jueves, 26 de abril de 2012

Cata de vinos Montilla-Moriles 2012



La DO Montilla-Moriles ha hecho cambios en la celebración alrededor de la cata que me parecen muy acertados. Primero, cambiar la cata de fecha para no coincidir entre la marabunta de festejos de mayo. También, la celebración de unas jornadas técnicas en el saslón de actos de la Diputación -aprovechando que la cata ha tenido lugar en el aparcamiento de la misma. Me acerqué a ver y oir el debate entre Miguel Cruz, enólogo de nuestra zona, y Jesús Barquín, socio fundador de Equipo Navazos. Esta empresa se dedica a la selección de partidas muy especiales tanto en calidad como en precio de vinos generosos, por lo que en poco tiempo se ha reconocido su categoría por las numerosas menciones en concursos; y también, lo que es más importante, entre el público entendido, ya que ha supuesto en revulsivo en este mundo tan estático como el de los vinos generosos. Mucha gente reconoce que nuestros vinos generosos son de una gran calidad pero el problema es su consumo y comercialización.
En este debate se oponían dos posturas, o hacer vinos según la demanda del mercado y abanderada por Miguel Cruz, quien defendía que si la demanda es hacer vinos de poco cuerpo, casi o totalmente pálidos pero que la gente consume, pues la empresa debe ponerlos en el mercado. Y ya sabemos que las modas de vinos, tanto blancos como tintos cambian. Por otro lado, Jesús Barquín defendía que la grandeza de nuestro vinos no debe cambiar por modas, y que son atemporales como reconocen muchos críticos: que los buenos vinos generosos son los de mejores vinos del mundo. Es decir, la oferta de vinos no debe disminuir en calidad sino buscar al público que lo aprecie.
Por otro lado, la cata de vinos de este año ha resuelto en el espacio la mala imagen del lugar utilizado en la pasada edición. Es más pequeño y puede resultar agobiante, pero es mejor que el anterior. De las 28 bodegas que presentaban sus vinos, pues hemos
encontrado una notable calidad. Y los finos de Navarro, Toro Albalá, El Pato (de Bodegas Luque en Doña Mencía), El Monte, Robles, los lagares de la sierra.
 Nuestro amigo Enrique nos comentó que le han parecido muy buenos los vinos del Lagar de Casa Blanca y de la Bodega San Pablo. A él le gustan los vinos con cuerpo, con su amargor presente y que le da vida al vino, y que le aporta esos agradables tonos verdosos.
Por último, dar mi enhorabuena al trabajo de Enrique Garrido, secretario de la DO, y a las bodegas por su buen hacer que se ha compensado con un incremento en las visitas a la cata de este año.

miércoles, 18 de abril de 2012

Bar Carrasquín


Este es un local céntrico, en la calle Sevilla. Siempre ha dispensado buena y fría cerveza. Era el competidor en cuanto a calidad del cercano bar Correo, y más de uno comentaba que aunque no se podía tomar la cerveza en la calle como en el correo, sin embargo estaba mejor tirada en el carrasquín.
Su fuerte han sido las tapas de conservas de pescado y distintos moluscos. Recuerdo que era de los pocos sitios que tenía huevas cocidas, muy ricas por cierto. Y sigue con muy buena calidad en sus tapas de conservas.
Pero últimamente se comentaba que traía un buen vino. Así que lo comprobamos en esta visita. Y resultó ser un fino en rama, ligeramente turbio y con notas amarillo-verdosas y con un suave paso en boca, tanto que al principio parecía demasiado ligero, sin cuerpo. Pero sí que lo tiene, y es bastante agradable. Nos dijeron que lo traían de Moriles, pero no de cuál bodega.
El tapeo fue la ensaladilla rusa, muy buena por cierto.

