martes, 18 de febrero de 2014

Lambik - Copas, cervezas

Pues no es una taberna. Lambik es un local de la muy concurrida calle de la Plata en Córdoba. Ocupa el sitio donde antes estaba la principal oficina de una empresa de telecomunicaciones, o no? En esta calle o en su muy estrecha cercanía hemos estado ya dos en dos bares, y parece que hay sitio y público para más.
Pues el Lambik está bien. La decoración es moderna y agradable, cómodo, amplio, y bien servido. Y además tiene buenas tapas, a tan sólo 0,5 euros. El surtido como es lógico es resumido, diez posibles; pero también tienen medias raciones, y raciones. Como en nuestro caso en general es por el aperitivo, nos decantamos por las tapas.
El paté de morcilla está bastante bien, así como las albóndigas en salsa y el pollo al curry. La berenjena rebozada con salsa de ibéricos (que suena bien, no lo niego) no me convenció mucho. Se tratan de tapas y por tanto, por el precio que tienen pues se tapea de sobra y cumplen con su misión de sentirse a gusto en el bar, y pedir otra tapa a ver cómo sabe.
La cerveza, de Cruzcampo, me pareció floja. Y el vino fino, de Bodegas San Pablo, de Moriles. Este vino lo había probado otras veces y me pareció un buen vino, quizás el único defecto es que se apreciaba más de la cuenta el aroma a reducido, que cuando es poco incrementa la sensación total del vino. Ese aroma se va, y todos los finos con dicho aroma a reducción presentan unos espléndidos tonos amarillo verdosos. Pues en este caso, el fino de San Pablo estaba tan limado y pulcro que no se parecía en nada al que me he referido antes. Con color un poco pálido, tiene un aroma limpio pero sin entusiasmar, sin defectos pero con poco brío. Tampoco se le puede pedir mucho a un local que básicamente es copas y cervezas.
La cuenta, contenida: 11 consumiciones (8 medios y 3 cañas) y 9 tapas por 21,50 euros. Bien, no?



martes, 11 de febrero de 2014

La Reserva, Tapas y Lounge

¿Y qué es Lounge? Pues es un bar cafetería, según la traducción del Collins, o bien un salón. Pues eso, La Reserva es un bar de Tapas y Cafetería, eso sí muy bien puesto que quizás es por eso del vocablo inglés.
Está en la ya bastante ocupada por locales Plaza de San Hipólito. Si no se me olvida ninguno, en un tramo de veinte metros hay 7. Uno como es el Mesón Los Lobos, que ya comentamos hace tiempo, está consolidado; al igual que una marisquería en la vecina Calle Veracruz. Y los demás son locales por los que han pasado distintos dueños, siempre de bares o clubes.
Este de la Reserva ocupa el antiguo Pataya, una cafetería muy reconocida en Córdoba hasta que entró en decadencia, con el mismo estilo de mobiliario. En este caso, el mobiliario está muy cuidado, de calidad, con dos espacios separados por dos escalones. Tiene también la cocina con tapas a la vista. Dos cocineros o cocineras, ese día, preparan pulguitas o pequeños panecillos con embutido acompañado de unas patatas fritas. Bien, correcto, lo que se lleva ahora para tener demanda en los tiempos que corren.
El fino que tienen es en botella: el Caballo Español, de la bodega Los Raigones; y el Cancionero.
El primero tiene una botella bonita, llamativa y el vino está bien, quizás un poco ajerezado en su estilo. Con poco color y bien de aromas, es un vino seco, algo punzante, muy correcto. El Cancionero tiene más personalidad, y éste no tiene el aroma a humedad que le he notado en los bag-in-box, aunque mis amigos me digan que no es así. En botella es un muy buen vino, con fuerza, seco, y aromático a crianza biológica.
Lo peor de la Reserva es que es caro. El medio de vino cuesta 1,9 euros, con su tapa incluida, pero está subido de precio aunque tengan dos buenos finos.

martes, 4 de febrero de 2014

Arroz con alcachofas, guisantes y pimiento morrón

Empiezo hoy una nueva serie de entradas, sobre preparación de platos de cocina que he elaborado y me han gustado. Esta es particular es sencilla y aprovecha del mejor momento de las alcachofas, ahora. Es una receta italiana, aunque he hecho algunas modificaciones.
Las alcachofas han sido muchas veces, en mi opinión mal cocinadas, con exceso de limón, cuando a mi parecer y directamente a la plancha están exquisitas.
Ingredientes para cuatro personas:
6 alcachofas
100 g de guisante
1 pimiento morrón
Medio vaso de vino blanco
Un vaso de caldo de cocido
4 vasos pequeños de arroz y 12 vasos de agua
Queso de oveja curado, rayado, o parmesano.

