miércoles, 3 de septiembre de 2014

Cata de vinos de Roda en Sabores de Nuestra Tierra

Gracias a la comercial de Juan de Dios Medina, un grupo de la Asociación de Sumilleres de Córdoba nos reunimos en el salón de esta distribuidora de vinos, quesos y una variada gama de productos de alimentación.
La razón y buena, la visita del reconocido enólogo Agustín Santaolaya, de la bodega Roda. Nos trajo algunos de sus vinos riojanos y de la Ribera del Duero, vinos conocidos en el mercado por su calidad, pero había que probarlos. Como se hizo en esta primera semana de Septiembre en la que el calor o más bien la calor ha azotado Córdoba, pues entre el buen hacer de Angel y del Agustín los vinos se sirvieron a su temperatura.

Agustín mostró de forma amena las características de la zona de Haro donde está Roda y el modo de actuar de la empresa, en la que la tradición y la innovación están a la par: sólo trabajan con añadas, nada de mezclas; trabajo desde la viña buscando los morfotipos más adecuados de Tempranillo (ya han catalagodo más de 550); refrigeración de las uvas antes de entrar en bodega, prefermentación en frío, fermentación espontánea, sólo en tinas de roble, y también llevan la fermentación maloláctica de forma espontánea en barricas o tinas de roble.

Es tradición y a la vez innovación porque se sigue la tendencia actual de volver a tiempos pasados, con buen trabajo de los taninos con remontados y bazuqueos, no adición de levaduras o bacterias y empleo de barricas usadas de forma que el toque de madera no se note en el vino.

Los vinos que se cataron todos tenían una gran intensidad colorante con tonos púrpuras muy vivos, y fueron:

- Sela 2011, un tinto riojano de viñas de 15-25 años, 1 año de crianza. Fruta intensa, a cereza, sedoso, persistente, cálido. Es un vino que podría definir como afilado, entra a saco y deja en la boca una persistencia quizás excesiva, indicando unos taninos bien presentes. Retrogusto frutal, aunque a los 5 minutos quedaba poca fruta en la copa.

- Corimbo 2009, un tinto de Ribera del Duero, con 14 meses en barrica. Aromas a mora, fruta negra, más especiado que el anterior (lleva 20% roble americano), taninos muy suaves, con un retrogusto potente, algo más amargo que el Sela. Más equilibrado que el Sela.

- Roda 2009, riojano, con aromas muy maduros de cereza, y algo de cuero. Cálido, especies finas, un aroma dulce. Paso de boca suave, con menor persistencia o tanicidad que los anteriores.

- Roda I 2007, fruta negra, aromas a chocolate y torrefacto, muy suave en boca, ligero, especiado. No sé con cuál quedarme de los dos Rodas. Este Roda I sigue haciéndose complejo en la copa, pero ligero en boca.

- Corimbo I 2010, de nuevo un Ribera. Fruta roja y negra, cálido, especiado, aromas vegetales balsámicos, torrefacto y cacao. Tanino muy suave, persistente.
Este es el vino que más me ha convencido. Los precios de estos vinos son altos, desde 18 € el Sela hasta los cerca de 35 o 40 del Corimbo I.
Muy buena cata que al ser defendida por un enólogo apasionado de su trabajo y vinos, pues entusiasma y engancha.
La cata se terminó con un tapeo ofrecido por Juan de Dios Medina, con quesos y embutidos excelentes. Y un picadillo de tomate, pimiento y pepino de rechupete.

Al final, foto de asistentes, entre los que por causa del trabajo yo ya no estaba.








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