un pasado, un presente y un futuro, y que su evolución no es solo fruto de sus decisiones sino también del medio y el mundo que la rodea.
Si la Cata del Vino hablara, nos enumeraría con satisfacción la calidad y variedad del conjunto de actividades que, destinadas a profesionales y a todo aquel que tenga interés por conocer más a cerca de sus vinos, han rodeado a todo el evento.
Si la Cata del Vino hablara, proclamaría a los cuatro vientos la labor de promoción exterior que hace, no sólo de sus vinos sino de la ciudad y la provincia que la vió nacer y la acoge entre sus manos año tras año.
Si la Cata del Vino hablara, tal vez le preguntaría a los sumilleres, estudiantes de hostelería y restauradores que ha comenzado a homenajear desde hace poco, cómo se sienten tras recibir esos galardones, fruto de su buen hacer.
Si la Cata del Vino hablara, defendería sin dudarlo a aquellos bodegueros y restauradores que durante unos días salen de sus casas y colaboran con el evento, de los que solemos olvidar que además de difundir, tienen que vender, como lo hace cualquier empresa.
Si la Cata del Vino hablara, recalcaría su accesibilidad por precio, por ubicación y por todo, acercando el mundo del vino a oriundos y foráneos, llegando incluso como novedad este año a facilitar el transporte a la gente de su tierra y teniendo establecido un módico precio de acceso del que más de la mitad lo vale la copa que nos entregan si quisiéramos adquirirla en una tienda.
Si la Cata del Vino hablara, nos mostraría lo positivo de su existencia, el aumento de sus cifras año tras año y cómo eso repercute en nuestro entorno.
Si la Cata del Vino hablara, no tendría pudor en hacerlo sobre sus imperfecciones, porque estás son síntoma de su humanidad, al igual que nos mostraría con ímpetu sus ansias de mejora.
Si la Cata del Vino hablara, se le ensombrecería el rostro si le nombráramos a aquellos jóvenes, que a veces no lo son tanto, que acceden al recinto con el único propósito de emborracharse y "posturear"; pero no es su culpa sino la nuestra, no son sus hijos sino los nuestros, víctimas de una sociedad que no es capaz de enseñarles a divertirse de otro modo.
Si la Cata del Vino hablara, se le partiría el alma al reproducir algunos de los comentarios que gratuitamente se vierten sobre ella, máxime, cuando sólo pone corazón y buena voluntad en lo que hace, y, en ocasiones olvidamos que lo que hace, también lo hace por nosotros.
Si la Cata del Vino hablara, agradecería sinceramente su labor al gerente de la D.O. D. Enrique Garrido, a todo su equipo y al resto de participantes que, con más corazón qué medios, se han esforzado una vez más para que todo fuera posible.
Si la Cata del Vino hablara, alzaría su copa y dedicaría un brindis a todos aquellos visitantes que han cruzado sus puertas a lo largo de sus 34 años de vida.
Y es que si la Cata del Vino hablara, hablaría de esto y mucho más. 
Pero la Cata del Vino no habla, solo escucha, y nunca podrá decirnos que ella y nosotros somos uno, que somos familia y que en la familia los trapos sucios se lavan en casa. Que es hija de todos nosotros, y que a los hijos se les quiere por encima de todas las cosas, se les susurra con cariño los defectos para ayudarles a mejorar y se gritan a los cuatro vientos sus virtudes para generales confianza.
Dicho esto, cierro mis pensamientos con una dedicatoria...
Para los que habéis disfrutado sin más de la Cata del Vino, mi enhorabuena.
Para los que anteponéis siempre lo malo a lo bueno, ojalá un día encontréis un buen vino que os nuble los sentidos y os enseñe el lado amable de la vida.
Para los miembros de la Asociación de Sumilleres de Córdoba, a la cual tengo el orgullo y el privilegio de pertenecer, agradecer el apoyo que se le presta a este y otros múltiples eventos relacionados con el mundo vitivinícola.
Para Córdoba, ciudad de acogida que siento como mía y que ha visto nacer a mi mujer y mis dos hijos, mi apoyo incondicional. Nuestros vinos no se hicieron en un día y su reconocimiento no se fraguó de la noche a la mañana. El tuyo tampoco lo hará, pero digan lo que digan, ya está dando frutos.
Salud y buen vino.
Hagamos patria juntos.