Elaboración:
Se limpian las alcachofas hasta llevar a las hojas blandas, Se pasan por la sartén, se sazona y añaden después los guisantes, y los pimientos morones. Rehogamos con medio vaso de vino blanco, y para trabar todo un vaso de caldo de cocido.
Añadimos el arroz y removemos hasta que se absorba el caldo, luego se pone el triple de agua. Se remueve regularmente y se ralla un poco de queso curado de oveja, de Marqués del Valle. Un queso con carácter, sin apenas ojos, compacto y con un sabor suave.
Un plato sencillo, económico y nutritivo.
Para acompañar un vino blanco afrutatado o bien un rosado.


Taberna Puerta Gayola. Una segunda visita siempre es mejor

Puerta Gayola
Esta nueva taberna está en la céntrica plaza de San Hipólito, cerca del Bulevar del Gran Capitán.
No se comentó la primera porque no nos gustó: mucho camarero mal organizado, consumiciones sin ser servidas, tiempos de espera largos.
Pero en esta segunda, sí, ha cambiado el personal de sala y todo va correcto: en su momento, con diligencia, sin notarse pero pendientes del personal. Como debe ser un profesional de sala.
Y allí fuimos. Un sitio agradable, en el centro, y con variación de personal según la hora y sobre todo acudiendo a partir de las dos y media. La decoración hace referencia a la suerte taurina de esperar al toro a la salida de chiqueros, en el que el animal sale enfurecido después de estar encerrado en el patio durante uno o dos días. Hay que tener mucho valor para esperarlo ahí. Recuerdo un chiste de Paco Gandía en que el torero era arrollado por el toro, mientras que él pensaba que le había atropellado un camión.
Pedimos unas buenas gambas, bien cocidas, y unas coquinas correctas. Y se terminó con un plato del día, garbanzos con espinacas y chorizo. Buena y bien servida cerveza. De los vinos, el fino es de Delgado.También tienen una buena selección de vinos blancos y tintos por copas. Pedí una de LuBe de Ribera del Duero, agradable y fácil de beber. Esta bodega pertenece a la familia de Luis Cañas (Rioja).
La cuenta no es económica, pero correcta.





martes, 21 de enero de 2014

El Clandestino. Bar de Tapas

Este curioso bar está en la calle Diario de Córdoba, cerca de las escaleras. Es pequeño pero con un ambiente simpático porque la decoración y el personal también lo es. En la foto de la izquierda se puede ver un ejemplo de reiclaje de botes de cristal.
Allí quedamos tras el parón navideño. Como no faltan opciones, ya que la hostelería y restauración es de los pocos sectores que avanzan en nuestra ciudad -al igual que otras en España, y se piensa que ya hay burbuja tabernera-; bueno, pues este bar de tapas os lo recomiendo. Como dato: doce bebidas (la mayoría fueron de fino, que es más económico), dos tostas generosas y varios acompañamientos gratis de migas salieron por 23 euros: ¿barato, no?
Las migas parecían más bien migas alpujarreñas, hechas con harina en vez de con pan, y su trozo de pimiento frito...
La carta es limitada a tostas o tostás, y sobre todo son muy sugerentes los platos que preparan en el Clandestino como acompañamiento de la consumición, y que van cambiando regularmente.
El fino es de Delgado, con un bonito color, seco en boca, aunque lo sirvieron en copas normales en las que el fino se pierde. Y es que no tienen catavinos. Como decía, este fino, cada día es más frecuente encontrarlo, se está imponiendo en muchas tabernas porque es un muy buen fino, no falla. Las tostas de jamón o de atún eran jugosas y sirvieron de buen aperitivo. 
La decoración es algo retro, de acuerdo con la filosofía del bar: tapas, actuaciones musicales en directo, alguna exposición y otras actividades. Un lugar para venir más veces.

