martes, 17 de enero de 2012

Taberna la Rebotica

La Rebotica está en la calle de la Radio, detrás y paralela al Vial. Es una calle tranquila, al menos al mediodía porque está cercana a la zona de los locales de ocio del Vial, siempre concurridos de noche. La taberna tiene una amplia barra y bien atendida con prontitud. Tiene dos zonas, una junto a la barra y otra anexa con más mesas. El tapeo es bueno y las medias raciones son generosas.
Respecto al vino, disponen de tres finos a escoger: El Gallo, Doblas y Eléctrico. Los dos primeros los he comentado en otra ocasión, por ejemplo en la Taberna la Sacristía y en la Taberna El Gallo. El fino Eléctrico tiene un llamativo color amarillo y tonos verdosos. Es apreciable el aroma a manzana, es punzante, ácido, salino y buen retrogusto. Entra fácil, un fino alegre y bueno. Para comparar tomamos también el fino Doblas, un fino más hecho, y parece de más crianza. Dos estilos de dos buenos finos de la DO Montilla-Moriles.

miércoles, 4 de enero de 2012

Tabernas antiguas de Córdoba

Quedan todavía tabernas perdidas en el tiempo, con poca renovación de su mobiliario y a la que acuden fieles en busca de agradable compañía.
Últimamente hemos ido a dos tabernas de estas características tal como se puede comprobar por las fotos y que tienen ante todo, su propio encanto. Son locales sobrios, con solería y decoración antigua y donde reina desde siempre el buen y antiguo camarero cordobés, que se ha distinguido por su efectividad y también por su semblante serio, si no llegando a veces a ser intimidante, y que se suele acortar esa definición como mala follá. Un compañero sevillano comentaba que en su primera visita hace tiempo a Córdoba le pasó que yendo a un bar y pedirle dos cervezas al camarero, el cual apenas le miró, y como no las traía se las volvió a pedir y éste le contestó que serían entonces cuatro, con las dos primeras, no?...Son varias las tabernas que son servidas por algún camarero serio, muy eficiente, atento, y que en estas dos últimas visitas lo hemos apreciado. No es necesario decir que hay grandes profesionales en estos menesteres.
La primera ha sido la Peña Flamenca Merengue de Córdoba situada en la calle Fuenseca, sin apenas letreros que la señalen. El ambiente es muy flamenco y torero, con parroquianos del barrio ya que no tiene tapeo y tan sólo se va a charlar, beber y oir flamenco. Tan sólo un dato de lo que tuvo que ser, la cámara frigorífica se emplea de alacena y almacén. El vino que tomamos fue de Bodegas Sillero, de La Rambla, en rama, ligero, amarillo intenso, un poco amargo y retrogusto medio. También disponen de otros vinos en bag in box pero claramente evolucionados, por lo que no los comentaré. Ese día los peñistas tomaban cervezas.


La otra taberna antigua fue la de San Miguel, en Manuel de Sandoval en el tramo ya cercano a la plaza de Chirinos. Es una taberna antigua que ha pasado por ser muy concurrida en los ochenta y noventa por los estudiantes y modernos, para ser ahora un local visitado por los modernos de antes y gente del centro. Vuelve a tener vida. Y el vino es bueno, el Solera que es de Bodega Navarro, y tomado de su propia bota, bien conservado, limpio y con las características de este vino de Montilla. Con color amarillo con ligero tono verdoso, y aroma medio a manzana madura, especias y se podría decir con el toque acamuesado, y notas de madera. Buen retrogusto, acidez media. Un buen vino de una taberna que habrá que visitar de nuevo, para comprobar la evolución de la bota.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Santimia, qué rico el del 2010


