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lunes, 13 de marzo de 2017

Restaurante Café La Antigua, sustituyendo al antiguo Cafe Gaudí

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Crónica de Raquel Morrison, en ausencia por catarro primaveral de Pepe Peinado. 

De nuevo nos juntamos los Tabernicolas en esta taberna que ha sido remodelada tras el cambio de dueños. El antiguo Bar Gaudí ahora conocido como La Antigua.  

Quino contó su recuperación de la operación y sus gratificantes lecturas durante la convalecencia: Bolaño, Vila-Matas, Jane Jacobs, etc. Manuel llegó un poco tarde de sus aventuras arqueológicas en el campo. 

Nos chocó un poco el cambio de decoración, han optado por esa línea blanca que es como una epidemia en los nuevos locales que se abren en Córdoba, la abundancia de maderas permite que sea un bar silencioso donde puedes conversar sin problemas de ruido. 
Manolo comentó que el antiguo Gaudí tenía unas imágenes modernistas que han desaparecido y una decoración en general mucho más cálida.

Empezamos con unas cañas a las que acompañaron unas aceitunas. Otra vez, aceitunas.
 En la carta de vinos no aparecen finos de Montilla-Moriles, solamente nos ofrecieron Los Naranjos (de Bodegas El Monte, de Moriles), que fresquito nos resultó muy agradable. 
Tienen una carta de Tapas a 3 euros abundante. La ensaladilla y los calamares fritos muy buenos. Tanto nos gustaron los calamares que pedimos media ración más. No nos pusieron pan. Es curioso que el medio de fino (1,50) sea más caro que la caña (1,40). La media ración de calamares sale por 5 euros. El servicio rápido y atento. 
La terraza nos resultó en exceso invasiva pues deja un itinerario peatonal con la fachada muy escaso en relación a la amplitud total del acerado. Aparcamos la bicicleta delante del Corte Inglés. 
La empresa que se ha hecho cargo tiene un nombre curioso Xiouxie y Las Hadas del Mal SL.

Habrá que repetir para probar otras viandas.


domingo, 15 de noviembre de 2015

Taberna La Cuarta. Enfrente del Ayuntamiento

   Esta taberna, La Cuarta, lleva abierta un año en la muy céntrica calle de Capitulares. 
   Tiene una agradable decoración, cómoda, despejada y con una generosa barra. Como los antiguos mesones. Y es que al estar tan cerca del Ayuntamiento, se supone que su público serán mayoritariamente los trabajadores del mismo o lugares próximos. Si se mira en la guía de tripadvisor, la mayoría de los comentarios se deben a gente que ha pasado y comido en ella, ya que queda también próxima a la plaza de la Corredera.

   En nuestro caso, como siempre, un ligero tapeo, lo justo para acompañar los vinos: que hay que comer en casa.
    Tras la cerveza de rigor, para refrescar, y que en mi caso es una sin, ya que nos es menester de ingerir más alcohol de la cuenta, y así echo menos carga, que luego sigo en bicicleta.

   Disponen de tanques para refrigerar la cerveza convenientemente, pero como somos fieles a los finos y a menos que nos convenzan seguiremos probando los que se sirvan en las tabernas cordobesas.
   Y tienen cuatro finos, lo cual nos es lo normal: 
- Doblas, Los Naranjos, Gallo y Saavedra

O sea, para todos los gustos, y en el nuestro habiendo Saavedra ya lo hemos decidido todo.
    Para muchos el fino de Bodegas Maíllo (Saavedra) es uno de los mejores representantes de los vinos de Montilla-Moriles. Y hay un ramillete de buenos vinos.
    Lo que diferencia al Saavedra de otros es su contundencia: es un vino amargo, pero  suave en boca y con mucho cuerpo, que le hace pasar en boca por distintas sensaciones. 
   Es un fino muy completo por eso, como dicen los entendidos de las bodegas, un vino gordo, nada de chiquito. Se sirve sin filtrar.
   El fino Los Naranjos, es también con mucho cuerpo, pero ya le falta mucho del amargor, es más suave, que el primero, pero eso mismo le hace ser mucho más ligero.

   Con la consumición nos pusieron unos molletes de pringá, y también un cuenco pequeño de salpicón de mariscos. Y hay que decir, que lo sirven religiosamente con cada consumición. El camarero, muy atento, nos iba recordando que nos debía una tapa, y la tapa llegaba. No como en otros sitios que la tapa es tipo de bienvenida.

  Porque la carta es variada y no está mal de precio, pero como somos de piñón fijo y vamos siempre con el tiempo justo, pues una de ensaladilla rusa, que como se ve en la foto, tratan de dar una presentación diferente. Y estaba buena y sabrosa.

   También tienen una buena selección de vinos tintos, por lo que habrá que ir otro día a ver cómo se come allí.

  Tras hablar de varios temas, como estábamos enfrente de la puerta del Ayuntamiento se podía seguir las salidas de los principales próceres de la ciudad. Es como estar fisgonenado a quien pasa por la calle y a quien sale del edificio.
   Vimos salir al anterior alcalde de la ciudad y propuesto para las listas al Congreso para las próximas elecciones.

    Y como quiera que a G. se conoce muchos de los ediles, ya que siempre ha estado en contacto con algunos y muy interesado en la vida pública de la ciudad, nos iba avisando de quién salía del Ayuntamiento. Tanto a mí como a Q., que estábamos de espaldas a la calle, y sólo conocemos a algunos, al segundo aviso de pasada de un concejal tuvimos que decirle que sólo giraríamos la cabeza si una bella señora o señorita pasaba por la calle, que si no desistiera de los avisos.

