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martes, 6 de junio de 2017

Cafe-Bar Lucas. El secreto de lo clásico

 Rafael Gómez lleva este local familiar situado desde hace tiempo en la plaza de Ramón y Cajal. Es lo que se dice un clásico, y se ha especializdo en perritos calientes, diversos bocadillos y también tienen tapas para aquellos que no les tire tanto el pan.

La máquina para el pan de los perritos la tiene en la ventana que da a la calle, bien visible. 
Muchos de Córdoba, pueden recordar la novedad que supuso la apertura del Lucas con su elaboración de perritos. Era lo máximo que se podía llegar cuando uno tenía dinero suficiente. Y qué buenos estaban.

No hace mucho pedí uno y me sorprendí cómo me podía gustar tanto aquellos perritos, pero es lo que tiene la juventud que pocas cosas caen mal. 
Porque el Lucas tiene su público fiel, y sigue muy concurrido. 
En aquellos tiempos había competencia de otros sitios donde comer bocadillos como el Bocadi o el Picantón, cada uno con su especialidad en bocadilleria.

Rafael, su dueño es cofrade hasta la médula y tiene su calendario cofrade en el que aparecían los 294 días que faltaban para la próxima Semana Santa.

Tiene dos finos: el de Bodegas Gallo y El Tertulia de Bodegas Delgado. Bueno este último, el otro como que no.
Por cierto, allí Manuel nos habló de los problemas que viene sufriendo la Taberna El Gallo con el desvío del tráfico por la calle María Cristina.

La cuenta de seis medios y dos tapas generosas de tortilla de patatas y caballa con tomate salió por 11,80 eutros. Muy económico, más no puede ser.

Entre el buen servicio y entrega de Rafael, su mujer y empleados, lo económico del sitio, han hecho del Lucas un local con mucha asistencia de personal.
Y más como el viernes pasado que media Córdoba nos echamos a la chopin nait (compras nocturnas).



jueves, 26 de enero de 2017

Enoteca Gran Capitán 37. Con buenos principios

 Esta enoteca situada como reza su nombre en la Av. Gran Capitán 37, es en realidad un buen bar o taberna con una buena y larga lista de vinos. 
La han puesto en marcha tres socios: Jesús Roldán, Ruben Urbano y Marta Serrano, y por ahora parece que la respuesta del personal es alta.

La clave en estos sitios es buenas viandas y buen servicio. Como dicen los profesionales de estos temas: un buen personal de sala logra que lo que salga de la cocina llegue y se presente al comensal de la forma más adecuada posible. Y creemos que el sitio responde a lo que se busca: buenos platos a buen precio y buen servicio.

Los vinos se pueden servir por copas si la botella en cuestión no supera los 13 euros en carta. 
De fino tenían poco, sólo el Tertulia de Bodegas Delgado. Parece que estaban en tratos para poder tener más oferta en finos.
De todas formas el Tertulia como otros finos se muestra cambiante, ya que parece que tiene más tiro del que correspondería, y las botas no llegan a criar los vinos al completo.

Aparte de varias cervezas y medios de fino, sólo se pidió una copa de Montenovo, un vino de variedad Godello, de la que soy un fiel seguidor. El vino en cuestión muy simple, no sé si es porque el vino es de esta forma o bien la botella tenía poco tiro y llevaba tiempo abierta, porque este vino de Bodegas Valdesil es de buena calidad.

Pedimos el plato del día: un buen plato de cocido, para levantar el ánimo al más decaido, y sobre todo con los fríos de estos días. Un guiso con toda la pinta de ser casero.
  
De segundo pedimos una ensalada de quinoa, esta legumbre-cereal que tan de moda está. 
Años atrás ya se daba información de las cualidades nutritivas de la quinoa. La primera vez que supe de ella era en un catálogo del CSIC sobre alimentación humana y animal, en el que se mostraba la composición de casi todos los alimentos que se pueden poner en cualquier mesa.
Y fue ponerse de moda por gente a su vez de moda que en cualquier lugar se puede consumir.
La ensalada correcta, pero como la quinoa iba cocida apenas si se notaba ya que no era el ingrediente principal.

