viernes, 10 de octubre de 2014

Bar La Abuela, en la plaza de la Magdalena

 Raquel Morrison manda esta crónica de la taberna Bar La Abuela

El Bar La Abuela se encuentra en la Plaza de la Magdalena al lado de la fuente donde tradicionalmente se monta el puesto de caracoles. Aunque cerca pasan vehículos por la calle que comunica San Lorenzo con Puerta Nueva, es un entorno que destaca por su silencio, agradable para conversar. La taberna La Abuela se ha quedado con el local histórico de la Taberna La Magdalena que ha cerrado tras estar muchos años funcionando.
La Abuela tuvo problemas con los vecinos cuando montó unos veladores en la parte central de la plaza ocupando un entorno emblemático. Parece que el Ayuntamiento les "indicó" que no se pusieran más allí, coincidiendo con que acabo la temporada del puesto de caracoles, y se pusieron donde los caracoles. Cuando vuelvan estos veremos lo que pasa.
El día que estuvimos la terraza estaba tranquila y nos pusieron fino Filigrana de Bodegas Delgado que estaba bien de sabor aunque muy transparente. Daban aperitivo con la consumición pero no nos agradó demasiado por ser un poco grasiento. Al pedir una segunda tapa repitieron el mismo aperitivo y ante nuestra solicitud comentaron que era el que tocaba ese día. Como ya hemos reflejado en este blog, lo de la variedad en los aperitivos se cuida cada vez más en muchas tabernas de Córdoba. Ante nuestra insistencia, el servicio poco profesional cambió el aperitivo y pusieron una cazuelita de frutos secos un poco revenidos.
En cuanto a la carta de raciones era muy escuesta, no había medias raciones, y la que menos a 6 euros. Era martes pedimos los boquerones de la carta y nos dijeron  que no había. Pedimos calamares fritos, nos pusieron una ración escasa y los calamares demasiado fritos y cobraron 7,5 Euros, lo cual nos pareció excesivo.
Si no fuera por el entorno existen tabernas de mucha mayor calidad en nuestra ciudad y con mejores precios.
Finalmente un anexo donde damos la palabra a los vecinos: “El otro día en la Asociacion Vecinal Regina Magdalena estimamos que no debe ocuparse el espacio central y acordamos hacer un seguimiento del tema. En estos días, hemos comprobado que con las mesas alli es imposible usar el espacio libre de la plaza de forma lógica y conjunta. Es significativo lo que está ocurriendo con el uso de la plaza de la Magdalena, hace un año la Asociacion Vecinal y bastantes personas más propusimos al Ayuntamiento que hubiera menos coches aparcados, eliminando los de la parte central y no solo siguen allí todos los coches si no que han puesto las mesas de bar en el centro de la plaza.”


miércoles, 8 de octubre de 2014

Cata de quesos, aceite y vinos en Blanco Enea (antigua Casa Galicia)

Pues sí, allí nos reunimos algunos de la Asociación de Sumilleres, en Blanco Enea (antigua Casa Galicia). Y no como se quiere decir ahora: Catedral (antigua Mezquita), porque todos sabemos que es la Mezquita la que tiene dentro a la Catedral de Córdoba.
 Tras aclarar lo de antiguo, con Blanco Enea, ahora, ha dado un nuevo aire a este local nos juntamos convocados por la celebración de una cata de quesos, aceite y vinos, muchos vinos.
 Comenzamos por el fino Tío Pepe, al cual han puesto en etiqueta la casa de la Puerta del Sol donde está colocado en su azotea el anuncio de este fino: amarillo limón, intenso, aroma a almendras, seco, limpio, en boca es algo gfraso, y salino, muy salino con buena persistencia.
José Luis Ares, del IFAPA de Hinojosa, como profesor de dicho centro dedicado a la Elaboración de Productos Lácteos, explicó las características de los distintos quesos que degustaríamos en la reunión, el modo de hacer una cata, las notas de cata que presentaban y su opinión de los mismos.
El fino Tio Pepe lo acompañamos con un queso manchego con D.O., curado, y 100% oveja, muy suave en boca, una delicia y a mi parecer el más equilibrado de todos.

