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miércoles, 12 de septiembre de 2018

Iniciamos la temporada de catas, con una de uvas y sus vinos






Después de las vacaciones de verano que en mi caso me han servido para disfrutar y descansar, y además para conocer alguna bodega gallega, y probar muchos vinos de las varios DO gallegas, se impone el curso normal de la actividad en nuestra ciudad, y por supuesto la relacionada con el tema de vinos.
La climatología ha acompañado a la maduración de la uva, y los racimos de uvas Pedro Ximenez se han extendido en los suelos de 
la campiña, con algún susto de las tormentas.


Hay que resaltar que este año se ha celebrado el I Concurso de vinos PX en Montemayor, las fiestas de La Paxera, que ha sido una feliz iniciativa. Y que continua el interés por los vinos Montilla-Moriles gracias al Curso sobre vinos de la DO Montilla-Moriles.

En el caso de la Asociación de Sumilleres se han reanudado las catas con una instructiva sesión sobre análisis organoléptico de variedades blancas y después catar vinos elaborados con ellas, para finalizar con las acostumbradas delicias que nos preparan en casa de Joaquin y Araceli.

La cata la dirigió Rocío Márquez, enóloga de Bodegas Robles, pero que vino como primer representante de la asociación de amigos del vino y el vinagre, Vinavin, que entre otras actividades organiza el concurso mundial de vinagres.

Rocío nos trajo cuatro variedades blancas: Baladí Verdejo, Verdejo, Moscatel de Alejandría y Pedro Ximenez. Afortunadamente, como dije antes las temperaturas han acompañado, ya que por ejemplo el año pasado la vendimia empezó prácticamente un mes antes que este año. Así, la verdejo, estaba ya mucho más madura que las otras variedades, que se encontraban en óptima o casi madurez en la primera semana de septiembre: como sucedía hace unos cuantos años. 
En resumen, se espera para este año una muy buena calidad de los mostos, ya que la maduración ha sido lenta gracias a las temperaturas moderadas que hemos disfrutado.

Se pudo comprobar la marcada acidez de la Verdejo, cómo la pulpa era carnosa y con sabores frutales y florales, mientras que la Baladí Verdejo (también conocida como Jaén Blanca) era más dulce, menos ácida y con sabores a manzana verde.
Nuestra Pedro Ximenez ya sabemos es una uva muy dulce, y que gracias a su fina y delicada piel puede desecarse al sol haciendo que uva sepa a dátiles y regaliz.
Por último, la Mostatel de Alejandría es muy floral y con una piel dura.






























En cuanto a los vinos, el verdejo de Piedra Luenga (con Baladí Verdejo) olía a la levadura del contacto con las lías, y con aromas herbáceos, florales, y en boca tánico, salino y seco.

La verdejo la catamos en el Finca La Cañada, pero más bien se apreciaba la parte añadida de moscatel. En cualquier caso era más glicérico y con cuerpo que el anterior.
La moscatel se lucía en el Viña Verde, una de los vinos más exitosos de la DO y que casi siempre aparece en guías nacionales de recomendación de vinos por debajo de 5 €. Con aromas florales y frutales, sobre todo en boca y abocado.
Por último, la Pedro Ximenez la disfrutamos en forma de PX de Piedra Luenga. Pleno de aromas a miel, regaliz, cáscara de naranja,...














Una instructivas cata que redondeamos con el bacalao con tomate que preparó Araceli y Joaquín . 
En mi caso, me comí y rebañé el bacalao con su tomate frito. Muy rico.
Además pusieron unos boquerones en vinagre, costillas de ibérico al horno, y un muy buen chorizo ibérico frito de la Sierra de Málaga.  

Así que la nueva temporada promete, vamos, como otros años.



martes, 12 de abril de 2016

Bendita locura, una taberna cofrade

La Plaza del Cardenal Toledo es una de las más bonitas de esta ciudad. Está cerca de la plaza de Capuchinos y también de laas Tendillas, pero siempre está recogida y últimamente ha sufrido algún cambio. 

Se ha eliminado un gran árbol que había en la esquina derecha, con lo que se resolvía algún problema de salud del mismo pero ha dejado un gran vacío de sombra.

En esa esquina se situa Bendida Locura, una taberna cofrade muy frecuentada porque se está allí muy bien, y porque es sitio de reunión de aquellos que sienten el placer de la Semana Santa y todo lo que lo que le rodea: música, olores a incienso, compañerismo, etc.

Quien visite su página de facebook comprobará la animación de este bar en época cofrade.
El local es pequeño y tiene algunas fotos de imágenes, pero no como otras del mismo ramo, que están repletas sus paredes con retratos de imágenes de muchos santos, cristos y vírgenes.
Como el tramo de la calle donde está se ha peatonalizado, los veladores ocupan el paso, cuando antes los otros propietarios tenían apenas junas mesas, y unas sillas altas. Y han debido de poner sombrillas para solventar el poder del solano, y que en estos días de primavera, en cuanto hace un poco de sol se descubre la belleza de árboles, flores, señoritas, etc.

No tienen demasiado surtido de tapas, pero está muy bien escogido. Por supuesto que no falta las ensaladilla, salmorejo, boquerones, y otros platos. Además de tostas y molletes.
Como curiosidad, la cerveza la sirven en jarrillos de metal muy aparentes.

Pero como no vamos a cambiar, nosotros bebimos nuestra primera cerveza y luego los medios de vino.
Que el vino fino que tienen es el de Caballo Cordobés (Los Raigones) y el Piedra Luenga, ecológico, de Robles (en la foto, el ecológico está en medio).
El de Los Raigones, está más fresco y más hecho a los aromas típicos de velo de flor.
El ecológico, más oxidado, está más suave y se nota una evolución a aromas mucho más maduros. Me desconcertó un poco: recuerdo la primera vez que lo probé, hace años, y me pareció con mucha clase, con aromas amaderados, seco, a manzana. Pero esta vez, ya digo, bien hecho pero que no es lo que esperaba.


De comer, como siempre, ensaladilla. Media ración, tres bolas de la misma, con mucha aceituna. Nada del otro mundo.

Y una de carne con tomate, un cuenco mediano, aceptable. 
Lo suficiente para pasar un buen rato en la plaza, viendo el movimiento del personal. Y lo mejor, quien te pueda orientar: que si éste se dedica a bordar mantos para los santos y que le va bastante bien; que si aquél estuvo con nosotros en el colegio y ahora es concejal; que hay que ver lo que se han gastado en limpiar la cera de las calles, etc, etc. 
Todo un mundo se mueve alrededor de una semana en la que mucha gente se echa a la calle, a disfrutar de la llegada de la primavera.

El precio, bien, bastante comedido para lo a gusto que se está en la plaza del Cardenal Toledo y en esa taberna con arte.