El día que fuimos había tanto personal de aquí y también forasteros, ya que al estar en el centro y porque los socios también se mueven en el ramo hostelero.
Tienen una buena oferta en menús del día, por lo que se aseguran que aquellos que tengan que comer por el centro recalen allí.

Los precios contenidos realmente. 
El guiso del día a 7,90 y la ensalada a 4 euros la media ración.

Vamos lo que se dice tener buenos principios.

 
 





martes, 6 de diciembre de 2016

Taberna Agua de Mayo


El autor de esta crónica es Raquel M., que se prodiga poco en las crónicas tabernarias. 


De nuevo visitamos la zona de la calle Claudio Marcelo, muy activa en la inauguración y cierre de bares. En este caso nos paramos a echar una tapa, unos vinos y una visita a Taberna Agua de Mayo.

Esta taberna que ha cambiado el decorado interior, ha sustituido a la ya desaparecida Mantequería del Pensamiento. Según nos cuentan es de la misma empresa que lleva Bendita Locura en la plaza del Cister. 

El local está bastante costeado, baldosa hidraúlica en el suelo, interior bien decorado y unos servicios de categoría, no obstante preferimos sentarnos en los veladores un poco estrechos de la calle García Lovera pues la música estaba muy alta dentro. Lástima, porque el sitio es bonito por dentro, con una pared de naturaleza verde, hecha con muy buen gusto.

Como siempre en medio de la tertulia de amigos pedimos unos vinos de Montilla Moriles, tenían los finos Tertulia sin filtrar y también El Caballo Cordobés. 
El Tertulia estaba poco sabroso, ligero y parecía inferior al Caballo, éste mucho más hecho en crianza. Según nos comentaron era de packing box y rellenaban botellas.


El test de la ensaladilla comenzó, un plato algo escaso, media ración  por 4,80 euros con la patata más bien cruda. De manera que puntuamos bastante baja nuestra amada ensaladilla. 

Pedimos también una ración de puntas de solomillo que estaban bien hechas, en su punto, un plato abundante y cuyo precio fue de 12 euros. 

En general nos pareció que los precios de la carta eran algo elevados, prácticamente a nivel de restaurante. Aunque teniendo en cuenta el éxito que han tenido en Bendita Locura, quizás la repitan en este nuevo local.

Este día tuvimos visita, una antigua amiga de la taberna Rafaelito Guzmán que en estos momentos anda por Estepona, emigrada como tanto ciudadano de Córdoba. En total la cuenta para prácticamente tres personas fue de 30 euros, habiendo sido en conjunto más bien escaso. Cerca tienes el aparcamiento de bicicletas de delante del Circulo de la Amistad.











































domingo, 9 de octubre de 2016

Cafetería Mariano's. Para tapeo económico en el centro

Aunque el nombre sea el mismo, no tiene que ver con el clásico Hostal Mariano que está en la Av. de Cádiz. Lo regenta un joven Mariano, y parece que le va bien desde que hace poco empezara.

La cafetería Mariano´s está en la muy céntrica Ronda de los Tejares, en el pasaje más conocido por los negocios que desde hace tiempo están allí: un dentista conocido, el restaurante Pic-Nic, o antiguamente la tienda de Cazorla, ya desaparecida de ese local.

Y está bien llevado: rápido, con platos sencillos de preparar para un tapeo sin complicaciones, justo al terminar del trabajo. Como muestra la foto estaba lleno, por lo que ya muchos lo conocen por sus buenos precios.

Como se ve en la carta, los platos rondan los 4 euros, y como máximo 6. ¿En el centro? Sí, pero no busquen más que una cerveza fría, una buena copa de fino y una ración para acompañar.

Pedimos nuestro plato enseña, la ensaladilla. Normal, pero abundante.
Lomo de orza, finamente cortado sobre tomate. Un buen plato, económico, pero que no nos llegó a convencer.

Eso sí, el guiso del viernes, el que daban gratis estaba muy sabroso. Un verdadero plato casero, lo que más nos gustó y que tenían anunciado a la entrada.


Es curiosa la desazón que entra en el cuerpo cuando un camarero empieza a repartir platitos a diestro y siniestro y parece que no le va a llegar a uno. ¡A que no nos dan! ¡Pero si hemos pedido ya dos platos, y los demás de al lado ni piden y están como esperando!
Nos llegó la carne a la jardinera, y como digo bien rica.

