lunes, 14 de marzo de 2011

Taberna La Montillana y un enlace a otras tabernas


Un local agradable y con su personal muy atento a cualquier sugerencia.

Tapas a buen precio, muy bueno el pinchito. Los boquerones fritos, abundantes y muy frescos, buena cocina de mercado.

Vino de la casa fino, de un elaborador particular de Castro del Río. Presenta aromas de fermentación, manzana, escasa crianza. Un vino ligero con poco retrogusto. Un vino mejorable, aunque suave y fresco.

Tienen carta variada de tintos y alguno de Córdoba. En particular, Cerro Encinas de Bodega Marenas, de Montilla y su dueño nuestro amigo José Miguel Márquez. Esa cosecha lleva Tempranillo, Syrah y Monastrell. Un tinto con 5 meses de crianza en barrica usada de la cosecha 2008. Limpio en nariz, pero algo escaso en las notas de frutas. Es poco astringente, paso fácil y ligero.

Una taberna puesta al día.

Coloco el enlace con las tabernas de Córdoba que hizo llegar Pepe Checa.

jueves, 10 de marzo de 2011

cata vertical de whisky MACALLAN


El pasado miércoles se celebró una magnífica cata en la Escuela de Hostelería de whisky Macallan. Francisco Hernández, The Macallan Brand Ambasador, dio una clase magistral (Master Class) acerca de los tipos de whisky elaborados en las distintas zonas de producción de Escocia, para diferenciar la calidad del producto, 100% cebada malteada, que se elabora por Macallan en Speyside. Tras explicar el proceso de conversión de cervez en malta, preparación de la harina de malta, su dilución con agua para que suceda la fermentación, para llegar a conseguir una "cerveza" de 7º de alcohol. También mostró los dos tipos de destilaciones en alambique que realizan hasta llegar al New Malt Spirit con 69,5º de alcohol. A partir de aquí, nos mostró los tipos de barricas empladas para la crianza y los años de duración.
Como ducho en la materia, aprendí la cata de whisky y de cómo no se debe abusar de la fase olfativa para no saturarnos rapidamente con los 40º de alcohol, como mínimo. Tampoco se debe hacer análisis del retrogusto, por la misma razón del alcohol, sino que dejar un momento en boca y tragar, nada de escupir.

Según Francisco
Hernández, la fase visual del whisky no es la más importante, en su caso Macallan no añade caramelo para oscurecer sus licores, lo cual está permitido. Tanto es así que para él y otros reconocidos sumilleres, también se debería hacer en la cata de vinos, ya que nos predispone. Es opinable, pero está claro que la moda de los vinos está cambiando y hay muy buenos vinos casi opacos y otros con bastante menos color, que no menos cuerpo, tipo borgoñas, que son espléndidos. Mucho color no indica después en boca mucho cuerpo, pero su intensidad nos puede aleccionar o engañar, así que estoy de acuerdo con él.
Ahora paso a describir mis impresiones de los whiskys catados, todos, Fine Oak, sin poner notas visuales.

Macallan 12 años, aroma a vainilla, frutos secos, cítricos, dulzón; en boca es punzante y cálido.
Las barricas procedían en su mayoría de roble americano envinadas con bourbon.
Macallan 18 años, aromas a frutos secos, eucalipto, mentol, chocolate. En boca tiene una ataque dulzón, algo amargo y persistente. Barricas americanas y americanas envinadas con Oloroso de Jerez.
Este me encantó.
Macallan 25 años, aromas a torrefacto, almendras, acetaldehido, pegamento, olores reconocibles de oloroso. En boca es más amargo que los anteriores y también muy largo. Barricas americanas y también españolas, de Galicia y Asturias, envinadas en Oloroso,
Macallan 30 años, aroma a queroseno, chocolate, torrefacto, pegamento, dulzón. En boca es una explosión: entra en boca suave pero cuando se caliente un microsegundo aparece cono una explosión, es como si nos hubieramos echado un montón de polvos pica-pica en la boca. Y además es muy persistente.
Los precios son altos para estos whiskys, 40, 130, 320 y 700 euros.
Los que más me gustaron fueron el de 18 y el de 30 años, por calidad precio el de 18 años está exquisito.

Nota: en la foto, el director de la cata está enjuagándose la boca con agua. No es whisky.

Está buena la hidromiel


Ya es la cuarta vez que preparo hidromiel y empieza a gustar a algunos.

