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domingo, 23 de julio de 2017

Taberna El Gallo, algo está cambiando y no hay que perdérselo

La Taberna del Gallo está en la calle María Cristina. Dicha calle ha venido a menos de una manera parecida a otras muchas del centro en los que los locales se han cerrado por distintas razones: muchos negocios se han cambiado de sitio, han llegado franquicias que han cambiado al comercio tradicional, y por el tráfico, como ha sido en María Cristina.

En tiempos más jóvenes, los coches pasaban por la calle, la acerca era estrecha, pero nos apañábamos para entrar en la Taberna, bien en la barra, casi siempre llena o en la trasera, en la que había que aguantar el olor a fritura de la cercana cocina. 

Pero eso ya pasó: apenas pasan coches, hay extractores, el aire más limpio, pero ha decaído la asistencia a la Taberna. Si uno mira los comentarios de tripadvisor, el oráculo actual de los bares, aquéllos son muy buenos: pero falta gente.

.Como dice mi amigo Manolo, mejor, más a gusto y tranquilos estamos. Y es verdad, se tapea muy bien, y como dice el forofo número 1 del mundo mundial, José Manuel, el vino Amargoso de la Bodega El Gallo, está cambiando. 
El siempre lleva a cualquier reunión sus al menos dos botellas de Amargoso, y como es ya buen cliente a veces le dan de las botas reservadas a la familia, y juro que está buen rico.
El caso es que el fino está mucho más hecho, dentro de lo posible, pero claramente ya no es un vino casi blanco, con apenas crianza. 

La cuestión es si el vino ahora está más criado porque quieren hacerlo así o porque la demanda ha menguado, y al venderse menos está más tiempo en las botas. Hay que recordar que muchos grandes vinos de Montilla o Jerez aparecieron a causa de una estancia muy larga en botas porque no se vendían, y estaban allí aparcados... haciéndose vinos eternos.


Y es a esto a lo que me refería que está pasando en la taberna: el vino fino, bueno, y el tapeo mejor. 
 Este vino tomado frío, y tras la primera cerveza, es un buen acompañante veraniego del aperitivo. 
La tertulia sosegada y agradable está garantizada, por parroquianos que hablan bajo y sin alharacas. 

Este pasado viernes ya hemos renovado los conciertos de la nueva temporada de la Orquesta de Córdoba, y que este año se celebrarán en el Teatro Góngora.
El programa es interesante, así que habrá que disfrutarlo.

Manolo nos contó sus avances en descubrir los canales de agua, piscina y cimientos del molino Martinete, en el cauce del arroyo Bejarano en Trassierra. Parece que van bien y pronto podrá aclarar la actividad de esta industria instalada allí desde el siglo XVIII.

Respecto al tapeo, los boquerones fritos fresquísimos nunca fallan, al igual que las gambas rebozadas. Estos son dos de los platos más demandados, además de los boquerones en vinagre y el queso.

En mi caso pedí además un poco de asadura, más que otra cosa que por fastidiar a Quino, que no lo soporta, y que a pesar de eso, la hacen muy sabrosa en la Taberna. Y porque ha conseguido un descuento del 25% de los abonos de la Orquesta, porque forma parte de un grupo de más de 10 que son fieles a los conciertos desde hace veinte años... eso es afición.

La cuenta, gratis, porque Manolo que es fiel siempre a la Taberna El Gallo y como decía que estábamos en su terreno, él pagaba la cuenta.






martes, 4 de febrero de 2014

Taberna Puerta Gayola. Una segunda visita siempre es mejor

Puerta Gayola
Esta nueva taberna está en la céntrica plaza de San Hipólito, cerca del Bulevar del Gran Capitán.
No se comentó la primera porque no nos gustó: mucho camarero mal organizado, consumiciones sin ser servidas, tiempos de espera largos.
Pero en esta segunda, sí, ha cambiado el personal de sala y todo va correcto: en su momento, con diligencia, sin notarse pero pendientes del personal. Como debe ser un profesional de sala.
Y allí fuimos. Un sitio agradable, en el centro, y con variación de personal según la hora y sobre todo acudiendo a partir de las dos y media. La decoración hace referencia a la suerte taurina de esperar al toro a la salida de chiqueros, en el que el animal sale enfurecido después de estar encerrado en el patio durante uno o dos días. Hay que tener mucho valor para esperarlo ahí. Recuerdo un chiste de Paco Gandía en que el torero era arrollado por el toro, mientras que él pensaba que le había atropellado un camión.
Pedimos unas buenas gambas, bien cocidas, y unas coquinas correctas. Y se terminó con un plato del día, garbanzos con espinacas y chorizo. Buena y bien servida cerveza. De los vinos, el fino es de Delgado.También tienen una buena selección de vinos blancos y tintos por copas. Pedí una de LuBe de Ribera del Duero, agradable y fácil de beber. Esta bodega pertenece a la familia de Luis Cañas (Rioja).
La cuenta no es económica, pero correcta.