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jueves, 3 de diciembre de 2015

Presentación de nuevos vinos de Robles en la Taberna el 10

El miércoles 2 de Diciembre nos convocaron los responsables de Bodegas Robles a la Taberna nº 10 para que conociéramos sus nuevos vinos. 

En total fueron cuatro vinos, y antes de comenzar Rocío Márquez nos adelantó que habría al menos una sorpresa.
Tras unas breves palabras, Francisco Robles comentó que la idea era dar a conocer los vinos, anticipándose a su salida al mercado y con el fin de quer diéramos nuestra opinión como consumidores, y no ya como expertos.
Parece que hay un grupo de bodegas que se juntan y se hace una cata ciega de sus producots, y los bodegueros expresan sus preferencias, cualidades y defectos. Diríase que a pelo se conoce la opinión de gente entendida en el tema.

Yendo a los vinos de Robles de la noche, que presentó y describió Rocío:

- Chenin Blanc, con 11º de alcohol y con algo de carbónico. Tipo frizzante o tipo aguja, es decir con carbónico.  Para que sean considerados como tales, el carbónico debe provenir de la fermentación y cuando se adiciona el carbónico se les llama vino espumoso.
Es de un color amarillo pálido, y lo novedoso es la burbuja en el fondo de la copa. La burbuja estaba muy bien integrada, pequeña, juguetona en la boca. 
Pero el vino es algo corto en aromas frutales, y que en esta variedad abundan los tonos cítricos y frutales. En boca es una combinación de moderado dulzor, acidez y algo de amargor. 
Es persistente y puede ser una grata sorpresa para mucha gente. A los asistentes les pareció muy agradable, pero en mi caso los vinos abocados no me entusiasman. Quizás le sobre algo de azúcar ya que cuando sube la temperatura el dulzor se acrecienta, si bien los aromas herbáceos y florales comenzan a aparecer. 
Hay que reconocer que es una estupenda oferta este tipo de vino y que seguro que tiene éxito comercial.

- Verdejo, con 12º y claramente mucho mejor que otros elaborados por esta bodega. En aroma y en boca.
Amarillo con tonos verdosos. El aroma es fruta blanca: pera, a flores y toques vegetales. En boca es ácido, con cuerpo, algo goloso, amargo, persistente. Según decía Rocío se ha elaborado haciendo removido de las lías (batonnage, en francés y en lenguaje enológico) y se nota la mayor amplitud del vino, en nariz y en boca. El retrogusto es también notable.

- Vino yema. No es un vino para el mercado, ha sido elaborado este año y será añadido a las botas para elaborar los finos. Querían traerlo para que lo conociéramos. Es un vino dorado, quizás con un color demasiado desvaído y con pocas notas de juventud. Tenía poco aroma: notas a manzana, levadura y también reducción. En boca es goloso, algo dulzón, ácido y persistente.

- PX, un vino con 12º de alcohol, de color ámbar y muy denso. Aromas a dátil, naranja y orejones. Tiene un elevado contenido en azúcar, unos 300 g/L, y el alcohol añadido (menos del 15% legal o normativo) que debe serr también ecológico, está muy bien integrado. Ya, en diciembrte. En boca es muy dulce, pero a la vez fresco por su elevada acidez. Tiene un ligero amargor que redondea el producto.  

Una buena presentación de los vinos de Robles, bien apoyada por imágenes de la viña ecológica.

Para terminar hubo una pequeña degustación de aperitivos en la terraza del 10: mazamorra, berengemas con miel, trozos de flamenquín, … 

La decoración de la Taberna Nº 10 está conseguida, a mi parecer, y la casa está aprovechada al máximo. Es un sitio acogedor. Quizás haya excesivos colores en las paredes. 

Las vistas son muy interesantes, a pesar de ser sólo tres plantas; además, la noche en la Judería es diferente: tejados, campanas de relojes, silencio, hace que todo se sienta diferente y entrañable. 

Lo que hay que hacer para no escribir mágico o espectacular,  palabras en mi opinión supersobadas a base de abuso en su uso.