jueves, 20 de abril de 2017

Entrega de premios y reconocimientos como inicio de la trigésimo cuarta cata de Montilla-Moriles


Soplan buenos vientos para los vinos de Montilla-Moriles.
En el acto de inauguración oficial de la XXXIV Cata de Vinos de Montilla-Moriles se pudo comprobar cómo empieza a sentirse la sintonía entre bodegueros, distribuidores, restauradores, sumilleres y demás personal que giramos alrededor de este mundo del vino, entre los que me incluyo.

La jornada comenzó por la mañana con el curso de venenciadores, y en el que participaron un buen número de aspirantes a emular a Rafa Fernández, todo un prodigio de estética cuando se pone a demostrar su maestría. 
Allí por la noche estaba Isa, que no había de forma de tocarle su venencia, como si ya estuviera adosada a su cuerpo.

Tras las palabras de distintas autoridades: alcaldes, concejales, presidente de la DO, el gerente de la DO Enrique Garrido resumió interligengtemente las directrices que deben llevar a todos los sectores a dar un nuevo impulso asl vino de la tierra. 
Entre otros hechos destacables estaba el que el concurso Ecoracimo se celebre en Montilla, y el de vinos genrosos y espirituosos en Moriles.
Todo parecía ir bien en la noche, hasta en el fútbol. 
 
Haciendo un resumen.
Después se pasó a las distinciones a restaurantes por su defensa de los vinos (renovable cada tres años, como Enrique recordó):
La Carbonería, Bodeguita Albalá, Vinoteca La Bordelesa, BistroVinos Suiza, Doble Cepa, La Tapería, Casa del Pedro Ximénez y Ágora 83.

Allí estaban los compañeros Santi Carrillo (Bistro) y José Ropero, como mejor sumiller y que hace un gran trabajo en Glacé.
También se distinguió a Tomás Gallego, alumno del IES Gran Capitán, como Mejor estudiante de sumillería.
Se dió por primer año el  nombramiento de Sumiller Embajador/a de Montilla-Moriles, en este caso a Rocío Rey, nacida en Montilla, gracias a su premio como mejor sumiller de las Islas Baleares, y por la defensa y difusión de los vinos de Montilla-Moriles.

La copa de este año, y digo copa y no catavino es preciosa, amplia, alta, estilosa,... muy bonita.

Por otro lado, la Orquesta de Córdoba celebraba su 25 aniversario y el conjunto de viento metal ejecutó dos piezas, una de ellas Luz de Mayo en Córdoba.
Desde aquí animo a los posibles interesados a disfrutar de la programación de los conciertos de la Orquesta. Llevamos más de 10 años abonados y seguimos disfrutando.

Esa noche pude conocer a la interesante pareja Laura y Erik Burgess. Trabajan y viven en Glasgow, dedicándose ambos a la difusión del whiskey. Pues además les encantan los vinos de la DO, han hecho los cursos de expertos en nuestros vinos, y han hecho interesantes reportajes del cultivo de la Pedro Ximenez y la pasificación en pasera de las uvas.

Finalmente, se pasó a la tertulia y charla con los amigos y con la degustación de tanto vinos como platos de las empresas que participarán durante las jornadas de la Cata.

Estuvo muy bien organizado. En un lado, junto a la fuente, los vinos jóvenes, de tinaja y los finos.
Y en dos mesas adicionales, los vinos más licorosos: olorosy amontillados; y en una segunda, los dulces PX.

Estaban todos los vinos y probamos varios de ellos.

En cuanto a los participante sdel catering, estaban (si no se me olvida alguno): la Salmoreteca, Río Grande, La Carbonería, Los Rojillas (de Villanueva), La Lonja del Marisco (de Montilla).

Allí nos enseñó David como degustar el salmorejo haciendo uso de la copa.