domingo, 15 de abril de 2012

Cata de vinos de Cádiz

Enrique, gaditano hasta la médula, organizó con Charlene en su casa una cena con vinos de Cádiz y que venía demorándose desde hacía tiempo.
Comenzamos con un amontillado de Chiclana, El Neto, de Bodegas Sanatorio. Con 17º de alcohol, de un color amielado; al principio me dio olor a pegamento y alohol, pero después salió el aroma a caramelo, ciruelas pasas y frutos secos.
Buena acidez, equilibrado y que combinamos con unos encurtidos: berenjenas en vinagre, aceitunas y otras cosas más.
Después se abrió Entrechuelo, un chardonnay 2009, de Bodegas Cortijo de Torrecera y que se ha convertido en uno de los vinos más consumidos en Cádiz. A pesar del año se conserva bien y salen notas de piña, albaricoque y levadura. De buen paso en boca, acompañó a una muy buena conserva de atún al horno, de Barbate (El Ronqueo).
El siguiente fue el rosado Barbarosa 2010 de Huerta Albalá. Un syrah casi tinto, con
muchos aromas a confituras, a fruta muy madura, casi dulzón. En boca de nuevo las sensaciones dulces que nos descoloraron. Tiene unos meses de estancia con sus lías, pero a algunos no nos convenció, quizás algo de más acidez...Para acompañar, guacamole y pipirrana.
Por último, Taberner 2006, también de Huerta Albalá, con Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon, y al que las notas de cabernet sauvignon se le notaban claramente, fruta roja también de la merlot y syrah. En boca es ácido, sin astringencia, aunque algo ya agotado. Este vino se acompañó con rodajas de morcilla de arroz a la plancha y manzanas reineta a la plancha. Una mezcla muy apetitosa con el tinto.
Probamos también un Finca Moncloa pero el corcho no estaba bien y desvirtuaba el vino.
Para terminar, una tabla de quesos.

sábado, 7 de abril de 2012

Círculo Taurino


Se encuentra en la céntrica calle de Manuel María de Arjona, a las espaldas de de Ronda de los Tejares y cerca de la Puerta Osario. Se creó en 1963 con intención de promover el mundo taurino y su decoración así lo confirma. En la barra se citan algunos toreros renombrados de la ciudad, y en su decoración hay buena presencia de motivos taurinos.
Es un sitio agradable, con un buen ambiente de tapeo y que se va llenando cerca de la hora de comer al ser tan céntrico.
En cuanto al vino, es de la bodega Delgado, de Puente Genil. Sin filtrar. Es un vino bastante claro de color, con aromas a manzana verde, algo de levadura, de una corta crianza y que destaca por su buen paso por boca. Con una buena acidez, con un amargor notorio pero sin destacar y glicérico. Mucho mejor en boca que en nariz, y que entra muy bien. Gustó este vino entre los asistentes, de los mejores que hemos tomado.
En cuanto al tapeo, se pidieron unos boquerones fritos, muy frescos y de buena fritura, y una ensalada de pimientos asados con atún. Resulta subido de precio, pero con buena calidad.

viernes, 23 de marzo de 2012

La Piconera Vinos en el Mercado de la Corredera

Aprovechando que Mara había ofertado copeo y tapeo para 4 a través de groupon, pues nos hemos acercado a su local en el mercado de abastos de la plaza Corredera. El mercado es mediano en tamaño, con un buen número de pescaderías y carnicerías, aunque tiene puestos cerrados.
Los mercados tuvieron su razón de ser en que eran los únicos que aseguraban la higiene de los productos, al tener como responsable a un veterinario. Pero actualmente con la higiene controlada desde el origen, la opción de compra más extendida son las grandes cadenas y supermercados. De todas formas, mi compra habitual es en el mercado de Ciudad Jardín, uno de los más baratos de la ciudad y con el encanto de ser un ente vivo, gracias a los gritos de los vendedores y a la bulla de los compradores.
El local que tiene Mara en el mercado, es un puesto transformado en tienda de degustación de vinos y con utensilios para preparar tapas al momento. A mi parecer le falta algo de decoración que le haga ser distinto a un puesto normal.
El cupón consistía en degustación de 5 vinos y 5 tapas para cuatro.
Comenzó con un vermut de Alvear, de color oscuro ya que no rojo, y que sería ésa la clasificación según Martini. Es un vermut muy agradable, buenos aromas y buena entrada. El servicio de este vermut debe ser con la botella fría, y no con un cubito de hielo. El acompañamiento aceitunas violadas de pepinillos para compensar el dulzor del vermut.
Le siguió fino 47, de la bodega Aragón de Lucena. Un vino sencillo que acompañó a unos mejillones al vapor, por cierto bien frescos, que ganaban claramente al fino.
Después un oloroso de la Cooperativa la Aurora, bien de olor pero excesivamente ácido en boca como descompensado y que se combinaron con almejas al vapor y reducción del mismo oloroso.
Continuó la degustación con una calamares a la plancha y un amontillado Pacorrito de Aragón. Este vino tiene aromas punzantes, algo de avellana, una solera bien asentada y en boca es agradable, se nota el alcohol y entra bien.
El final era un Pedro Ximenez, pero como por horario del mercado que es sólo por la mañana, nos acercamos antes de comer, por lo que dejamos sin probar el postre con el vino dulce.
Una visita agradable a Mara, como siempre atenta y dispuesta a explicar el vino, cómo hace las tapas, y su vida ajetreada. Por cierto, justo al lado hay otro puesto con la misma finalidad de degustación de vinos que Mara, aunque ese día los asistentes ibamos con el vale descuento.