De beber, aparte de cerveza tenían el fino Tertulia, con poca crianza, y muy fresco para el aperitivo.

Y todo esto para acompañar la tertulia sobre uno de los temas que más ha unido a los cordobeses: quitar una de las celosías de la Mezquita para que entren las procesiones.

Según contaba uno de los tertulianos, en la posguerra algunos países árabes estuvieron dispuestos a sufragar que la Catedral se desmontara y dejar sólo la Mezquita. A punto estuvo del acuerdo, y como en aquel tiempo no se cobraba entrada a la Mezquita pues no había problemas, tal como los hay ahora para el uso de la misma. Cuando hay dinero por medio, todo se ve de otra manera.

Pero como digo en esta cafetería los precios son muy de agradecer para ese tapeo de algún viernes, antes de ir a comer.

Y también se habló de las gozosas y merecidas jubilaciones. 
Varias han ocurrido en nuestros trabajos, y algunas de ellas por su significado dejan huella.
¡Nueva buena vida, Juan!

















martes, 26 de enero de 2016

Taberna La Montillana, en el mismo centro

La muy céntrica calle de San Álvaro, alberga esta Taberna desde hace algunas décadas. Ha sido siempre un sitio donde se puede comer y tomar vino adecuadamente. Y La Montillana es un local que se va remozando y actualizando continuamente, ya que su dirección se muestra activa en la decoración y en la cocina.

Por ejemplo, hace unos pocos años sonó mucho en la prensa esta taberna porque era la primera que en su carta tenía todos sus vinos seleccionados de la DO Montilla-Moriles: una gran apuesta, pero que no pudo aguantarse mucho porque claramente la oferta no coincidía con la demanda. 

Y si en una anterior visita la estantería del mostrador era oscura ahora es clara y diáfana, tal como es la última tendencia en decoración de los bares.  Es un local agradable, bien atendido y por estas y otras razones está bien considerado por las guías de recomendaciones de establecimientos por internet, quedando siempre en las primeras posiciones. Y más teniendo en cuenta que está fuera de los circuitos turísticos habituales.

Y siempre tienen buenas ofertas gastronómicas: hay que trabajar mucho con la enorme competencia, y más porque ahora la zona de ocio y del turismo se centra en la parte del río, donde los mismos dueños de la Montillana llevan La Taberna del Río, que ya comenté en una reciente entrada.

Tomamos por recomendación del camarero y como sugerencia del día, un arroz marinero, preparado al minuto. Venía con sus calamaritos, almejas, un poco de alioli, y le habían puesto encima unos trozos de fritura de pez sable adobado. Estaba sabroso, aunque más que un arroz era un guiso con arroz. Y costaba 7,9 euros.

De segundo, una ensaladilla de atún y gambas. Normal, bastante simple que no sencilla, sin defectos pero sin destacar en nada.

Como se puede observar la vajilla es de diseño total, cada plato es diferente, muy visual todo, con mucho detalle en la presentación.

En cuanto a los vinos. Además de una cerveza sin alcohol, en mi caso, para refrescar del viaje en bicicleta, tomamos fino de las bodegas El Lagar Blanco, Toro Albalá y Delgado.


Eléctrico (izda), Lagar Blanco (dcha)
El fino del Lagar, con color dorado, en el nuevo o viejo estilo que están tomando muchos vinos generosos a imitación de los de Jerez: con ligeras notas salinas, con aromas a frutos secos..., lo que antes se llamaba acamuesado. Se trata de vinos en los que el velo de flor se hubiera quitado y dejado que evolucionaran lentamente. Son más ligeros de tomar, al menos nos pareció a nosotros.

El fino Eléctrico (Toro Albalá), con quizás menos crianza y con color mucho menos evolucionado nos pareció muy fresco, más joven y con las notas en nariz y boca características de los finos de la DO.
Y por último, el Tertulia (Delgado), mucho más ligero, quizás en exceso, casi sin cuerpo, como acuoso y ligeramente acetónico: no nos gustó.

La cuenta, pues lo normal, aunque estábamos sólo tres, faltaba uno habitual. Y lo destacable es que el Tertulia costaba más que los otros dos, y eso que nos pareció decepcionante. 
Y los medios de fino más caros que la cerveza.