Pasamos a un queso de cabra de Coín (Málaga), muy tierno y con aromas propios de estos quesos, excelente.
Toñi Romero, de Plan-T, aportó dos vinos: el blanco La Encina del Inglés de la DO Sierras de Málaga elaborado con Moscatel, Pedro Ximenez y Doradilla. Un vino muy curioso: con aroma dulzón, floral, ácido y algo amargo.
El siguiente queso fue un queso viejo de la DO Zamora y con más de 11 meses de curación: potente en boca, algo picante que hizo las delicias de algunos.
El último fue una novedad, el primer queso azul andaluz, elaborado con leche de cabra payoya, de San José del Valle, Cádiz. En este queso el peniclio fue inyectado, y además de su aspecto tenía un aroma especial a reducción, en boca es muy suave. Comentaban que ha sido ya un éxito comercial en su primer año.

A continuación se pasó a la presentación de un aceite ecológico elaborado con 90% arbequina y manzanilla, picual y verdial. Liviu Ardelean hizo una rápida y clara exposición de su empresa (Dafisa) situada en La Carlota y que tras seis años de trabajo se consolida como una marca que recibe menciones y premios por sus aceites. Este, el Colonia Patricia, es dulce, aroma almendra, tomate, en boca es sencillo y al final un punto amargo. Un buen aceite, me gustó mucho y a 6 € la botella¡
Javier, aportó una botella de Silentium roble 2013 (DO Ribera del Duero), con mucho color, aromas a fruta roja, carnoso pero algo ligero en persistencia.
Toñi, de nuevo mostró otro vino de Sierras de Málaga. El Encaste 2009 de la bodega de Doña Felisa (Ronda), de la querida familia Losantos. Un tinto Cabernet Sauvignon que ha pasado mucho tiempo en botella hasta estar en su mejor momento. Aromas a pimiento y fruta roja, algo especiado, muy suave en boca. Y también a buen precio, nos dijo Toñi.

En esta noche nos acompañó Bernardo Lucena, que trajo el tinto La Zarcita 2013 (DO Ribera del Guadiana), Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Syrah. un vino con muchísima capa, con 8 meses de crianza en barrica de roble francés usadas, con aroma dulzón,  y también dulzón en boca, más ligero de lo que se podía suponer por su intenso color.
Por último, Antonio aportó una botella de Jeromín 2009 Cepas viejas DO Madrid). Un tempranillo con carácter.

Para terminar, y se hacía tarde, del Blanco Enea vinieron un plato de pulpo a la gallega, muy tierno (quizás le faltaba algo más de pimentón y aceite), unas sabrosas croquetas de carne de cocido, muy ricas, una delicia realmente que se deshacía en la boca; y unas curiosas berenjenas, hechas previamente cocidas o al microondas y después liadas de forma que se presentaban emborrizadas. Tengo que probar a hacerlas, porque estaban crujientes por fuera y muy tiernas y jugosas por dentro.


















lunes, 22 de septiembre de 2014

Taberna La Bodega. Esto sí es una taberna

La Taberna La Bodega está en un callejón al final de Alhaken II, o sea muy céntrica porque esta calle se une a la Av. Gran Capitán, ya al final de ésta (donde se acumulan tantos locales).
Es una taberna clásica con sus toneles, muchos de ellos ya de exposición pero otros en uso. A pesar de que siempre está concurrida, nunca da la impresión de ruidosa: no sé si porque se habla bajo o por la amortiguación acústica de los toneles. Quizás sea lo primero, porque Raquel, que siempre habla alto, esta vez no alzaba el tono de su voz. El caso es que había grupos de amigos charlando, al igual que hablaban los camareros y había una grata armonía... lo que se dice estar a gusto.

