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viernes, 27 de marzo de 2026

De tapeo por el centro, centro, de Córdoba: Taberna San Cristóbal y Cervecería Voces Cordobesas

      Siempre es agradable quedar con los amigos, hablar de todo y tapear algo. Este viernes fue un buen día. Quedamos en la Taberna San Cristóbal, en la calle Manuel de Sándoval.  

      Se puede decir que es un clásico en el tapeo cordobés, si bien este nuevo local en el centro es reciente. Es algo pequeño para la clientela que allí se junta, pero lo compensan con el buen beber y comer. 

      Tomé un medio de María del Valle, de Bodegas Gracia: a 1,8 € y muy bueno. Supongo que será un vino chiquito como le llaman los más entendidos, con poco tiempo de crianza, ya que el solera vale más de 10 € la botella. De tapeo una muy buena tapa de ensaladilla rusa por 4 €. A quien nos siga sabrá que la humilde ensaladilla rusa es a nuestro parecer la esencia de la tapa.

      Como estaba demasiado concurrido nos fuimos a la Cafetería Cervecería Voces Cordobesas, en Calle Caño con Manuel María de Arjona. Un salón más amplio y con la clientela sentada, en buena mayoría gente mayor, más que nosotros. Y cuando eso ocurre, di: allí se come bien y a buen precio. 

     Salían buenas raciones a las mesas y nosotros nos pedimos dos medias raciones de patatas bravas y de rosada. Ambas muy buenas. 

       De beber me pedí un medio de fino Doblas. A mis colegas no le convence, pero será porque me gusta la diversidad de los aromas y sabores de nuestros finos cordobeses, que me pareció bien bueno. 

      El precio de dos cervezas, un medio, una media ración de patatas bravas y otra de rosada: 25 €.

 

 

 

 

      Para terminar, en la San Cristóbal nos encontramos con una pareja de bilbaínos y él se pidió un combinado que conocía su nombre pero no su composición: Negroni. Ahí va, mitad de Ginebra, Campari y Vermut a partes iguales. Me lo dio a probar, pero oiga, para el tapeo como que no. 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 25 de abril de 2016

Taberna El Aguador, en la semana de la Cata de Vinos de Montilla-Moriles 2016

 La Taberna El Aguador está en la calle Santa Eufemia, al final del Vial, y junto a la Av. Almogávares. Es un local que pertenece al Grupo La Carbonería , el cual lo forman al menos seis tabernas o restaurantes. Su evolución ha sido sólida y meteórica, tanto que en la puerta exhiben con orgullo su pertenencia a dicho grupo, y que ya es un signo de solvencia y buen hacer en cuestión de restaurantes en Córdoba.

El Aguador está muy bien situado, quizás con algo más de ruido de la cuenta porque el Vial está al lado, aunque en la terraza estábamos realmente cómodos.
Cada vez que pasaba en bici cerca veía que había mucho público, y eso que no sirven tapas acompañando la consumición: había que comprobarlo.

La carta está bien resuelta, con bastantes sugerencias. Y los camareros, solícitos y rápidos, nos cantaron lo que había fuera de carta. En ese canto siempre va, al menos yo, pensando en censurar varias opciones, por el precio, porque se queda uno sólo con lo más llamativo, y después vienen las lamentaciones. 
Fuera de carta habían unos buenos boquerones fritos, que en la cuenta se ve estaban a muy buen precio y el plato bien servido.
El pescado estaba muy sabroso, de buen calibre, y fresco; si la fritura fuera algo menor de tamaño, hubiera quedado mejor a la vista, pero como lo que cuenta es el sabor y la frescura, la ración era muy, muy decente.
Ah, y servido casi de inmediato: calientes, como si estuvieran esperando en cocina nuestro pedido.