   Como se ve en la cuenta, el precio de los vinos es similar a la de la cerveza. Y es que los vinos lo valían, cuando el vino es bueno pues hay que pagarlo. Una cuenta bien compensada ya que las tapas iban gratis. 
   En resumen, una buena taberna en un buen sitio y con un personal muy amable, que hace sentirte bien en su local. 
  
   Falta en la foto M. que llegó tarde a la cita, casi al final, ya que sigue investigando los canales romanos que estaban situados en las laderas del arroyo Pedroches, y parece que continua sacando nuevos ramales. Iba acompañado de Roben, el gran mastín negro, que quizás aprenda a distinguir un canal con el tiempo.


 


 






lunes, 20 de abril de 2015

Taberna Bar El Olmo, en la calle Morería

Este local está en una de las calles peatonales del centro de Córdoba, con mucho comercio pero de cómodo tránsito. Se trata de una calle antigua de esta ciudad, ya que está en la zona central de la antigua colonia patricia romana. Así, y justo enfrente del restaurante está la sede del Colegio de Abogados de Córdoba, pues bien en el sótano del mismo están las ruinas de un templo romano.

El restaurante ocupa una excelente esquina, y como digo con mucho personal de paso; anteriormente se situaba el restaurante La Moraga de Dani García, pero acabó por cerrar, ya que había platos originales pero otros eran simples y caros.
La decoración es de calidad, y se ha puesto mucho interés en que el cliente esté cómodo. El personal es muy atento, en particular ¿el jefe de sala? ¿el dueño?, con chaqueta estaba pendiente de todo: es un profesional.

Aunque había platos recomendados nos decidimos por pedir el menú: por un módico precio de 8,5 euros pudimos comer o tapear bastante bien. El jefe de sala no puso ninguna pega y los platos slieron rápidos.
De primero, un arroz cordobés, que más bien era arroz un poco caldoso, como en nuestos peroles, con algo de setas y carne de cerdo. De segundo, bacalao fresco a la plancha. De postre, tocino de cielo.
Mirando otros comentarios en la web, los que ya han pasado por él recomiendan también la buena calidad del menú del día. Reconozco que siempre me decido por el menú del día en cualquier sitio que lo ofrezcan, puesto que es cómo se conoce mejor al sitio: los platos por lo general son simples y si están sabrosos es que el material es fresco o saben cómo hacer gustoso lo sencillo.
Los finos que tienen son variados. De Bodegas Lagar El Monte, de Moriles, tenían el fino Cebolla y Los Naranjos. También de Pérez Barquero, y por último Tio Pepe de González Byass.
El Fino Cebolla en el centro
El fino Cebolla estaba bastante oxidado en color aunque no evolucionado en boca, pero claramente se observaba que no estaba en su mejor momento. Quizás el relleno de la botella y dejarlo en frío habrá hecho una mayor oxidación. Este fino siempre ha tenido el marchamo de ser uno de lo mejores vino de Moriles.
Sin embargo, el fino Los Naranjos, más turbio, era más fresco, con mucha menos crianza y se mostraba aromático y agradable en boca.
El Gran Barquero, un fino siempre de clase, con su nariz intensa a medara, seco. casi nunca falla.
Pedimos unos vermut blancos, que no estaban a la altura de su precio, 3,5 euros. Bien servidos, mas como dice Bernardo Lucena, y él sabe mucho del tema, hacer un buen vermut blanvo es difícil ya uqe el rojo se disimula con el sabor del caramelo que le da color.
La cuenta por todo, 29,5 euros. 4 cervezas, 5 medios de vino, 2 vermut blancos y el menú. Relación calidad precio notable.







domingo, 6 de abril de 2014

Taberna El Cordobán

El Cordobán, una labor de repujado de cuero que aún se mantiene en Córdoba gracias a artesanos que se sitúan sus talleres en la cercanía de la Mezquita, también llamada Mezquita-Catedral.
En este caso hablaremos sobre la Taberna Cordobán que está situada en la céntrica calle de Reyes Católicos. Esta antigua calle del cine Alcázar, es una de las calles m´s bonitas del centro, con sus dos aceras repletas de naranjos.  
La decoración es agradable y tiene varios cordobanes colgados, así como cuadros con motivos de la ciudad.
A temprana hora sobre la 1 y media ya hay grupos de jubilados de tertulia en varias mesas. Al menos tienen el Diario Córdoba de prensa lo cual es de agradecer por si tus amigos son tardones. Con la primera consumición, no con las restantes, nos ponen una tapa de estofado de patatas con choco. Rico y sabroso.
Un barril de Vermouth Izaguirre preside una esquina de la barra y en la otra encontramos una nevera con varias botellas de tinto. El vino que ofrecen es “Los Naranjos” un vino en rama según nos comentan. Es otro vino que ha sido aligerado considerablemente, y apenas guarda sabores de crianza, una pequeña decepción. El precio del medio de fino 1,6 euros. Se ve también mucha gente que viene a tomar el aperitivo y debe trabajar cerca. El servicio es rápido y hay bastantes camareros. La ensaladilla bien decorada no supera el aprobado. El salmorejo está bien hecho y sabroso.
En resumen, una céntrica taberna, bien atendida, y concurrida entre semana.