En cuanto a la decoración, es clásica, lo que significa lo más tópico de nuestras tradiciones tabernarias: cabezas de toros, así como carteles taurinos. Como los toros se van a a terminar (al menos en Córdoba, por lo flojo de las entradas en los festejos de mayo, ocasionado a su vez, por los flojos toros que aquí llegan) este ambiente y decoración pasará a ser un decorado de otros tiempos. Y a mi en particular, me gusta porque parece auténtico. Según, uno de los amigos:
- Algunas tabernas van moderando su decoración taurina sin embargo ésta es un santuario a la lidia, de un barroquismo lleno de pitones y escenas.
Quizás es excesivo su comentario, ya que no es para tanto.
 Cuando pedimos fino de Montilla-Moriles sólamente disponían del de la bodega El Monte, de Moriles. Esta es una de las más reconocidas bodegas, pero la oferta es en cualquier caso reducida en fino, porque seguro que tendrían varios tintos.
Con la primera consumición pusieron unas tapas de lomo en aceite.
Cosa curiosa, el fino a temperatura natural estaba algo subido, en aroma no se apreciaba pero sí en boca. Sin embargo, el que pedí frío sí que estaba sin defectos: muy rico, fresco, con aromas herbáceos y buen y redondo paso en boca; lo dicho, esa bodega trabaja bien.
Nos dijeron que pronto refrescarían los toneles con el vino nuevo del año.
Me pedí una copa de oloroso, sacado del tonel. Con mucho aroma a pegamento, que se fue poco a poco y al final quedó un vino que cuadraba de lujo con la morcilla ibérica enchorizada. El tinto de la casa, un rioja, estaba falto de gracia y aromas, como en muchos otros sitios de esta ciudad. Sin embargo, era Viña Pomal, lo que demuestra que la botella debería llevar ya tiempo abierta.
Los palillos, se San Fermín, envueltos en papel seda. El otro pan que puieron algo duro.
Los precios de las raciones son algo más altos que en otras tabernas que hemos visitado, por ejemplo el medio de fino era a 1,20 euros.
Pero quien no lo haya hecho, que se pase por esta taberna, es un clásico y se la recomiendo; y cuando repongan el vino seguro que bien vale otra visita.






Kulala Café

 Este café está en la Av. Gran Capitán, ya cerca de la Av. América y forma parte del enorme número de bares y restaurantes que se han abierto en este tramo del Gran Capitán
Antiguamente el local era una buena tienda de ropa y complementos, a la que más de una vez entré buscando regalos navideños. Y tenía cosas de mucho gusto, pero ahora es un café.

Ese día nos invitó Raquel Morrison por su cumpleaños y bueno, pues fue más agradable que otras veces el juntarnos ya que había un buen motivo para celebrar.

El servicio fue muy atento, y diligente. Como se ve se pidieron unas patatas al pelotón y unas croquetas de boletus.
Las patatas quizás estaban demasiado fritas, por lo que se hicieron un poco pesadas de manejar. Creo que unas buenas patatas al pelotón deben ser fritas más lentas y que sobre todo queden tiernas, que es la base de que se pueda mezclar bien el huevo con el jamón.
Las croquetas, escasas, sabían poco a setas, bastante insulsas. Nunca me ha gustado pedir croquetas fuera de casa, porque las que hacemos en casa, están de muerte. Tanto, que mis hijos siempre han pensado que las croquetas de los bares estaban malas porque nunca las pedíamos.
En cuanto a los finos, tenían al Cancionero de la bodega Jesús Nazareno y el Doblas, pero como otras veces en este blog, no sé qué pasa pero es difícil encontrar buenos finos en los bares de esta ciudad.
Resumen, un buen sitio, bien atendido, de precio no sé porque íbamos invitados.



martes, 9 de septiembre de 2014

Mesón Casa del Toro. Seguro que les va bien

Pues sí, eso es lo que les deseamos a este nuevo Mesón Casa del Toro localizado en la Plaza de Chirinos, y por el que recordamos pasar otros muchos bares, mesones, pizzerías y restaurantes. ¿Habrá sitios gafados?
Está en un sitio céntrico, recogido, es amplio, luminoso, pero van rotando demasiado por ahí distintos negocios de bares y tabernas (o de restauración, que es como se dice más fino).
Desconozco si este Mesón Casa del Toro tiene algo que ver con el histórico Mesón del Toro. Y digo histórico, porque ha cerrado ya que está al lado de un muy concurrido local de ocio, y los cliente debe haber cambiado mucho. Tanto, que le ha sustituido un nuevo local de Rafalete, el de los pinchitos.

Nos acercamos la semana pasada y estaba animado para ser el mediodía, a la hora del tapeo, y en el que nos íbamos a contar nuestras vacaciones.

En el Mesón con la consumición acompañan de una tapa, aunque como llegué tarde ya no me dieron con la mía.