En resumen, un buen sitio para tomar unas raciones originales y muy bien atendido. Es de un precio medio, comparado con otros de la zona, pero tiene algo que gustar quedarse un rato en este sitio, se está cómodo.







miércoles, 11 de febrero de 2015

El Casino Militar en la Av. República Argentina

Este edificio de los años 30 tiene torres al estilo granadino que le hacen ser un vistoso ejemplo de la arquitectura moderna y a la vez costumbrista. Está situado al final de la República Argentina y junto al hotel oxidado (como se conoce al Hotel Eurostars Palace) o como siempre se ha conocido en esta ciudad, el Hotel Meliá. Tiene tres plantas y en la primera encontramos el Casino Militar tras pasar por un amplio patio central porticado con elegantes columnas.
El Casino, tiene una gran y amplia sala desde la que se puede dominar el tránsito, a imitación del Círculo de Amistad. Y es verdad que parece el casino una réplica de éste, aunque militar.
La entrada por supuesto es libre, pero guarda en la decoración todavía recuerdos de un uso más exclusivo.
La primera vez que fuimos coincidió con los funerales del cabo muerto por artillería israelí en el Líbano, y que servía en la Brigada que está en el Cerro Muriano. Ese día, ya se había celebrado el acto y el casino estaba repleto de militares, guardias locales y más personal. No era por tanto, un día para hacer fotos y tras tomar un cerveza y una buena tapa de arroz nos fuimos. Hay que ver cómo es el trabajo de un restaurante: el camarero nos dijo que la noche anterior cerraron a las dos y a las nueve en planta otra vez.
Bien, pues en la segunda visita el ambiente era más tranquilo, mucho más, con poco cliente y que nos hace imaginar cómo debería ser en sus tiempos el casino: tranquilo, buen servicio, viendo pasar el tiempo por la ventana, descansar y charlar con los amigos.
El grupo que formamos (en la foto falta el autor de esta entrada) es para echar un buen rato y empezó bien, porque uno que llegó rezagado le dió por preguntar en la conserjería del edificio dónde estaba la cantina, como en los tiempos de mili.
- No, señor, aquí no hay cantina, es un restaurante. Al fondo del patio.
Tiene una buena carta, aunque con las consumiciones nos pusieron una buena ensaladilla, y de gratis dos platos de migas. Bien. Esas migas eran parte del menú diario, por lo que gracias al jefe de cocina por su amabilidad.

Como el entrante era consistente, sólo apetecía algo más ligero y pedimos una media ración de calamares fritos. Muy ricos, con sabor ya que otras veces están tan lavados que apenas saben.
Del fino, tenían dos, ambos de Bodega Delgado, de Puente Genil. El fino Manolo y el Tertulia, ambos muy agradables en boca, ligeros. Estos vinos cada vez se ven más en las tabernas de Córdoba; la parte comercial parece funcionar muy bien.

El resultado de la consumición, por tres cervezas, ocho medios, las dos raciones de migas (gratis), y la media de calamares (4,5 euros) salió por 16 euros. Muy bien.
Conclusión: es un restaurante que me ha gustado, cómodo, amplio, bien servido, aún poco conocido (no hay cartel o luminoso en la puerta), de buen precio y buena cocina. Relación calidad-precio, notable alta: 8,0.

A tener en cuenta, la terraza trasera, como se ve amplia, cómoda, tal como es el restaurante por dentro.
Por cierto, el Casino Militar lo regenta actualmente Savoy, sí, la cadena de pastelerías.








sábado, 10 de enero de 2015

Taberna La Judía, en la calle María la Judía. En recuerdo de Roben

Esta nueva taberna está situada en la transitada calle de María la Judía del barrio Tablero Bajo. Buscando en internet, que es donde ya está todo, aparece la referencia en la wikipedia de María la Judía. Mujer alquimista nacida en Alejandría entre los siglos I y III dC, y que entre otros inventos descubrió el baño maría, así como instrumental destinado a la destilación de vapores. El tratamiento al baño maría se realiza para poder conservar alimentos, y todo en una calle que está repleta de establecimientos para  comer.