En cuanto a los vinos finos. 
Tenían de Doblas (Moriles), Eléctrico (Aguilar de la Frontera) y Amargoso de El Gallo (Cíordoba). Como aparece en la foto, para gustos colores.
El Doblas, es uno de los vinos que más puede cambiar de un sitio a otro, o más buen que esta bodega tiene tanta demanda que no puede servir la misma calidad. Creo que estaba al límite de picarse. El mismo vino y el mismo día lo probé en la Taberna Yerbabuerna, y parecía otro vino, mucho más fresco y sabroso.
El Eléctrico, bien como siempre, y en su línea de apenas crianza el Amargoso. 

Se me olvidó pedir la carta de vinos, ya que en la de los platos los vino no aparecían. Esto viene a cuento del apoyo que debemos da a los establecimientos que tienen una buena oferta de los vinos de Montilla-Moriles.

El precio, ajustado, tanto la bebida como el plato. Y es que esta gente de la Carbonería han aprendido rápido y bien. Un buen sitio para tapear y comer a buen precio.

Postdata: La semana pasada se celebró la 33ª Cata del Vino Montilla-Moriles. Parece que ha sido un éxito de asistencia, sobre todo de los jóvenes, por lo que se está pensando organizar otra exhibición de vinos de Montilla-Moriles en otoño. 
Ha habido buena organización y una programación acorde con el impulso que se quiere dar a nuestos vinos. Enhorabuena a todos los que lo han hecho osible.

En el debe de la cata está el que se convierte en una celebración primaveral más, y que una vez terminada hasta el año que viene apenas si hay contacto con los vinos de la tierra. Pero eso no es problema de la cata, sino de los usarios.



















lunes, 30 de marzo de 2015

Taberna El fogón, en el Realejo

Ya está aquí la Semana Santa en Córdoba. La temperatura acompaña y ya estamos metidos de lleno en el previo al verano, porque la primavera últimamente entra con muchas prisas para acabar.
Uno de los puntos más reconocidos de la Semana Santa cordobesa es la zona del Realejo por donde pasan varias cofradías con sus pasos, ya que en esta zona se sitúan las iglesias de San Lorenzo, los Trinitarios, Salesianos, San Andrés, y de paso transitan las de San Cayetano, Jesús Nazareno, y quizás alguna más.

No soy experto en temas santeros o cofrades, y me gusta ver alguna por las calles de mi ciudad. Pero muchos cordobeses son aficionados todo el año a restos menesteres y tienen su propio lugar de reunión. Y este es el caso de la Taberna El Fogón, que cuenta con su propio salón cofrade, con las paredes repletas de fotos y la continua música de bandas.
Es un ambiente curioso, que puede abrumar a muchos aunque es una forma casi de vida para otros, que lo viven con pasión siendo desde costaleros, cofrade en procesión o simple aficionado.
Además, esta taberna tiene, al menos anunciado en internet, espectáculo flamenco todos los viernes y en ella se celebran varios concursos de guitarra flamenca.
Lo dicho, esta taberna está en una de las zonas con más raigambre cordobés: cerca de la Corredera, junto a San Lorenzo y San Andrés. Y en su momento, por esta cercanía al centro, se convirtió en un punto comercial importante, unque ahora apenas si quedan los locales o comercios antiguos.
Es una taberna con encanto, que ocupa una casa y en el antiguo patio de la casa nos situamos a copear, tapear y hablar de todo.
Tiene página de facebook pero si se busca apenas tine más información de su localización y las consabidas primeras opiniones de 5 estrellas, y poco más. Con esto quiero decir que debe tener una buena actividad, pero que no es conocida más que por los asiduos y por los que pasan por la calle.

Los vinos finos son de El Gallo, Manolo, Doblas y Mozárabes (nunca lo había visto antes).
Ninguno de los finos nos sorprendió, son vinos más o menos sencillos. Por ejemplo el fino Mozárabes estaba muy pálido, muy filtrado, con aromas sin embargo de madurez, y quedaba extraño.
El fino Doblas estaba en su línea, más en lo que debe ser un fino de la tierra pero no está este vino en su mejor momento, es demasiado variable en olor y gusto, y hemos catado vinos de Doblas notables y otros extrañamente diferentes.