Es una bebida fermentada sobre la base de miel, la cual se diluye en agua caliente en una proporción de 1 en 5 partes. La miel tiene una densidad de 1,43 y con una concentración de azúcares entre 65 a 80%, de los cuales la fructosa es 1,4 veces superior a la glucosa. Tan sólo hay que corregir el pH y añadir sales y nutrientes, y por supuesto la levadura. La fermentación va tranquila y se puede preparar al gusto, bien seca o con algo de azúcar residual, generalmente la fructosa, ya que las levaduras prefieren fermentar antes la glucosa.

La hidromiel fue utilizada por diversas civilizaciones antiguas: griegos, romanos, celtas sajones y bárbaros, en Europa. Se dice que Julio César siempre tenía una copa de hidromiel en su tienda cuando guerreaba por las Galias. También por los mayas, en América. Por los vikingos, en Escandinavia, que fueron los que le dieron un mayor rango divino, posiblemente a que no tendrían una bebida alcohólica más a mano. Se supone que su elaboración es más antigua que la cerveza.

Las veces que la he preparado, la descripción de cata sería la de una bebida parecida a la sidra, aromas frutales a manzana, con un toque de miel y cera. Ligera, suave y esta vez, dulce. Aún tengo hidromiel preparada hace seis años y aún está bebible, con su buena crianza de lías en botella. Pero este año, tanto a los alumnos como a los compañeros les ha gustado, y no es que estuviera mejor, simplemente creo que los gustos están cambiado. Aunque no falla, a quien no le gusta el vino le gusta la hidromiel.

Ahora queda hacer vinagre de hidromiel que sí es siempre valorado positivamente por quien lo prueba, por ese dulzor natural. Ya os contaré cuando esté terminado.

miércoles, 9 de marzo de 2011

De cómo afecta el transporte a la Guinness


Cuatro investigadores de tres países, Holanda, Irlanda y Reino Unido han investigado si la cerveza Guinness sabe lo mismo en Irlanda o fuera de su país (Journal of Food Science, March 2011). Durante 12 meses han viajado por el mundo probando esta cerveza en 71 pubs diferentes de 33 ciudades y en 14 países. Los resultados indican claramente que la cerveza sabe mejor en Irlanda que fuera, y han tenido en cuenta la corrección del ambiente del bar, apariencia de la cerveza, sabor, aroma y postgusto. Concluyen que la cerveza no viaja bien y que una mayor investigación se precisa para verificar totalmente este estudio.
Hay que tener gracia hasta para investigar... ¿Sabe igual el vino en Canarias que en la Península? Dicen que la manzanilla de Sanlúcar viaja mal, y también otros finos. Hay mucho por hacer.

lunes, 7 de marzo de 2011

El 19 de Marzo, Concurso Público de Salmorejo


Coincidiendo con el I Congreso Andaluz de Hostelería y Cultura -entre el 14 y el 20 de Marzo- se celebrará el 19 de Marzo el I Concurso Popular de Salmorejo. Unos 300 participantes podrán elaborar el plato más típico de Córdoba en la Plaza de las Tendillas y optar al premio en dos modalidades. Aparte del premio para el mejor salmorejo tradicional, elaborado con pan, tomate, aceite de oliva, ajo y sal, se podrá concursar para el mejor salmorejo de vanguardia.
El salmorejo es ante todo un plato
de origen humilde. Está reconocido que proviene de Córdoba y preparado por campesinos y pastores para aprovechar el pan sobrante del día anterior, por lo que su aspecto es el de una crema. Más espesa es la porra antequerena. Se supone que inicialmente era sin tomate, tal como se describe en el Quijote, y con más ajos. El tomate llegó a España en el S. XVI y se empleó como planta ornamental, ya que sus frutos no eran apreciados. Fue a partir del S. XVIII y XIX cuando se popularizó su uso culinario. Por tanto, el último ingrediente del salmorejo actual es el tomate, justo el que le da el color y su acidez. Algo sí es cierto, no hay dos salmorejos iguales, ya que en cada casa se hace de una forma.
Este plato se acompaña de tacos de jamón y huevo duro.

viernes, 4 de marzo de 2011

Taberna la Bodega, y los boquerones en vinagre


Situada en un callejón de la calle Alhaken, la taberna La Bodega, apartada y tranquila es una de las más concurridas de nuestra ciudad. Tanto por sus platos como por sus vinos. Hablando de comidas, son conocidas sus anchoas, sus platos de carne y entre el pescado, el bacalao. Nos juntamos para catar su fino y pedimos boquerones en vinagre. Han sido los mejores que hemos probado, tan simples de elaboración pero tan difíciles de darles el punto. Estos lo tenían.
El fino que tienen es Los Naranjos de la bodega El Monte, de Moriles, y de la que ya hablamos en su momento cuando hicimos una visita coincidiendo con su feria del vino. Se trata de un fino de media crianza, entre tres a cinco años en bota, que no está filtrado, amarillo contonos verdosos. Con aromas a levadura, pan y almendra. En boca es ácido, redondo, suave, con lías que le hacen envolver el paladar; pero con retrogusto medio, tan bien entra en boca que se espera uno más. Un fino notable, de los típicos finos de Moriles.

