Mostrando entradas con la etiqueta Eléctrico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eléctrico. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de octubre de 2025

Taberna La Montillana, de las mejores tabernas de Córdoba

     La última vez que colgué una entrada de La Montillana fue el año 2016. Y esta semana volvimos a visitarla. 


 

 

 

 

 

 

 

     En la calle San Álvaro y enfrente de la plaza de la Iglesia de San Miguel se encuentra dicha taberna. Tienen mesas en la misma plaza y se estaba muy bien allí.

     Se consumieron 3 cervezas, un vermut de la Cooperativa La Aurora y 6 medios de fino Montilla-Moriles: 4 de Lagar Blanco 7, y 2 de Eléctrico de Toro-Albalá. 

     Ah! y una ensalada mixta con queso de cabra, trozos de carne de codorniz, nueces, lechugas variadas. Todo por 31 euros. 

     La ensalada, la foto es cuando iba ya consumida por la mitad.

     Al ser un bar que se sirven vinos de aquí, los finos estaban muy frescos y agradables de olor y sabor. Creo que es un sitio muy recomendable. El camarero muy servicial y profesional.

     En La Montillana hacen gala de tener sólo vinos de Córdoba, y no sólo de Montilla-Moriles, ya que había un tinto Pinot Noir de la Sierra de Los Pedroches.





 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





martes, 26 de enero de 2016

Taberna La Montillana, en el mismo centro

La muy céntrica calle de San Álvaro, alberga esta Taberna desde hace algunas décadas. Ha sido siempre un sitio donde se puede comer y tomar vino adecuadamente. Y La Montillana es un local que se va remozando y actualizando continuamente, ya que su dirección se muestra activa en la decoración y en la cocina.

Por ejemplo, hace unos pocos años sonó mucho en la prensa esta taberna porque era la primera que en su carta tenía todos sus vinos seleccionados de la DO Montilla-Moriles: una gran apuesta, pero que no pudo aguantarse mucho porque claramente la oferta no coincidía con la demanda. 

Y si en una anterior visita la estantería del mostrador era oscura ahora es clara y diáfana, tal como es la última tendencia en decoración de los bares.  Es un local agradable, bien atendido y por estas y otras razones está bien considerado por las guías de recomendaciones de establecimientos por internet, quedando siempre en las primeras posiciones. Y más teniendo en cuenta que está fuera de los circuitos turísticos habituales.

Y siempre tienen buenas ofertas gastronómicas: hay que trabajar mucho con la enorme competencia, y más porque ahora la zona de ocio y del turismo se centra en la parte del río, donde los mismos dueños de la Montillana llevan La Taberna del Río, que ya comenté en una reciente entrada.

Tomamos por recomendación del camarero y como sugerencia del día, un arroz marinero, preparado al minuto. Venía con sus calamaritos, almejas, un poco de alioli, y le habían puesto encima unos trozos de fritura de pez sable adobado. Estaba sabroso, aunque más que un arroz era un guiso con arroz. Y costaba 7,9 euros.

De segundo, una ensaladilla de atún y gambas. Normal, bastante simple que no sencilla, sin defectos pero sin destacar en nada.

Como se puede observar la vajilla es de diseño total, cada plato es diferente, muy visual todo, con mucho detalle en la presentación.

En cuanto a los vinos. Además de una cerveza sin alcohol, en mi caso, para refrescar del viaje en bicicleta, tomamos fino de las bodegas El Lagar Blanco, Toro Albalá y Delgado.


Eléctrico (izda), Lagar Blanco (dcha)
El fino del Lagar, con color dorado, en el nuevo o viejo estilo que están tomando muchos vinos generosos a imitación de los de Jerez: con ligeras notas salinas, con aromas a frutos secos..., lo que antes se llamaba acamuesado. Se trata de vinos en los que el velo de flor se hubiera quitado y dejado que evolucionaran lentamente. Son más ligeros de tomar, al menos nos pareció a nosotros.

El fino Eléctrico (Toro Albalá), con quizás menos crianza y con color mucho menos evolucionado nos pareció muy fresco, más joven y con las notas en nariz y boca características de los finos de la DO.
Y por último, el Tertulia (Delgado), mucho más ligero, quizás en exceso, casi sin cuerpo, como acuoso y ligeramente acetónico: no nos gustó.

La cuenta, pues lo normal, aunque estábamos sólo tres, faltaba uno habitual. Y lo destacable es que el Tertulia costaba más que los otros dos, y eso que nos pareció decepcionante. 
Y los medios de fino más caros que la cerveza.