En cuanto al tapeo cuenta con una variada carta y precios en principio normales. Había que probar algo y a eso nos dedicamos:
como siempre Raquel pidió media ración, en este caso de berenjenas. A 4,5 la media ración y a 6,5 la ración. Todo sea dicho, muy ricas, caseras, con su tiempo en sal o cerveza para que salgan tiesas después de fritas.

 Después pedimos una ración de puntas de solomillo. Y si las berenjenas estaban buenas, las puntas estaban duran, duras, correosas y pasadas. Y no creo que fuera de haberse pasado en la plancha, es como si se hubieran recalentado, porque esa carne hecha como tiene que ser está bastante tierna.
Quizás es que aquí les guste pasar la carne para que no les digan que está poco hecha.

El precio de una media de berenjenas, una ración de puntas de solomillo, un tinto (de López de Heredia, y estaba bueno ya que abrieron la botella), dos cervezas y cuatro medios de fino, 24 euros. Bien, un precio razonable, en un sitio agradable, curioso, típico, pero esperamos que traten mejor a la carne.
Calidad-precio, suficiente, un 6,7.



martes, 17 de febrero de 2015

Taberna El Picoteo del Gallo II

Este local está en la calle Sevilla, justo donde antes se situaba la taberna marisquería El Faro, que languidecía hasta desaparecer hace más de un año.
Este Picoteo II tiene disposición y estética parecida al I, forrado en madera de pino, con aprovechamiento de cualquier recodo para poner una pequeña estantería que sirva para poner las consumiciones ya que el local es pequeño, quizás algo mayor que el I que es sólo una barra y una esquina. En los dos picoteos, el camarero lo encontramos controlando al personal desde una posición elevada, donde se muestra el surtido de tapas y raciones variadas.
Es un bar digamos que simpático, recogido, amigable y el camarero está bien atento al personal que entra, aunque hay que decir que no había mucho público a esa hora cercana a las dos y media de un viernes cualquiera.
La calle Málaga y su prolongación, la de Sevilla, tienen varios centros de reunión como son el bar Correo, Tollín, Carrasquín y éste que se comenta aquí que queda relativamente apartado (unos metros) del centro de esta ciudad, que es la plaza de las Tendillas. Esa pequeña distancia, doblar la esquina de la calle Málaga a la de Sevilla parece que es pasar a otra casilla del juego.
La carta está bien surtida de tapas, montaditos y platos, y se puede encontrar lo normal en cualquier taberna con algunas singularidades, pero ni ésta o la del Picoteo I son las más recomendadas para comer bien, es como dije antes, se está bien en ellas.
A diferencia del Picoteo I no tienen apenas sitio fuera, ya que aún circulan coches por la calle Sevilla.
Llamándose el Gallo uno puede pensar que tienen fino de Bodega El Gallo, pero no. Tienen el fino Eléctrico (Bodega Toro Albalá) y el de Doblas. Probé esta semana, gracias a mi compañero J.M.G., gran entusiasta de los vinos de El Gallo, el Amargoso Selección de Familia. Ese sí está bastante bueno, muy aromático, más hecho que los que normalmente se expenden en muchos bares de esta ciudad. El fino Eléctrico me lo recordó bastante, aromático, un fino chiquito como se dice ahora, muy bebible, para copear y tapear. El Doblas es más hecho, algo menos ligero en aromas y no tan limpio como el primero.
De comer pedimos una ración de carne de monte, ciervo, sabrosa pero algo dulce: extraña combinación porque la carne de monte le cuadran bien las vinagretas y algo de dulzor, pero en este caso la vinagreta no aparecía.
Pero eso sí, la sopa mojada con fino acompaña a cualquier conversación tertuliana tabernícola. Tras recorrer muy distintos temas, desde qué hacer en el fin de semana, de perros perdidos y recuperados (caso de Roben), de qué tarde es ya y adónde vas tan ligero que así no sienta bien.
No dan tapa gratis. La cuenta de diez consumiciones y la ración de carne, 26 euros. Bien, correcto.