miércoles, 2 de marzo de 2011

I Campeonato Andaluz de Cocineros. El plato a cocinar, rabo de toro

El próximo 14 de Marzo se celebrará en Córdoba este primer campeonato en el marco del I Congreso Andaluz de Hotelería y Cultura.
El tema será la elaboración de raciones de rabo de toro, suministrado por la organización y empleando en común, vino Pedro Ximénez y aceite de oliva. Los demás ingredientes, verduras, especies, y hasta utensilios de cocina serán aportados por los concursantes, que serán más de 30.
Este concurso servirá para la clasificación del Campeonato de España de Cocineros. En este enlace se puede encontrar más información.

martes, 1 de marzo de 2011

Cena en Zyryab con vinos Habla


Crónica de Andrés Muñoz de la cena en Taberna Zyryab en la que se cataron varios vinos de la Bodega Habla (V.T. Extremadura)

El jueves 24 de febrero se celebró una cena maridaje con vino HABLA en la taberna gastronómica Ziryab a la que asistiimos varios miembros de Aderramar. Bodegas HABLA está situada en Trujillo (Cáceres) y su objetivo es: “ser el referente de vino de lujo en el futuro, precursores de lo que está por venir, tanto en viticultura como en enología. Los pilares principales de este proyecto son: máxima calidad y originalidad”. Efectivamente, los tres vinos que se cataron se pueden calificar de originales, modernos y de una calidad excelente para quien le gusta la innovación. Por cierto, la comercial de la bodega nos explicó el por qué de denominar a todos sus vinos como HABLA (los tres que catamos eran HABLA DEL SILENCIO, HABLA Nº6 y HABLA Nº7). Según parece, después de varios años en los que inclusive prefirieron ”tirar” la producción de vino porque no cumplían sus expectativas, una vez conseguido el vino que ellos habían deseado, buscaron un nombre y entonces se acordaron que cuando Miguel Ángel acabó el Moisés, era tan perfecto que le dijo HABLA dándole un martillazo en la rodilla.

El primer vino catado fue HABLA DEL SILENCIO. Se trata de un coupage de Syrah, Cabernet Sauvignon y Tempranillo de 2008 con seis meses en barrica de roble francés, capa media alta, color cereza un toque herbáceo y, a pesar de que las tres cepas están en la misma proporción, domina el aroma a fruta roja violeta de la syrah con una persistencia baja y siendo casi imperceptible la barrica, lo que lo hacía muy agradable para un comienzo de velada en maridaje con Tosta de boletus confitados con jugo de carne y crema de gorgonzola y con Carpaccio de presa ibérica marinada con parmesano y aceite de pimentón.

El segundo vino fue HABLA Nº 6, declarado por la bodega como monovarietal Syrah (100%) con 12 meses en barrica. Color ciruela negra con toques violáceos, de nariz con frutas rojas confitadas, con un ligero toque herbáceo (sin duda, expresión de la juventud de las cepas), pimienta, regaliz y, después de evolucionar en la copa, café. En boca es aterciopelado, equilibrado, carnoso y con el suficiente alcohol como para dar cierta impresión de sabor dulce. La madera aparecía más en la nariz que en la boca donde la fruta roja madura se manifiesta en toda su exuberancia. Fue sin duda el campeón de la noche como lo fue su maridaje con rabo de toro desmigado con espuma de patata y aceite de oliva arbequina y también con taquitos de atún con salsa teriyaki, sésamo y juliana de tirabeque.

El tercer vino fue HABLA Nº 7, aún no comercializado (se comenzará a vender en septiembre), por lo que fue una primicia en Córdoba. Se trata de un coupage de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot con un año de crianza en barrica nueva de roble francés y defectuoso en tiempo en botella. Sin duda la característica principal de este vino es la Petit Verdot, uva bordelesa poco empleada en España, de maduración tardía que le da ácido y tanino al vino. Nuestro vino es rojo rubí, con capa media-alta, como los anteriores, redondo en boca (algo menos que el Nº6), con sabores herbáceos y fruta madura compotada, la madera se manifiesta muy suavemente, respetando la fruta aunque con taninos algo sobresalientes, tal vez por la falta de tiempo en botella o tal vez se pusieron más de manifiesto por el maridaje (sin duda por falta de coordinación) que se hizo con el postre, fresas maceradas en vinagre balsámico y café donde el vinagre sobresalía excesivamente.