En resumen, un buen sitio para tomar unas raciones originales y muy bien atendido. Es de un precio medio, comparado con otros de la zona, pero tiene algo que gustar quedarse un rato en este sitio, se está cómodo.







lunes, 9 de marzo de 2015

Taberna Sibarita Fussion Restaurante: así se llama

La Taberna Sibarita Fussion Restaurante, nombre de este nuevo negocio situado en uno de los puntos de más tránsito en esta ciudad: en la calle Manuel Cuéllar Ramos. ¿Mande? ¿Dónde está eso? Pues en el Vial Norte, ah¡, en la Av. de la Libertad, junto al hotel de colores (el Córdoba Center). Hombre. claro, cualquiera en esta ciudad le puede dar pistas del lugar exacto, no tiene pérdida. 
Antes había una taberna Sibarita, en la misma calle, y que se especialazaba en tapas y algunas raciones. Bueno, que parece se han mudado unos metros más abajo y han dado un golpe de mano al negocio, y que es el que visitamos estos días. Tanto, que la antigua taberna parecía cerrada.

El lugar es espléndido, justo allí se situó una cervecería irlandesa, que se sustituyó por el Fifty Fifty, que visitamos en su momento y que cerró por un grave suceso. 
Está claro que el mantener este local debe ser alto y que se necesitan muchas visitas del personal para cubrir gastos, pero por ahora es un sitio con buen gusto y bien atendido.
La decoración blanca es la que predomina en el Sibarita, al igual que otros nuevos locales recién inaugurados al albur del tirón turístico cordobés. Las mesas y sillas son cómodas, al menos las de fuera, y hay espacio para moverse. 
El personal, bastante numeroso por cierto, es muy atento. Tan sólo levantamos la mano con dos dedos y cuando nos dimos cuenta teníamos dos tubos de cerveza en la mesa, que es lo que queríamos por cierto. La chica que nos atendió, la de la foto, es una muy buena profesional.
La cerveza se supone que era de tipo artesanal, de Estrella Galicia; como se ve tenía un intenso y agradable color pero que no se correspondía con su sabor, era más la presencia lo que llamaba la atención. Eso sí, la jarra o tubo en este caso, era bonito, bien presentado pero el contenido tenía poca fuerza con poca espuma. El tubo es a dos euros.



En cuanto a la carta, es variada y de un precio a priori correcto, y como había poco de tapeo pues hubimos de pedir raciones. 
El único fino que tienen es el Eléctrico de Toro Albalá, y como se ve los catavinos están grabados con el nombre de la bodega: otro detalle de buen gusto. La pregunta es, ¿qué pasa si cambian de vino? ¿les dan los catavinos la bodega, a modo de permamencia como en los móviles? En cualquier caso, es otra buena imagen para la taberna. Este fino, es de los mejores de Montilla-Moriles y nunca nos ha fallado: un vino serio, con buenos aromas de crianza y muy buena acidez, perfecto para el copeo, como hay unos pocos más que se pueden tomar en la ciudad. Precio, 1,60 euros.
De primero se pidieron unas berenjenas con ahumado. Bien presentado el plato. Gracias a que en ese momento eramos sólo 3 porque si no hubiera sucedido como cuando fuimos a comer sushi en el restaurante japonés Cochinchina. Se trata de emparedado de berenjena, salmorejo y ahumados. Unas rodajas de berenjena asada o cocida, después una capa de crujiente fritura, una de salmorejo, de nuevo berenjena, la capa de fritura, salmorejo y el ahumado: un plato bien hecho y original por 8 euros.
De segundo, medallones de solomillo ibérico que por 11 euros se puede decir que es un plato caro. La carne era tierna, algo más hecha de la cuenta, más no compensa. Habrá que buscar los mejores platos del Sibarita ya que era nuestra primera vez.
 La cuenta final fueron 36 euros, y que constaba de las dos raciones mencionadas, cuatro cervezas y 6 medios de fino Eléctrico.
Se puede concluir que es algo caro, pero si tenemos en cuenta el sitio donde se encuentra (en una de las mejores zonas de la ciudad), siempre animado y con mucho movimiento tanto de gente como de tráfico; y que está puesto con buen gusto y que está muy bien atendido, entonces está dentro de un precio casi normal, y le daríamos un notable, 7,5.
Está claro que tienen un duro trabajo por delante para consolidarse, pero creemos que si combinan diseño de platos con buena cantidad en los mismos, se puede convertir en un sitio de referencia. Habrá que seguirlos.