lunes, 22 de diciembre de 2014

La Compañía. Bar de Tapas y molletes

En la calle Conde de Cárdenas, junto a la plaza de la Compañía está este bar a la sombra de la plaza y junto a uno de los bares más populares del centro, y de toda la vida: El Bocadi. Dura competencia y parece que aguantan. ¿Y cómo lo hacen? Pues tienen tapas, montados y bocadillos bien servidos por sólo 1 euro adicional a la consumición. También tienen veladores en la misma calle, por lo que a la sombra en verano se está bien.

Por ejemplo el bocadillo de atún o el de lomo como se puede ver son bien generosos.
Y la tortilla de patatas es casera, recién hecha, por lo que quizás por esa razón: buenas tapas y buenos montados. También tienen raciones pero no hubo ocasión, ya que había que comer en casa.
Los vinos que tienen: de fino, el Doblas, que parece que está refrescado y más apetitoso que otras veces en los que estaba claramente falto de fuerza, apagado,… en resumen que al menos éste lote era como el de siempre. También tienen PX, y vermut para copeo.
Pedí una copa de tinto Convento Oreja, roble, de Ribera del Duero, un tinto muy fresco, agradable con buenos aromas frutales y goloso en boca. Es un tinto que nunca me ha fallado, me gusta.
Estos días hay mucho movimiento en la Plaza de la Corredera acerca de un espectáculo de luz y música proyectado en el mercado Sánchez Peña. Realmente bien hecho y espectacular, ya casi se están acabando los días de exposición pero había muchísima animación y asistencia a todos los pases. De nuevo volvimos por la Plaza de la Compañía, y esta vez acabamos en Bocadi, que aunque estaba abarrotado, es toda una institución en Córdoba desde hace muchos años. Lo dicho, mucho trabajo tienen por delante los del bar La Compañía con los vecinos de la calle.






martes, 9 de septiembre de 2014

Mesón Casa del Toro. Seguro que les va bien

Pues sí, eso es lo que les deseamos a este nuevo Mesón Casa del Toro localizado en la Plaza de Chirinos, y por el que recordamos pasar otros muchos bares, mesones, pizzerías y restaurantes. ¿Habrá sitios gafados?
Está en un sitio céntrico, recogido, es amplio, luminoso, pero van rotando demasiado por ahí distintos negocios de bares y tabernas (o de restauración, que es como se dice más fino).
Desconozco si este Mesón Casa del Toro tiene algo que ver con el histórico Mesón del Toro. Y digo histórico, porque ha cerrado ya que está al lado de un muy concurrido local de ocio, y los cliente debe haber cambiado mucho. Tanto, que le ha sustituido un nuevo local de Rafalete, el de los pinchitos.

Nos acercamos la semana pasada y estaba animado para ser el mediodía, a la hora del tapeo, y en el que nos íbamos a contar nuestras vacaciones.

En el Mesón con la consumición acompañan de una tapa, aunque como llegué tarde ya no me dieron con la mía.

Pedimos cerveza porque los vinos finos cada vez están más flojos, tanto que hasta sorprenden que un Fino Eléctrico 3 Fases sea tan ligero, eso si fresco, que te lo tomas y sigues con otro, pero desconcierta. El Fino Doblas sigue en su línea a veces errática en la que no sabes que aroma o sabor te vas a encontrar.
 En cuanto a tapeo, pedimos inicialmente tomate con ventresca de atún, pero no les quedaba esa conserva y nos ofrecían cambiarla por anchoas, pero no quisimos porque las anchoas suelen ser caras, aunque no preguntamos precio. Bueno, pues una ensaladilla rusa, pues se nos ha acabado.