Este tinto está elaborado por la bodega Doña Felisa, propiedad de la familia Losantos Alonso y situada en la finca Chinchilla, en las cercanía de Ronda. La bodega está en el centro de la finca y que a su vez sirve de vivienda por lo que es lo más parecido a un "chateau"; y lo principal, da idea de la implicación de ya dos generaciones al negocio del vino, aún a pesar de que se inauguró en 2002. Es una finca digna de ser visitada, por turismo por el paisaje, y más que nada por la calidad de sus vinos. Las variedades que se han plantado son Cabernet Sauvignon, Tempranillo y Merlot, aunque también compran Syrah. Elaboran el Nuevo, Seis+seis, Crianza y ediciones especiales como el Chinchilla Conarte.
El vino que voy a reseñar es el Santimia 2010. Un tinto muy joven en toda su bondad: fresco, muy aromático, con un color cereza y tonos granates-violetas . Los aromas que salen son limpios, a fruta roja, cereza, y sobre todo a mora y zarzamora, sin defectos.
En boca es ligero, de nuevo nos aparece frescor, y de nuevo mucha fruta. Un vino simpático y que invita a beber más.
En la botella no aparecen las variedades, pero creo que lleva Cabernet Sauvignon, Tempranillo, quizás Merlot y puede que Syrah. Viene con una nota de que es de producción integrada, respetuosa con el medio ambiente.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Fino Gran Barquero


La bodega Pérez Barquero se creó en 1905 y es una de las referentes en la DO Montilla-Moriles. Esta bodega se ha distinguido por elaboraciones de finos y PX con una larga crianza, de gran calidad, y sacando al mercado partidas reducidas, exclusivas de sus mejores vinos. Es una estrategia comercial que se está imponiendo en el mercado de los vinos generosos y dulces de crianza, y que en el caso de Pérez Barquero le ha convertido en la más emblemática de la DO.
El fino Gran Barquero es el vino más vendido de la bodega y para su salida al mercado ha de pasar entre 8 a 10 años de estancia en las botas sometidas a crianza biológica.
De color amarillo pálido con un muy ligero toque verdoso. Lo recuerdo de un color más pajizo y como otros finos de la DO que actualmente están ganando en frescor y son algo menos secos. Aroma punzante, intenso, con recuerdos de brandy, frutos secos tostados, maderas, especies. Todo de gran calidad, muy largo.
En boca es de nuevo punzante, salino, buena acidez, amargo al final, sin ambigüedad, intenso, con un buen y largo retrogusto.
Uno de los mejores finos de Montilla-Moriles.
Es un vino que puede ser un excelente ingrediente en los guisos de carne y por supuesto para copear en la comida o en aperitivos.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Fino Benavides


Este vino de la DO Montilla-Moriles es elaborado por Bodegas Moreno. La variedad es la Pedro Ximenez y criado bajo velo de flor durante 5 años con el típico sistema de escalas.
La bodega Moreno se sitúa en Córdoba capital y tiene una buena reputación en finos y sobre todo, dulces o PX.
Este fino es de color amarillo pálido, muy limpio y brillante. En nariz es limpio y potente, complejo, con aromas muy intensos a manzana verde, frutos secos, tostados. En boca muestra un buen cuerpo, diría que glicérico, buena acidez, salino, de nuevo salen las notas de frutos secos, también dulces, y al final un ligero amargor. De buena persistencia que invita a seguir tomando.