martes, 14 de enero de 2014

Navidades viajeras

Lago Llanquihuhe en Puerto Varas
Llevo tiempo sin escribir, y quiero hacer un resumen gastronómico de estas Navidades. He viajado a Chile por asuntos familiares y me ha encantado el país. Una naturaleza fruto de sus extensa y estrecha situación geográfica, que se adivina desde el avión: cuando se atraviesa la llanura argentina, larga y que parece sin fin, con parcelas rectas y caminos alargados de kilómetros se acaba en la cordillera andina. Y después es casi todo sierra. El Sur es verde, todo verde con volcamos nevados en verano y el Norte es todo desierto, llano, montañoso, desolador.
Caldillo de congrio en Puerto Montt
En cuanto a la comida en Chile me ha sorprendido por su simpleza, de unión de materias primas pero sin apenas ligación. El tentempié más conocido es el completo que es un pan de salchichas, con una salchicha y en vez de ketchup y mostaza, tomate y palta (o aguacate). Y también están las empanadas,  pero pocas me han gustado. Las empanadas que preparan en La Tranquera en Córdoba son muchísimos mejores. Eso sí, hemos comido ceviche de calidad y en los mercados: de navajas, mejillones y almejas en Valdivia; de almejas enormes en Chiloé, y de camarones en Santiago.
El pescado es exquisito: caldillo de congrio en Puerto Montt; corvina en el restaurante La Olla en Puerto Varas, el mejor sitio donde he comido en Chile.
Y el asado de carne con sus salsas.
Y no he hablado de los vinos chilenos, los que he probado me han parecido bastante buenos, y aromáticos. Pero debido a que mi hija no bebe pues casi siempre tomaba cerveza: la Kunstman.


lunes, 9 de diciembre de 2013

Mesón El Olivo

Este local está en la calle Cairuán, una de las más bonitas y actuales calles de Córdoba. Sí, es actual, hecha para embellecer la muralla. En una reciente exposición pude ver cómo esta calle hasta los años 50 tenía la muralla derruida por varios sitios, y sin el canal que la recorre. Conforme se edificaba en la zona actual de Doctor Fleming se reconstruyó o se creó la calle peatonal que todos conocemos.
Pues al final de calle y cerca de la entrada conocida cono la del mesón de la luna, está el Mesón El Olivo. Un sitio bien puesto y preparado para los turistas, con una magníficas vistas de la muralla. Y ese día se estaba muy bien en la calle.
Pero es caro. O las raciones son escasas….Por ejemplo pedimos una ración de choco a la plancha y así venía. La media ración de ensaladilla era escasa.
El fino que tomamos fue el Doblas, que últimamente nos desconcierta, y Alvear, mucho mejor: aunque parecía que llevaba ya tiempo en la botella. Así que tiramos de cervezas.




domingo, 24 de noviembre de 2013

Casa Tollín

Transcribo la crónica de Raquel Morrison sobre la visita a la casa Tollín, reciente local abierto en la céntrica calle Málaga, al lado de la Plaza de las Tendillas.
Estuvimos al mediodía un día de diario y estaba bien tranquilo. Su especialidad son los pescados y una foto del Ingeniero Tollín domina el pequeño local; es de principios del siglo XX, y se indica su implicación en la vida marinera vasca. Actualmente el propietario es Miguel Eguidazu y que estuvo mucho tiempo como jefe de cocina en La Fragua.
Pedimos una ensaladilla, de muy buen sabor, y unos montaditos de morcilla, y de bacalao, jugosos y a buen precio. El lomo de bacalao guisado al estilo vizcaíno es espectacular, caro (13,5 euros) pero es un pedazo de lomo.
Lomo de bacalao a la vizcaína

El servicio, el único camarero presente por lo pequeño del local, está bastante pendiente de los clientes. Lástima que no se hayan apuntado a la moda de poner una tapa con la bebida, pues muchos bares de Córdoba en el entorno de éste lo están haciendo.
Es destacable la variedad de vinos blancos jóvenes y tintos que tiene, cosa rara en Córdoba en muchos bares, tomamos un Verdejo de Rueda excelente. Lástima que los vinos finos que probamos no estaban muy allá: uno en rama y el otro de Doblas que no nos satisficieron nada en una primera ocasión, pero parece que los nuevos bag-in-box de Doblas están bastante mejor. Es curioso que en Córdoba sea difícil encontrar en las tabernas esos magníficos vinos finos que probamos en la Cata del Vino.
Nos resultó muy agradable la magnífica música de jazz que se escuchaba. Cerca en la calle Cruz Conde puedes encontrar un aparcamiento para bicicletas. Los viernes se ve un ambiente un poco de gente mayor muy arreglada, muy distinto al que encontramos el día de la visita.