Nos sirvieron unas patatas alioli gratis, lo cual agradecimos y para hacer caja y se hacía tarde, encargamos unos cogollos al ajillo. Que tardaron un montón, algo inexplicable. Lo dicho, esperamos que les vaya bien pero da la impresión que ese día los cosas no cuadraban como corresponde con un local nuevo y por el que han pasado tantas y tan buenas tabernas o restaurantes.




lunes, 28 de julio de 2014

Cervecería la Abacería en el Vial Norte

 Esta semana estuvimos en la Cervecería Abacería en el vial Norte (hay otro local Abacería pero está por la Judería). La elección se debe a Raquel Morrison que es quien nos propone los sitios, y hay que reconocer que por varias razones últimamente seleccionamos los del centro.
Esta cervecería empezó fuerte aunque no hace mucho cerró y ahora nuevos propietarios la han puesto de nuevo en marcha y a la vez trabajan en la cervecería.
Es una cervecería no muy amplia pero cómoda y que acompañan las consumiciones con unas aceptables tapas, como salmorejo de espárragos, verduras en escabeche, croquetas o sangre encebollada, además de las típicas ensaladilla rusa o patatas alioli. Tienen una buena lista de tapas y como digo no están mal, estilo de bar de siempre. Y además es con cada consumición y no solo la primera.
Tiene como cerveza la Alhambra, que es bastante suave, y en estos días de verano si está bien servida es una delicia.
En cuanto a finos, tenían el Doblas y parece que estaba un poco ácido.
Nos decidimos a probar el vermut que era de Yzaguirre. Es un vermut suave, bien hecho, pero a mi gusto o parecer es o poco ácido o es más dulce de la cuenta; es una marca que se ha impuesto porque está presente en los bares bien visible, dentro de una sección de barrica. Tienen buenos métodos comerciales esta bodega riojana.

Como resumen podemos decir que tomamos doce consumiciones y salió por 22 euros, lo cual no está nada mal (algo menos de dos euros: en esta semana que estuvimos en Madrid en un bar de barrio, la cerveza y una tapa escasa a compartir y poco apetitosa, por 2,6 euros). No es que salga uno comido, pero sí bien servido. La semana pasada estuvimos en un bar cercano y las tapas aunque más originales, puestas en mini molletes, estaban peor resueltas que en la Abacería. Un sitio muy recomendable para tapear. Nos gustó, y que tengan buena suerte




jueves, 12 de junio de 2014

Vieja Berrire y el concierto de Extremoduro

Este es un nuevo bar situado en la concurrida calle peatonal de María Cristina. Una céntrica, bonita y corta calle que conecta Alfonso XIII con Claudio Marcelo, y donde ya hay 4 bares con sus correspondientes veladores (El Gallo, La Caña de España, por ejemplo). Y es que el sector servicios con el turismo a la cabeza, están moviendo la ecomomía de la ciudad.
El dueño de dicho bar es recién llegado a este sector de bares, tabernas y restaurantes, o restauración. Y le pone ganas, aunque es casi un bar destinado al copeo de la mañana o noche, y de gente de paso, pues su carta es corta porque el bar también lo es. Y así hay muchos en la ciudad.
Con la consumición nos puso unas rodajas de buen chorizo, y para rematar carne con tomate y cocido castellano. Sí, cocido aunque de lata, pero rico. También tiene en carta alguna otra ración de lata, pero como digo quizás el comer no sea lo más indicado en Berrire, ya que la oferta es enorme y en la misma calle.
Pero tienen dos finos, y de los mejores: Saavedra (amarillo verdoso, intenso en nariz con algo de reducción, suave en boca) y Doblas (más amarillo, más suave y ligero). Aunque el Doblas es de los finos que más ha cambiado, a veces más fuerte, otras más ligero. Creo que tienen excesiva producción.
Y ese día hablamos del Robe y de Extremoduro, que vinieron en la Feria de Mayo, y dos fueron con sus señoras al concierto. Otros lo oímos desde una azotea cercana al concierto, con el fin de oir y ver al grupo, y también ver los fuegos de inauguración de la Feria. Buen concierto y buen sonido, con el grupo entregado durante dos horas y media, aunque no tocaron las más conocidas canciones de su repertorio. Y es que presentaban
disco nuevo. Aún pitan los roqueros (no viejos, porque son de casi nuestra edad).