Pedimos cerveza porque los vinos finos cada vez están más flojos, tanto que hasta sorprenden que un Fino Eléctrico 3 Fases sea tan ligero, eso si fresco, que te lo tomas y sigues con otro, pero desconcierta. El Fino Doblas sigue en su línea a veces errática en la que no sabes que aroma o sabor te vas a encontrar.
 En cuanto a tapeo, pedimos inicialmente tomate con ventresca de atún, pero no les quedaba esa conserva y nos ofrecían cambiarla por anchoas, pero no quisimos porque las anchoas suelen ser caras, aunque no preguntamos precio. Bueno, pues una ensaladilla rusa, pues se nos ha acabado.


Nos sirvieron unas patatas alioli gratis, lo cual agradecimos y para hacer caja y se hacía tarde, encargamos unos cogollos al ajillo. Que tardaron un montón, algo inexplicable. Lo dicho, esperamos que les vaya bien pero da la impresión que ese día los cosas no cuadraban como corresponde con un local nuevo y por el que han pasado tantas y tan buenas tabernas o restaurantes.




miércoles, 3 de septiembre de 2014

Cata de vinos de Roda en Sabores de Nuestra Tierra

Gracias a la comercial de Juan de Dios Medina, un grupo de la Asociación de Sumilleres de Córdoba nos reunimos en el salón de esta distribuidora de vinos, quesos y una variada gama de productos de alimentación.
La razón y buena, la visita del reconocido enólogo Agustín Santaolaya, de la bodega Roda. Nos trajo algunos de sus vinos riojanos y de la Ribera del Duero, vinos conocidos en el mercado por su calidad, pero había que probarlos. Como se hizo en esta primera semana de Septiembre en la que el calor o más bien la calor ha azotado Córdoba, pues entre el buen hacer de Angel y del Agustín los vinos se sirvieron a su temperatura.

Agustín mostró de forma amena las características de la zona de Haro donde está Roda y el modo de actuar de la empresa, en la que la tradición y la innovación están a la par: sólo trabajan con añadas, nada de mezclas; trabajo desde la viña buscando los morfotipos más adecuados de Tempranillo (ya han catalagodo más de 550); refrigeración de las uvas antes de entrar en bodega, prefermentación en frío, fermentación espontánea, sólo en tinas de roble, y también llevan la fermentación maloláctica de forma espontánea en barricas o tinas de roble.

Es tradición y a la vez innovación porque se sigue la tendencia actual de volver a tiempos pasados, con buen trabajo de los taninos con remontados y bazuqueos, no adición de levaduras o bacterias y empleo de barricas usadas de forma que el toque de madera no se note en el vino.

Los vinos que se cataron todos tenían una gran intensidad colorante con tonos púrpuras muy vivos, y fueron:

- Sela 2011, un tinto riojano de viñas de 15-25 años, 1 año de crianza. Fruta intensa, a cereza, sedoso, persistente, cálido. Es un vino que podría definir como afilado, entra a saco y deja en la boca una persistencia quizás excesiva, indicando unos taninos bien presentes. Retrogusto frutal, aunque a los 5 minutos quedaba poca fruta en la copa.

- Corimbo 2009, un tinto de Ribera del Duero, con 14 meses en barrica. Aromas a mora, fruta negra, más especiado que el anterior (lleva 20% roble americano), taninos muy suaves, con un retrogusto potente, algo más amargo que el Sela. Más equilibrado que el Sela.

- Roda 2009, riojano, con aromas muy maduros de cereza, y algo de cuero. Cálido, especies finas, un aroma dulce. Paso de boca suave, con menor persistencia o tanicidad que los anteriores.

- Roda I 2007, fruta negra, aromas a chocolate y torrefacto, muy suave en boca, ligero, especiado. No sé con cuál quedarme de los dos Rodas. Este Roda I sigue haciéndose complejo en la copa, pero ligero en boca.

- Corimbo I 2010, de nuevo un Ribera. Fruta roja y negra, cálido, especiado, aromas vegetales balsámicos, torrefacto y cacao. Tanino muy suave, persistente.
Este es el vino que más me ha convencido. Los precios de estos vinos son altos, desde 18 € el Sela hasta los cerca de 35 o 40 del Corimbo I.
Muy buena cata que al ser defendida por un enólogo apasionado de su trabajo y vinos, pues entusiasma y engancha.
La cata se terminó con un tapeo ofrecido por Juan de Dios Medina, con quesos y embutidos excelentes. Y un picadillo de tomate, pimiento y pepino de rechupete.