Por último, una foto con algunos de los sumilleres.






sábado, 21 de febrero de 2015

Taberna nº 10, en la Judería, una nueva visita

Hace tiempo que estuvimos por la Taberna nº 10, concretamente en Mayo de 2012 y en su momento nos pareció una taberna correcta con ganas de hacerlo bien, sin más, ya que está en una de las plazas más bonitas y turísticas de la ciudad, la del Cardenal Salazar junto a la Facultad de Filosofía y Letras, y junto al restaurante el Churrasco o el de Pepe de la Judería. Pero en esta segunda visita se nota el profundo cambio que le han dado sus propietarios a este local. A la hora que llegamos, dos buenos jóvenes guitarristas estaban alegrando el mediodía, a la vez que varios de grupos de turistas orientales (japoneses, coreanos o chinos, no sé) pasaban rápidos. Siempre hay movimiento en la plaza y sus alrededores.
El dueño es Miguel Cabezas, que junto a su mujer regentan 4 establecimientos (Casa Rubio, Pepe de la Judería, el 10 y el antiguo hotel Lola) y teniendo en nómina 66 empleados. Todo un emprendedor que ahora disfruta de mucho trabajo ya que el turismo en Córdoba no cesa de crecer.
Pero la impresión general es que ha habido cambios en el personal, que dispensan una atención al cliente exquisita. Si uno mira en tripadvisor la mayoría de los comentarios son sobre que se comen bien, buen precio y una muy buena atención. Esa es la tónica de los bares, tabernas o restaurantes que van siempre bien.
Las mesas están tapadas con una bonita tela, en la mesa hay una botella de aceite oliva virgen extra, y en nuestro caso tuvimos la atención de Miguel y Manuel, que actúa como maestro de ceremonias al presentar los vinos que tienen en 8 barricas, que no botas. La razón es que la temperatura en verano no permite una estabilidad de los vinos y por dentro están forradas de acero inoxidable.
Tienen la novena barrica con el cristal para que se vea el crecimiento del velo de flor, que tanta influencia tiene en el carácter de los vinos de esta tierra.
Un detalle que nos gustó mucho es su interés por servir el fino en la copa más adecuada. En la foto de la izquierda se muestran tres tipos de copas: los catavinos tradicionales (los del medio cuarto de litro), que son incómodos para muchos; a la derecha está la copa normal de tinto o blanco; y en medio, una preciosa copa que es un estilizado catavinos moderno.

Vino tinaja
La Primilla
Los vinos que tomamos fueron el vino de tinaja La Primilla (80% Pedro Ximenez y 20% Montepila) del Lagar La Primilla y con 14º de alcohol; con ligeros aromas a plátano y manzana verde, suave y glicérico en boca. Es su vino más consumido, y que combinó -no maridó- o según Miguel el vino de tinaja iba con su tapa pareja perfecta: sobre una hoja de endibia una loncha de jamón de los Pedroches, ibérico claro, un poco de higo y espuma de mayonesa de aceite AOVE DO Baena. Me explayo con el nombre completo porque esta tapa ganó el concurso de la tapa, en su sección de productos tradicionales. Como se puede imaginar, bien rico.
Manuel
Luego, pasamos al vino Verdejo ecológico de Robles, con 12º de alcohol, es un vino que a mi en particular no me convence, creo que el joven Viña Verde tiene más juventud y vida. Eso sí, está mucho mejor el verdejo en boca que en nariz. Y como pareja perfecta unos trozos de quesos andaluces bien ricos, que repartimos a más porque a Raquel no le gusta ningún tipo de queso.
El fino que catamos fue el ecológico de Robles, ligero en nariz, avellana y levadura, pero mejor en boca. Un fino que se ha ido adaptando a la tendencia de aligerar estos vinos.

Si acaso podía mejorar, pues sí, porque pasamos a los vinos generosos, productos estrella  de nuestra DO Montilla-Moriles, y a la vez gran desconocidos porque apenas si se consumen. Pero en el 10, tienen el Oloroso Ecológico Piedra Luenga de Bodegas Robles. Según Manuel, el dicho antiguo era que el oloroso es vino de mentiroso porque huele seco y sabe dulce. Unas berenjenas rebozadas y sazonadas con azúcar de caña, crujientes, hicieron que más de uno se llevara vino oloroso a su casa. Y es que en el 10 puedes comprar y llevarte vino, que embotellan y embolsan de manera primorosa.

¿Se podía pedir más? Sí, pude probar el amontillado Tauromaquia de Bodega Hnos. Gracia. Cada día me gustan más estos vinos: con olor aún a fino, complejo, en boca salino, amargo.

 Nos hicimos el grupo una foto con Miguel y Antonio junto a los vinos en el patio de luces de la preciosa casa que ocupa el 10. Todo lo tienen al detalle.

 Esta entrada la hago después de la cata de vino con leyendas. Es otra forma más de dar a conocer nuestros vinos pero aún hay mucho por hacer porque si los jóvenes se acercan poco al mundo del vino, a éstos vinos les parece muy fuertes. Pero algo va quedando. Y esto en el día en que Raquel comenta que en un bar muy frecuentado por jóvenes y que priman a los ciclistas no tenían fino cuando él pidió una copa. La gente de los bares o tabernas quieren hacer negocio pero si no se lo piden pues no lo traen. Espero que nuestros vinos no sean sólo vino para gente mayor.