Maridaje comparativo andaluz


El jueves 17 de Noviembre estuvimos en el Restaurante-Escuela IES Gran Capitán, donde Raúl había planteado una combinación de platos andaluces y vinos, también andaluces. Hubo que reservar con antelación, por lo atractivo del programa.
Para los aperitivos trajeron tortillitas de camarones, paté de higaditos y queso de cabra a la plancha. Los dos últimos, bastante conseguidos y que se degustaron con un fino, Benavides, muy bueno, (y del que haré un comentario aparte), solera 1847 y Palo cortado de Robles. Estos dos últimos, dulzones, no nos convencieron,
Después se pasó a la degustación de guisos: gazpachuelo malagueño con arroz y gambas (servido templado, el arroz sin apenas sabor, tenía más potencial), papas con choco (a todos nos gustó), lentejas con ahumados (correcto).
Se combinó con Viña Verde (Gracia), Beta Espumoso (Barbadillo) y Cortijo de los Aguilares Rosado. El blanco de Montilla pues se mantiene bien, aunque no es cómo al principio de temporada. El Beta tiene Palomino y Chardonnay y es un vino curioso, que descoloca porque no te esperas notas de manzanilla es un espumoso, no está mal, habrá que probarlo otra vez. Y el rosado, pues aromas a fresa, pirulí, con buena acidez y algo amargo.
Pasamos a los platos más contundentes, un lomito de lubina, muy bueno; y un secreto ibérico con boniato y setas: el boniato no cuadraba a mi parecer, a menos que se le diera más acidez. Los vinos tintos, Barbazul (Huerta Albalá), Garum (Luis Pérez). Hubo división de opiniones, aunque los dos dan notas de sonremadurez o marcada crianza; a unos el Barbazul, con más notas de crianza; mientras que el Garum, con notas de fruta compotada, flores, algo dulzóon y ligero toque amargo.
El postre llevaba salteado de peras y castañas con helado de queso azul, que tuvo una ligera aceptación.
Buen servicio, atención, pero el local es ruidoso ya que estaba al completo. Pero en general, de muy buen nivel por lo ofrecido y pagado.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El Terruño muestra sus vinos

El pasado lunes 7 de Noviembre en el Hotel Córdoba Palacio AC la distribuidora de vinos Terruño hizo una presentación y cata de sus vinos, para la cual estaban presentes las bodegas y sus representantes y/o enólogos-elaboradores. Aunque llegué con poco tiempo, ya que duraba desde las 13.00 hasta 21.30, pude comprobar la calidad de los vinos allí mostrados. La lista de bodegas era enorme y aunque no la tengo, paso a mencionar algunas de ellas: Abadía Retuerta, Orowines, Jimenez Landi, Antonio Barbadillo, Rafael Palacios, Clos D´Agon, Alonso del Yerro, Huerta Albalá, ... Allí me encontré con Guillermo, quien maneja con acierto su blog Y de vinos qué?, con Raúl de la Escuela de Hostelería, además de Jesús y Santi de Terruño. Pude hablar con Rafael Palacios, que está destacando en la zona de Valdeorras y me comentó la belleza de sus bancales, sobre todo del Valle de Bibei.
Lo que me sorprendió fue el empuje de los vinos elaborados con garnacha, una variedad que los buenos productores le sacan un gran potencial aromático. Muchos vinos de gran calidad, y un éxito de imagen y buen hacer de la gente de Terruño.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Taberna Aljama


Esta taberna está dentro de una gran casa solariega del siglo XIX y en pleno barrio de la Judería, en la calle Manríquez que es una corta calle que conecta la Mezquita Catedral con la Plaza Judá Leví. Al estar dentro de dicha casa, desde la calle no se ve. Hay que atravesar un patio donde también se encuentran comercios de artesanía. Una vez dentro, la decoración es sobria, de madera, de casa añeja con calidad en los materiales. Dispone de un patio donde se puede disfrutar de un ambiente tranquilo y bien cuidado, en el que las mesas están suficientemente separadas. Como los extranjeros o turistas son asiduos a esta taberna pues el ruido es mínimo.

En cuanto al fino, el que sirven es el CB de Alvear. Un vino que ha evolucionado desde una sobriedad excesiva hasta hacerse mas actual. Y se nota por el muy ligero tono verdoso entre su habitual amarillo pajizo. Muy transparente y luminoso. Aroma definido a crianza biológica y frutos secos, almendras, algo de manazana verde. Suave y grato paso por boca. Punzor comedido y sabor con carácter. Final de cierta amargosidad y recuerdos a ahumados. Un vino equilibrado.

De tapeo se pidió un adobo de pescado y un flamenquín. Correcto, de precio turístico. Un buen sitio para estar tranquilo.