martes, 17 de febrero de 2015

Taberna El Picoteo del Gallo II

Este local está en la calle Sevilla, justo donde antes se situaba la taberna marisquería El Faro, que languidecía hasta desaparecer hace más de un año.
Este Picoteo II tiene disposición y estética parecida al I, forrado en madera de pino, con aprovechamiento de cualquier recodo para poner una pequeña estantería que sirva para poner las consumiciones ya que el local es pequeño, quizás algo mayor que el I que es sólo una barra y una esquina. En los dos picoteos, el camarero lo encontramos controlando al personal desde una posición elevada, donde se muestra el surtido de tapas y raciones variadas.
Es un bar digamos que simpático, recogido, amigable y el camarero está bien atento al personal que entra, aunque hay que decir que no había mucho público a esa hora cercana a las dos y media de un viernes cualquiera.
La calle Málaga y su prolongación, la de Sevilla, tienen varios centros de reunión como son el bar Correo, Tollín, Carrasquín y éste que se comenta aquí que queda relativamente apartado (unos metros) del centro de esta ciudad, que es la plaza de las Tendillas. Esa pequeña distancia, doblar la esquina de la calle Málaga a la de Sevilla parece que es pasar a otra casilla del juego.
La carta está bien surtida de tapas, montaditos y platos, y se puede encontrar lo normal en cualquier taberna con algunas singularidades, pero ni ésta o la del Picoteo I son las más recomendadas para comer bien, es como dije antes, se está bien en ellas.
A diferencia del Picoteo I no tienen apenas sitio fuera, ya que aún circulan coches por la calle Sevilla.
Llamándose el Gallo uno puede pensar que tienen fino de Bodega El Gallo, pero no. Tienen el fino Eléctrico (Bodega Toro Albalá) y el de Doblas. Probé esta semana, gracias a mi compañero J.M.G., gran entusiasta de los vinos de El Gallo, el Amargoso Selección de Familia. Ese sí está bastante bueno, muy aromático, más hecho que los que normalmente se expenden en muchos bares de esta ciudad. El fino Eléctrico me lo recordó bastante, aromático, un fino chiquito como se dice ahora, muy bebible, para copear y tapear. El Doblas es más hecho, algo menos ligero en aromas y no tan limpio como el primero.
De comer pedimos una ración de carne de monte, ciervo, sabrosa pero algo dulce: extraña combinación porque la carne de monte le cuadran bien las vinagretas y algo de dulzor, pero en este caso la vinagreta no aparecía.
Pero eso sí, la sopa mojada con fino acompaña a cualquier conversación tertuliana tabernícola. Tras recorrer muy distintos temas, desde qué hacer en el fin de semana, de perros perdidos y recuperados (caso de Roben), de qué tarde es ya y adónde vas tan ligero que así no sienta bien.
No dan tapa gratis. La cuenta de diez consumiciones y la ración de carne, 26 euros. Bien, correcto.








viernes, 21 de noviembre de 2014

Una visita guiada a Toro Albalá

Y no podía ser dicho de otra manera. La responsable de marketing de la Bodega Toro Albalá, Pilar Bujalance, y Rosario Sánchez, propietaria e hija de Antonio Sánchez, nos guiaron en el recorrido por la bodega de Aguilar de la Frontera.
Esta bodega siempre se ha caracterizado por la calidad de sus vinos, que le ha hecho que quizás sea más valorada fuera que dentro de España. A ello ha contribuido los distintos premios conseguidos y al reconocimiento por parte de críticos y revistas internacionales, logrando el cénit de los vinos actualmente: los 100 puntos Parker.
La bodega se fundó en 1922 en el sitio donde antes estaba una fábrica de electricidad, y de ahí viene el nombre que se dan a parte de sus vinos, Eléctrico o 3 fases.
No partió de cero, ya que existía desde 1844 y tan sólo fue cambiar de ubicación a la actual. En la entrada se puede encontrar una mención a la calidad de sus vinos en una exhibición de 1877.
El fino Eléctrico es uno de los mejores finos de la DO Montilla-Moriles.

La visita comenzó por la sala de cata, una maravilla de la recopilación de revistas, artículos y libros de enología. La erudicción que se palpa en el fresco ambiente de la sala de cata indica como ella nos señaló, la laboriosidad de la bodega en intentar conseguir el mejor producto posible. 
Según nos comentaba Pilar, Toro Albalá no tiene viñedos propios y lo que hacen es comprar el mosto ya fermentado, ya que su mejor tesoro son las barricas, muy antiguas y posiblemente alguna aún sea de los tiempos de la primera bodega del siglo XIX.
Tras pasar por los depósitos donde se guardan los mostos, nos acercamos a la zona de embotellado: realmente una máquina embotelladora pequeña, lo que indica que no es la alta producción de botellas lo que va buscando esta bodega.
Es más bien, dirigirse a públicos entendidos y también exclusivos, donde Toro Albalá tiene un buen mercado. Esto viene a cuento porque nos detuvimos por la zona de embotellado a mano, taponado y lacrado también a mano. En particular se estaba embotellando PX de 1965 y de 1984.
Como se puede observar se trata de un producto de una exquisita presentación, y en particular se estaba embotellando una partida de 600 botellas para clientes extranjeros.