viernes, 9 de marzo de 2012

Taberna los Mochuelos



Esta taberna está en el barrio de Santiago, en la calle de Agustín Moreno y cerca de las antiguas Lonjas. Esta calle siempre está concurrida y más en tiempo del Concurso de Patios, ya que algunos nuevos y hermosos patios se sitúan muy cerca.
La Taberna es espaciosa y dispone de un agradable patio y una pequeña bodega, que está al final del patio y que precisamente olía algo más de la cuenta a vino remontado. Este patio es muy fresco en verano, con abundantes macetas, y todos recordábamos haber estado disfrutando en él. Hay que decir que esta taberna en su momento estuvo de moda y fue muy concurrida. Todavía conservo el color y calor de tiempos anteriores. El vino es el de la casa y que nos comentaron no provenía siempre de la misma bodega, sino que iban buscando dónde el nuevo vino era de mayor calidad y no alterara las madres.
Sin embargo, el vino que tomamos estaba muy subido de color, con notas de acetaldehido, puesto que era más punzante o picante de la cuenta. En nariz lo primero que aparecen son notas de oloroso, especias y buen aroma. En boca es agradable, poco retrogusto y suave.
Del tapeo, correcto, pedimos unos boquerones y nos obsequiaron con un plato de carne guisada acompañada de arroz.

viernes, 2 de marzo de 2012

Taberna El Sibarita


Esta taberna está junto al vial Norte en C/ Manuel Cuellar Ramos, junto al hotel Córdoba Center, el de las luces de colores. Es un local reciente y que he visitado dos veces. En una primera con un vale de groupon, donde nos sirvieron 6 tapas variadas, bien conseguidas y con fundamento ya que hablamos de secreto ibérico, lomo, bacalao, además de otras más normales como salmorejo y boquerones.
En la segunda visita ya fuimos a copear y el sitio es agradable, espacioso y bien atendido, y ese día era el primero para una camarera que se desvivía en hacer las cosas bien aunque los nervios le fallaban. El vino es de Alvear y para lo cual abren botellas de 3/8 con lo que se aseguran que el vino no se altere, aunque más bien parece que los que por allí pasan no son asiduos al fino. El dueño nos dijo que iban a traer recipientes más grandes como los bag in box. Hay que decir que a pocos les agrada ese tipo de envase y prefieren el servicio del vino en botella, y si está cerca del hotel, pues es lógico que se aseguren una buena presencia del vino.
Este fino, de Alvear, ha cambiado y ahora tiene en su color unos toque de verdor o juventud que son de resaltar y el vino es fresco, con ligeros toques de madera, avellana y en boca tiene ligero amargor y buen retrogusto. Es de los mejores finos de la DO y es el más conocido dentro y fuera de la provincia.
Del tapeo, pues las raciones son normales pero las tapas están bien elaboradas y son abundantes, y muy recomendables. Nos agradó esta taberna.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Segunda visita a la taberna Góngora y acueducto de Valdepuentes


Esta ha sido la única ocasión, por ahora, en que revisitamos una taberna en la forma que se describe en el blog, pero creemos que merecía la pena ya que no todos estuvimos en la primera visita. De todas formas, la taberna Góngora (en la céntrica calle de Conde de Torres Cabrera) la frecuentamos porque es de las mejores tabernas de Córdoba en relación calidad-precio.
Respecto al vino, aunque bueno no me pareció de la frescura y fuerza detectada en otras ocasiones, y hasta el color estaba más pajizo.
Del tapeo, comentar que las raciones son abundantes y que los boquerones fritos aliñados con limón son muy demandados; en nuestro caso continuamos con pinchitos de cordero, muy tiernos, y unas berenjenas fritas crujientes y nada aceitosas.

La tertulia, como siempre entretenida, variada y cambiante, más rápida conforme se acaba la copa, se centró entre otros temas en el recorrido del acueducto romano de Valdepuentes. Para quien no lo sepa, este era uno de los suministradores de agua a la colonia patricia y más tarde, la ciudad califal Medina Azahara se situó en las estribaciones de la sierra y justo al lado de dicho acueducto. Hemos seguido su trayecto desde su inicio en la presa del Bejarano en Trassierra, a unos 20 kms de la ciudad y para lo cual debe salvar un desnivel de 300 metros de altura en apenas medio kilómetro. Una verdadera obra de ingeniería.