Para quien no se sitúe, María la Judía está cerca del Carrefour: a la derecha, viviendas y locales y en la parte izquierda, jardines y un centro asistencial. Es por tanto una calle cómoda y amigable, quizás por eso hay tanto local. Algunos son consolidados, al menos en tiempo como el Bajo de Guía, Tapagonia, El Tercer Tiempo, La Boquería, La Lonja, y alguno más, los demás aparecen y desaparecen en una o dos temporadas ya que hay mucha competencia.
La Taberna es reciente, desde Julio de 2014. Y parece que quieren hacerlo bien y que prestan atención al negocio, y está bastante bien situado en guías como tripadvisor. Espero que estas guías no sean el paradigma de lo bueno, pero hay que reconocer que muchos se dejan aconsejar por la opinión de los usuarios. En mi caso fue el boca a boca, ya que me comentó en verano una amiga, que vive en la misma calle, que había uno nuevo y que estaba bien. En aquella ocasión probamos el paté de perdiz, muy bueno.
Hemos repetido alguna vez más, y en esta semana fui con los amigos a tapear, tomar algún fino, hablar y ver cómo era la taberna.
 Allí nos atendieron Rafa y Miguel, uno en barra y el otro llevando la parte social y ecónomica del negocio. A los días que corren ésta es una labor cada vez con más trajín, por la influencia de los medios en cualquier actividad.
 Creo que para ser bien considerado en las guías o en el boca a boca, hay que gustarle a uno el negocio de la hostelería, ser atento al cliente, buenos platos bien preparados y si puede ser, un precio razonable.

Nos sugirieron una ración de mazamorra con sardinas ahumadas. La mazamorra es una crema hecha con pan, almendras y ligada con aceite. Para acompañar unas tiras de sardina ahumada. Estaba bien hecha la mezcla, suave y sabrosa, quizás faltaba algo más de almendra, quizás porque soy fanático de ésta. La única pega es que le faltaba un mejor pan para acompañar, porque en nuestro caso lo tomamos como antiguamente, con la mano y todos del plato.
De segundo, ya en forma de tapa una ensaladilla que no estaba en carta, como se ve muy bien presentada, sin falta y con sabor casero; creo que esa debe ser la principal virtud de platos conocidos de toda la vida, que nuestras madres han hecho y que recordamos cada uno con ese toque de años pasados, en los que todos nos parecía bueno y nuestras madres se daban cuenta que en cinco minutos se terminaba en la mesa todo el trabajo en la cocina.
Por último, y como gentileza unos pinchos de tortilla de patata con algo de calabacín. Más que tortilla era un pastel porque apenas si tenía aceite y el huevo tenía el aspecto esponjoso de cuando se hace al horno. Un pincho bien presentado, con su poco de salmorejo, bien sin más. Quizás sea presuntuoso, pero mi tortilla de patatas, calabacín, cebolla y pimiento me la piden los compañeros cuando tengo que celebrar algo con ellos.
En cuanto a los vinos tomamos el Tertulia, buen fino, ligero y con aromas de crianza, almendra, maderas. Y el otro de Los Gabrieles, la bodega de Moriles que suministra vino a los locales de Taberna Moriles de Ciudad Jardín, de gran recuerdo para los miembros del Club Aderramar; desde aquí un saludo a Rafa y Jose. El fino San Gabriel, no está filtrado pero no es tan franco y limpio como el primero, aunque está correcto para acompañar.
El precio de tres cervezas, cinco copas de fino, la ración de mazamorra y la ensaladilla, 19 euros. Bien, no? El servicio en mesa, atento y amable.
Relación calidad-precio, notable, 8,0.                                                    
Como diferencia con otros locales, la cocina está visible para los comensales y una ventana da a la calle, en la que se puede seguir el trabajo del cocinero.



Por último, M.M. que venía con Roben, a causa de un fortuito accidente sucedió que se perdió nuestro querido Roben, el perro de los Manolos. Grande, negro, amable y juguetón, como pasa con los perros grandes que en su mayoría son buenos por naturaleza.
La foto está tomada el día que Roben nos acompañó en la visita a la Tortuga.
Esperemos que aparezca.
Postdata:
Roben apareció, lo encontraron de madrugada dos días después, andando en un barrio cerca de la Taberna la Judía.