En cuanto a los vinos, pues debo decir que cada día me gustan más los vinos de nuestra DO, los finos, olorosos, amontillados y PX. En el caso de esta bodega, los vinos que porobamos directamente de la bota estaban realmente buenos.
Comenzamos por una cata de Fino Eléctrico, directo de la bota, un solera que podría tener unos diez años. Aroma ligero a reducción para después salir notas de frutos secos.
En boca, seco, con buen retrogusto y persistente. Parece que en boca va a ser duro pero en realidad es suave porque tiene mucha complejidad.


El amontillado sacado también de la bota era un compendio de aromas: avellanas, almendras, y más notas agradables. En boca es muy sedoso, a diferencia de otrtos amontillados, este es redondo sin aristas, salino, pero algo dulce. Lo que se dice un amontillado totalmente equilibrado.
En la foto se ve el color del amontillado, viejo, oxidado, y totalmente hecho. Otros amontillados dan en boca una sensación muy ácida, éste no. Ligeramente amargo, un poco astringente y persistente. El vasito olía a  amontillado y estaba ya vacío. Un perfume.

Por último tomamos, gracias a Pilar, un poco de dulce PX 1946. En la foto se ve que se está venenciando un líquido muy denso, negro.
Huele a café, cacao, torrefacto, a resoli, ese licor de café.
Exquisita nariz.
En boca apenas se nota la carga de azúcar, es un todo, recubre la boca. Algo amargo, como chocolate puro, y también algo astringente. Persistente, muy largo. Este vino es uno de los 100 puntos Parker. Una suerte haber sido afortunado en probarlo, porque tiene un precio....

Por último, la visita con los futuros enólogos acabó en el museo de cosas variadas que los dueños de Toro Albalá han ido acumulndo con el tiempo. Rarezas, curiosidades, que hace a uno preguntarse la curiosidad natural que hay que tener para guardar y conservar tantos objetos tan diversos.
Gracias de nuevo, Rosario


















































domingo, 20 de julio de 2014

Ecofamily. Para tapear en el polideportivo

Los Polideportivos se han extendido por la ciudad debido a la demanda en ejercicio, quemar calorías y cuidarse. Hay ya varios pero el Go Fit es de los más demandados ya que está en el Vial, cerca del Pretorio y del nuevo Conservatorio de Música. Es un edificio tipo industrial, con varias plantas y que está muy ajetreado por los que allí se acercan. 
 La decoración es simple y han cubierto las paredes de una cubierta verde ya que se denomina eco. Me viene a la cabeza el mural macizo y enorme de hierbas y plantas en Trafalgar Square en Londres. La decoración es simple y el mobiliario cómodo. El Ecofamily es un bar que está dentro del polideportivo GoFit. Más bien el bar está en una esquina del Poli por lo que cualquiera que pase cerca pueda entrar, como así hicimos.


Un compañero que llegó a tiempo, no como los demás, se quejaba que no tenían periódico para la espera. La cerveza es Cruzcampo y el primer aperitivo que pusieron, arroz blanco con mahonesa, es un poco mediocre. Como siempre hay un solo vino de la zona Montilla Moriles, en este caso Eléctrico sin filtrar. Es un vino con poca crianza, muy fresco, y que entra muy bien ahora en verano. Aunque sea ligero no llega a la ligereza de El Gallo. El mismo que llegó pronto comentaba que:
- A este ritmo el fino El Gallo será el vino más fuerte que haya en los bares de Córdoba, los vinos que nos ofrecen últimamente tienden asintóticamente al Gallo.  
Pero en mi opinión este es el fino que se puede uno tomar dos o tres medios y andar más contento que unas pascuas, porque es ácido, aromático y algo ya salino en boca. 
Hay Picoteo que le llaman por 1,20 Euros, probamos una selección de montados que dejamos al camarero que escogiera porque tienen un buen surtido. Son montaditos, pequeños, algunos más sabrosos que otros y que bueno, cumplen con el tapeo. Por ejemplo, el montadito de tortilla con mojo rojo está bueno. Hay raciones pero había que comer en casa. El servicio es rápido y hay bastante personal para atenderte. La impresión que nos dio este bar es que tienen ganas de agradar y que se deben trabajar bien a los clientes del Polideportivo, porque hay mucha competencia de bares en la zona. 




