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miércoles, 18 de septiembre de 2013

En el patio del Colegio de los Arquitectos

Esta semana hemos quedado en el patio del Colegio de Arquitectos que está en la muy céntrica Avenida del Gran Capitán. Es un precioso edifico modernista de 1907 y que destaca por sus ventanales  con arcos y decorados con guirnaldas. En el patio naturalmente sombreado por la vegetación se ha instalado un ¿bar? ¿ambigú? que es un remanso a la hora del aperitivo. La sombra y el fresco hacen de este sitio un buen local para quedar al mediodía.
La única pega es que sólo sirven patatas fritas y aceitunas. En cuanto a los que nos interesa, que son los finos, tenían tres: El Gallo, Doblas y Segunda Bota.  El Gallo, por ahora sigue corto por lo que no se comenta; el fino de Moriles Doblas estaba mal, pasado de color, sin amargor, y un sabor dulzón. El Segunda Bota no falla, estaba correcto como debe ser un fino de Montilla-Moriles: amarillo verdoso, buena acidez, algo amargo, aromas a frutos secos y levadura.
Un local curioso y agradable, de paso, para tomar una cerveza o un fino sin prisas y descansar, y pasar un buen rato con los amigos.
Fino Segunda Bota, Gallo y Doblas


viernes, 2 de agosto de 2013

Cafe Gaudí

Pues no, no es una taberna, es una cervecería, cafetería, donde poder comer y que apenas cierra, y siempre tiene la cocina disponible. Ahora el Café Gaudí cumple 25 años desde su apertura y en su momento supuso un acontecimiento en la ciudad, por su decoración, por su ambiente, de día y de noche, su terraza, y aún sigue. El edificio ya es singular, y por dentro se ha decorado con estilo art-decó, muy sugerente y ligero.
El personal es muy amable, correcto, y profesional. Supongo que saben que están en uno de los mejores locales de Córdoba, y lo transmiten.
En cuanto a las cervezas, tienen algunos grifos, pero tan sólo probamos como primera consumición, por el calor, para acomodar el estómago, y después pasar a los finos.
Aunque no es taberna, tiene un gran surtido en finos, tanto en número como calidad. De la DO Montilla-Moriles tienen El Pato, Eléctrico, Segunda Bota, Gran Barquero, CB, y de Jerez, Tío Pepe. Todos los finos están en botella. Probamos el Gran Barquero, Segunda Bota y Tío Pepe. Este último, estaba subido de color, cuando los vinos de Jerez han sido más pálidos que los de aquí; es posible que poca gente lo pida y en frío el oxígeno hace estragos en el vino blanco.
El mejor de los tres, a mi parecer, el Gran Barquero: color amarillo pálido, aroma a pan y frutos secos, con un gran retrogusto, amargo y algo salino.
Gran Barquero, Tío Pepe (dcha) y almejas
El Segunda Bota, era más suave en todo, en boca y en nariz, pero con menos personalidad.
El Tío Pepe en nariz me dio toques cítricos, el vino estaba mal ya de color, y en boca muy suave. Otras veces lo había probado mejor.
De picar unas almejas a la marinera, muy frescas y ricas.


martes, 12 de marzo de 2013

Taberna El Poema

Está situada en la céntrica caller Alonso de Burgos, aunque su entrada principal está cerca de la plaza de San Hipólito. Este local lo recuerdo como un restaurante o taberna, por ejemplo fue hace tiempo el restaurante Hispania, y todo debido a su excelente situación que le permite tener una fresca terraza. Ahora con una cervecería que se encuentra justo enfente, siempre hay un acúmulo de gente que hace que esté aún más animada la plaza.


Se trata de una taberna agradable, espaciosa, bien atendida y que cuenta con el reclamo de la tapa incluida en el precio de la consumición, y en este caso la tapa está bien hecha. Tienen tapas frías, con lo normal: salmorejo, patatas alioli, boquerones en vinagre, ensaladilla, anchoas o tortilla; y también sirven molletes de embutido y otras: como unas gambitas, etc.
El vino. He estado varias veces y han tenido fino de Segunda Bota (Delgado, Puente Genil), un fino serio, hecho, sin filtrar, de un agradable e intenso color amarillo verdoso, con una nariz punzante, de trago lento, algo amargo, para disfrutar a sorbos. Según refiere el docto Manuel López Alejandre, un fino de treinta minutos.
Creo que también he probado en esta taberna el fino Doblas, que para mi gusto es uno de los mejores en cuanto que es fresco y a la vez, con buenas notas de crianza biológica. Y disponen del Gallo, pero no me gusta.
En resumen, una de las tabernas más agradables de estar en el centro de la ciudad y con el aliciente de la tapa, lo cual explica el enorme éxito de la misma.