En definitiva, una interesante y optimista gala de inauguración de la Cata de vinos. Buen ambiente, buenos vinos y viandas, y espero que en los días de cata el personal disfrute del buen tiempo (mucho buen tiempo para la falta que hace el agua), de los vinos y de la compañía.
 

















martes, 18 de abril de 2017

Bajosol y Bajoflor: Aprendiendo de diseño y posicionamiento de marca con Bodegas Robles

Ayer lunes, cuando queda sólo un día para que de comienzo la cata, me acerqué a la Fundación Gala por invitación a la Asociación de Sumilleres de Córdoba. Se celebraba un doble premio a Bodegas Robles: por un lado un jurado compuesto exclusivamente por mujeres dio el premio Sakura a su vino dulce PX 0/0, y por otro el nuevo diseño de las etiquetas de las botellas de Robles también han recibido un premio. Por cierto, no lo sabía, pero sakura significa cerezo; y ya se sabe la que organizan los japoneses cuando estos árboles están en flor.
Tras hablar el director de la Fundación Gala, Hisae Yanase habló de su relación con el vino y las bodegas de Montilla, y por último Francisco Robles, tras hablar del modo de trabajo en ecológico de la viña y la bodega, dio paso a los diseñadores.
Juan Bolaños repasó las diferencias entre cultivo del viñedo ecológico y convencioinal. 
Y a partir de aquí empezó la clase diseño y marketing. Rosa Muñoz, de la firma cordobesa Ohayó, habló del trabajo de reflexión sobre cómo cuadrar el diseño de marca con la cultura japonesa. Comentó algunas ideas básicas: a más vida en la tierra más sabor en el alimento, y que había que llegar a conectar con Japón a través de las flores y a las mujeres japonesas, que son de las más entendidas en vinos.

Las botellas han perdido la etiqueta de fino, oloroso o monitilado, es sólo un diseño gráfico de flores y soles. Tampoco aparece el nombre de la bodega. 
Pues a pesar de eso, es bonita la botella. Y los vinos serán conocidos como Bajoflor o Bajosol (por el asoleado de las uvas en la pasera, para el PX). 
Es sencillo y bonito, ya que indican y clasifican aquellos que han estado en contacto con el velo de flor.

Además se han inventado un codigo numérico para los vinos Bajoflor: 0/2 (fino: dos años de velo, 0 de oxidación); 5/3 (amontillado: 3 años de contacto con velo y 5 de oxiodación); 6/1 (oloroso: 6 de xoidasción y 1 de velo). El PX 0/0 (0 años de oxidación y 0 de velo).
Se ha buscado la identidad del producto, y que sea significativo para el consumidor.

 

En cuanto a la etiqueta las fotos lo dicen todo, y sirven para los productos de Robles: vinos, vinagres y los geles de vino. Pablo Gallego, un reconocido diseñador gráfico local que ya ha hecho la campaña de Abre el Azahar, nos explicó cómo llegó al diseño de una etiqueta tan curiosa y novedosa.

Tras la exposición Rocío Márquez abrió la cata describiendo el Bajoflor 0/2 y el Bajosol 0/0. 
No habló de fino u oloroso porque esta nomenclartura debe ser aprobada por el Consejo de la DO y por tanto en la botella no aparecen, o no pueden aparecer esos tipos de vinos; y parece que los trámites son largos.

En el patio, Conchi, de Conchichina, había preparado diferentes tipos de shushi
Esta mujer trabaja estos productos de una forma prodigiosa. No me extraña que le vaya bien porque los hace muy sabrosos y frescos. Por cierto, ha abierto nuevo local en el pasaje Angel de Saavedra: donde estaba el pub Marrón, un lugar de encuentro o de ligar de los setenta,... hace tiempo de eso.

Los vinos de Robles han evolucionado a cada vez más sencillos, o mejor dicho sutiles, y se dejan tomar muy fácilmente. Creo que se han hecho más comerciales, y que el nuevo público, o el japonés, al que va dirigido esta colección de vinos seguro que les parece muy recomendables. 
Pero les falta fuerza. Recuerdo aquella cata en el Moriles en el 2008, en que Rocío nos trajo fino ecologico de Robles, muy bueno y que reconcilió a mucha gente con los vinos de Montilla-Moriles.