miércoles, 30 de octubre de 2013

Bar Juanma, un buen bar de barrio

Este bar está en Camino de la Barca, a la espalda del centro comercial El Arcangel, y lo he frecuentado por razones familiares. Es un señor bar de barrio, muy agradable en el trato con la gente; los visitantes, del barrio, pues también tienen su gracia. Es amplio y un ambiente familiar. Los domingos a mediodía el personal de las dos ambulancias del 061 tienen su mesa reservada.
La cocina es buena, y los domingos preparan arroz que está delicioso como tapa. Además, el día que fuimos era San Rafael - en Córdoba se celebran los peroles (arroz caldoso hecho en un perol)- y el bar también acompañaba al día festivo. Como que cada consumición iba acompañada por una tapa: empanada, sardina a la plancha, y arroz.
Para rematar el aperitivo pedimos media ración de arroz. Total de siete consumiciones, acompañadas de su tapa: cinco cervezas y dos medios de fino, y media ración de arroz en total 13 euros.
Además tiene hasta cinco tipos de finos: Cabriñana, Gallo, Eléctrico (normal y especial) y Doblas. Tomé uno de Cabriñana (un fino clásico) y Eléctrico especial, con buenas notas de crianza biológica. Un fino notable, en un bar que no defrauda.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

De nuevo en el Bocaccio

Hemos hecho una nueva visita a este local, ya que uno de los componentes del grupo no pudo ir la primera vez. La oferta de tapa y cerveza se consolida en esta taberna, y por el módico precio de 1,5 euros puedes tomar bebida y tapa a a elegir. Esta taberna, que está en la céntrica calle de Fray Luis de Granada tiene una agradable decoración blanca en la pared, y el personal es atento y profesional. Son  rápidos y eficientes. No así las sillas y mesas elevadas de la entrada, o las mesas no son tan bajas, o las sillas no son lo bastante altas. Parece como si fuéramos hobbits que no damos la altura.
Las tapas están correctas y abundantes para su módico precio. Hay una foto con la relación de las mismas. Tomamos unos buenos calamares a la plancha y para que no hubiera problemas, pusieron dos para cada uno.


En cuanto a los finos pues de nuevo el Doblas estaba extraño, demasiado limado en todo que le hace perder su carácter: color pajizo, poca acidez, aromas extraños a fruta seca como orejones, y en boca nada de amargor. Una pena.
De los otros que sirven, Cancionero, Los Amigos y Gran Barquero, éste ultimo sin duda el mejor, un valor siempre seguro. Aromas de crianza biológica, seco, frutos secos, ligero amargor en boca.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

En el patio del Colegio de los Arquitectos

Esta semana hemos quedado en el patio del Colegio de Arquitectos que está en la muy céntrica Avenida del Gran Capitán. Es un precioso edifico modernista de 1907 y que destaca por sus ventanales  con arcos y decorados con guirnaldas. En el patio naturalmente sombreado por la vegetación se ha instalado un ¿bar? ¿ambigú? que es un remanso a la hora del aperitivo. La sombra y el fresco hacen de este sitio un buen local para quedar al mediodía.
La única pega es que sólo sirven patatas fritas y aceitunas. En cuanto a los que nos interesa, que son los finos, tenían tres: El Gallo, Doblas y Segunda Bota.  El Gallo, por ahora sigue corto por lo que no se comenta; el fino de Moriles Doblas estaba mal, pasado de color, sin amargor, y un sabor dulzón. El Segunda Bota no falla, estaba correcto como debe ser un fino de Montilla-Moriles: amarillo verdoso, buena acidez, algo amargo, aromas a frutos secos y levadura.
Un local curioso y agradable, de paso, para tomar una cerveza o un fino sin prisas y descansar, y pasar un buen rato con los amigos.
Fino Segunda Bota, Gallo y Doblas