Al final, foto de asistentes, entre los que por causa del trabajo yo ya no estaba.








lunes, 28 de julio de 2014

Cervecería la Abacería en el Vial Norte

 Esta semana estuvimos en la Cervecería Abacería en el vial Norte (hay otro local Abacería pero está por la Judería). La elección se debe a Raquel Morrison que es quien nos propone los sitios, y hay que reconocer que por varias razones últimamente seleccionamos los del centro.
Esta cervecería empezó fuerte aunque no hace mucho cerró y ahora nuevos propietarios la han puesto de nuevo en marcha y a la vez trabajan en la cervecería.
Es una cervecería no muy amplia pero cómoda y que acompañan las consumiciones con unas aceptables tapas, como salmorejo de espárragos, verduras en escabeche, croquetas o sangre encebollada, además de las típicas ensaladilla rusa o patatas alioli. Tienen una buena lista de tapas y como digo no están mal, estilo de bar de siempre. Y además es con cada consumición y no solo la primera.
Tiene como cerveza la Alhambra, que es bastante suave, y en estos días de verano si está bien servida es una delicia.
En cuanto a finos, tenían el Doblas y parece que estaba un poco ácido.
Nos decidimos a probar el vermut que era de Yzaguirre. Es un vermut suave, bien hecho, pero a mi gusto o parecer es o poco ácido o es más dulce de la cuenta; es una marca que se ha impuesto porque está presente en los bares bien visible, dentro de una sección de barrica. Tienen buenos métodos comerciales esta bodega riojana.

Como resumen podemos decir que tomamos doce consumiciones y salió por 22 euros, lo cual no está nada mal (algo menos de dos euros: en esta semana que estuvimos en Madrid en un bar de barrio, la cerveza y una tapa escasa a compartir y poco apetitosa, por 2,6 euros). No es que salga uno comido, pero sí bien servido. La semana pasada estuvimos en un bar cercano y las tapas aunque más originales, puestas en mini molletes, estaban peor resueltas que en la Abacería. Un sitio muy recomendable para tapear. Nos gustó, y que tengan buena suerte




domingo, 20 de julio de 2014

Ecofamily. Para tapear en el polideportivo

Los Polideportivos se han extendido por la ciudad debido a la demanda en ejercicio, quemar calorías y cuidarse. Hay ya varios pero el Go Fit es de los más demandados ya que está en el Vial, cerca del Pretorio y del nuevo Conservatorio de Música. Es un edificio tipo industrial, con varias plantas y que está muy ajetreado por los que allí se acercan. 
 La decoración es simple y han cubierto las paredes de una cubierta verde ya que se denomina eco. Me viene a la cabeza el mural macizo y enorme de hierbas y plantas en Trafalgar Square en Londres. La decoración es simple y el mobiliario cómodo. El Ecofamily es un bar que está dentro del polideportivo GoFit. Más bien el bar está en una esquina del Poli por lo que cualquiera que pase cerca pueda entrar, como así hicimos.


Un compañero que llegó a tiempo, no como los demás, se quejaba que no tenían periódico para la espera. La cerveza es Cruzcampo y el primer aperitivo que pusieron, arroz blanco con mahonesa, es un poco mediocre. Como siempre hay un solo vino de la zona Montilla Moriles, en este caso Eléctrico sin filtrar. Es un vino con poca crianza, muy fresco, y que entra muy bien ahora en verano. Aunque sea ligero no llega a la ligereza de El Gallo. El mismo que llegó pronto comentaba que:
- A este ritmo el fino El Gallo será el vino más fuerte que haya en los bares de Córdoba, los vinos que nos ofrecen últimamente tienden asintóticamente al Gallo.  
Pero en mi opinión este es el fino que se puede uno tomar dos o tres medios y andar más contento que unas pascuas, porque es ácido, aromático y algo ya salino en boca. 
Hay Picoteo que le llaman por 1,20 Euros, probamos una selección de montados que dejamos al camarero que escogiera porque tienen un buen surtido. Son montaditos, pequeños, algunos más sabrosos que otros y que bueno, cumplen con el tapeo. Por ejemplo, el montadito de tortilla con mojo rojo está bueno. Hay raciones pero había que comer en casa. El servicio es rápido y hay bastante personal para atenderte. La impresión que nos dio este bar es que tienen ganas de agradar y que se deben trabajar bien a los clientes del Polideportivo, porque hay mucha competencia de bares en la zona.