De todos ellos, me quedo sin duda con el amontillado, que era a mi parecer el que más armonizaba con la comida japonesa, o con los shushi.
 
Así que esperemos que la nueva imagen de Robles les vaya muy bien, tal como nos impactó a muchos de los asistentes.

 En la presentación, también asistieron otros miembros de la Asociación como José Ropero, que prepara combinados empleando vinos generosos. Hace poco estuvimos en Glacé y pude degustar uno de ellos; Joaquín Morales (anfitrión de lujo); Isa Calvache (catadora a domicilio de los vinos de la DO), y Javier (catador de altura).










viernes, 7 de abril de 2017

I Jornada Vinos de Montilla-Moriles para profesionales del sector de la Restauración y la Hostelería de la provincia de Córdoba y I Salón de Vinos de Montilla-Moriles


El jueves 6 de Abril comenzó la andadura de unas jornadas, las primeras, sobre los vinos de Montilla-Moriles como anticipo a la cata de vinos que se hará después de Semana Santa. 

En estas jornadas se han invitado tanto a bodegueros, comerciales, del sector de restauración, y con la participación de expertos en estos temas, como Rafael Bellido (presidente de la Asociación de Sumilleres de Andalucía), Juanjo Sánchez (presidente de la Asociación de Sumilleres de Málaga), Santiago Carrillo (de BistroVinos Suiza), José Ignacio Santiago (enólogo), Angel González (presidente de la Asociación de Sumilleres de Córdoba) y Enrique Garrido (Gerente de la DO Montilla-Moriles).

El hotel Eurostars Palace ha sido el lugar de celebración. En este sitio he estado varias veces con motivo de la presentación de distintas bodegas nacionales traidas por distribuidoras, pero ha sido la primera vez en que las bodegas de la DO Montilla-Moriles han presentado sus vinos como debe ser, luciéndose con sus productos, en un ambiente tranquilo antes de la bulla de las catas.

El Consejo Regulador viene trabajando intensamente en catas de los vinos por paneles de expertos para comprobar las cartacterísticas organolépticas óptimas de los vinos de tinaja, de los vinos en rama, etc., incitando a que la calidad de los vinos es la base de que los vinos de Montilla-Moriles cada vez sean más visibles y reconocidos en el mecado nacional.

Las intervenciones fueron sobre los vinos de la DO en la carta de vinos, si catavino o copa en el servicio de los vinos, y de forma práctica el experto catador Rafael Bellido, hizo una cata ciega de seis vinos finos en rama y pudo distinguir en varios de ellos cualidades sobresalientes en nariz y en boca, al nivel de los mejores vinos nacionales.

Tras un coloquio final entre ponentes y asistentes se concluyó por bodegueros y restauradores el compromiso de dar a conocer nuestros vinos, unidos por la calidad de los mismos, ya que algunos vinos están catalogados entre los mejores del mundo.
Hubo también retos para las fechas próximas: ¿se pedirá en la feria más vinos de Montilla-Moriles que de otras zonas?
En el caso que me atañe, cuando vamos los compañeros de trabajo a la feria, siempre se pide vinos de aquí, hasta para hacer el rebujito. La calidad es muy superior a los finos de otras zonas.

Por último se pasó a la terraza a degustar y catar los vinos de un buen número de bodegas. Sólo me dio tiempo de probar dos vinos de tinaja, uno de la bodega Los Raigones y otro de Bodegas San Pablo, Verde Sur: éste último muy aromático.
Y María Rivero me recomendó un fino de 10 años de Toro Albalá, un vino que parecía un perfume de aromas a especies y frutos secos. Una delicia.
La Asociación de Sumilleres se hizo una foto de familia con los ponentes.

A esa hora ya no estaba presente en el evento ya que estaba en el Gran Teatro oyendo extasiado la Sinfonia Titán de G. Mahler e interpretada al unísono por la Orquesta de Córdoba y la Joven Orquesta de Córdoba. En total, 98 músicos tocando conjuntadamente una excelente composición. 

Esperemos que corran nuevos tiempos en nuestra ciudad y vayamos todos en la misma dirección.