miércoles, 26 de marzo de 2014

Bar Cafeteria Galiani


Este local lo he frecuentado a menudo por razones familiares y en esta ocasión quería que los demás lo conocieran.
Está en la calle El Nogal, cerca de la Av. El Brillante y del Vial Norte. Está en el barrio de Santa Rosa, un barrio tranquilo, que ha venido a menos en cuanto a comercio, pero el Galiani es casi un punto de reunión de la zona. Lleva muchos años por la buen labor de su dueño, Jesús. Al estar en una esquina, la terraza que lo rodea es alargada y se está bien en ella. El Galiani está concurrido en los desayunos y también a la hora de los aperitivos, ya que tiene un buen aceite y por otro lado, sirve Jesús muy bien la cerveza.
En cuanto al tapeo, está bastante bien y abundante: ese día pedimos un tomate con conserva de atún y una ensaladilla rusa. No mucho, porque después hay que comer en casa. En otras ocasiones hemos pedido en el Galiani conserva de atún blanco y han servido un buen plato bien despachado de atún.
En cuanto a los finos, tiene varios en bag-in-box, pero el que nos sirvió varias veces fue el Fino Eléctrico 3 fases sin filtrar. Un vino con poca crianza, amarillo pálido, ligero, algo afrutado y buen paso en boca. Un fino del que es difícil cansarse por lo bien que entra.
Dos raciones, 16 consumiciones y unas tapas de embutido cortesía de la casa por 32 euros. En conclusión, un buen bar de barrio con sabroso fino y buenas viandas.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Bar Juanma, un buen bar de barrio

Este bar está en Camino de la Barca, a la espalda del centro comercial El Arcangel, y lo he frecuentado por razones familiares. Es un señor bar de barrio, muy agradable en el trato con la gente; los visitantes, del barrio, pues también tienen su gracia. Es amplio y un ambiente familiar. Los domingos a mediodía el personal de las dos ambulancias del 061 tienen su mesa reservada.
La cocina es buena, y los domingos preparan arroz que está delicioso como tapa. Además, el día que fuimos era San Rafael - en Córdoba se celebran los peroles (arroz caldoso hecho en un perol)- y el bar también acompañaba al día festivo. Como que cada consumición iba acompañada por una tapa: empanada, sardina a la plancha, y arroz.
Para rematar el aperitivo pedimos media ración de arroz. Total de siete consumiciones, acompañadas de su tapa: cinco cervezas y dos medios de fino, y media ración de arroz en total 13 euros.
Además tiene hasta cinco tipos de finos: Cabriñana, Gallo, Eléctrico (normal y especial) y Doblas. Tomé uno de Cabriñana (un fino clásico) y Eléctrico especial, con buenas notas de crianza biológica. Un fino notable, en un bar que no defrauda.


lunes, 28 de enero de 2013

Embruja2

Otro local con notable éxito por servir tapas con la consumición. Ya lo había oído en varias ocasiones y esta semana nos acercamos a charlar, copear y tapear, y a un precio económico: fueron 10 tapas y consumiciones de fino sobre todo, y en total 12 euros. Así se explica que corra la voz en cuanto a este sitio. Las tapas no son una finura de cocina, pero son abundantes y se agradecen.

Fino Eléctrico
Del fino, tienen tres: fino el Gallo, de Bodega el Gallo de Córdoba, fino el Pato, de Bodegas Luque en Doña Mencía, y el fino Eléctrico de Toro Albalá, en Aguilar de la Frontera. El primero es un éxito en la ciudad y cuando fuimos había tres señores mayores que lo tomaban, pero a nosotros nos parece aún flojo. El Pato tiene un color algo sucio, no es ni dorado, ni pajizo sino más bien pajizo oscuro y notas grises en suspensión: el aroma a acetona y pegamento era intenso, aunque a mis amigos parece que ese olor les gusta, y en boca algo ácido.
El Eléctrico tiene un color amarillo limón poco intenso  que indica que estaba muy fresco, casi terminado de fermentar y así estaba, las notas de crianza biológica sólo se apuntaban. Es un vino que entra bien, se sirve en bag-in-box de 15 litros y es un buen acompañante, aunque muy joven en realidad.

Y esta parece ser la tendencia, vinos frescos que inviten a un moderado copeo y que en este local está asegurado con la tapa que acompañan.