lunes, 28 de enero de 2013

Embruja2

Otro local con notable éxito por servir tapas con la consumición. Ya lo había oído en varias ocasiones y esta semana nos acercamos a charlar, copear y tapear, y a un precio económico: fueron 10 tapas y consumiciones de fino sobre todo, y en total 12 euros. Así se explica que corra la voz en cuanto a este sitio. Las tapas no son una finura de cocina, pero son abundantes y se agradecen.

Fino Eléctrico
Del fino, tienen tres: fino el Gallo, de Bodega el Gallo de Córdoba, fino el Pato, de Bodegas Luque en Doña Mencía, y el fino Eléctrico de Toro Albalá, en Aguilar de la Frontera. El primero es un éxito en la ciudad y cuando fuimos había tres señores mayores que lo tomaban, pero a nosotros nos parece aún flojo. El Pato tiene un color algo sucio, no es ni dorado, ni pajizo sino más bien pajizo oscuro y notas grises en suspensión: el aroma a acetona y pegamento era intenso, aunque a mis amigos parece que ese olor les gusta, y en boca algo ácido.
El Eléctrico tiene un color amarillo limón poco intenso  que indica que estaba muy fresco, casi terminado de fermentar y así estaba, las notas de crianza biológica sólo se apuntaban. Es un vino que entra bien, se sirve en bag-in-box de 15 litros y es un buen acompañante, aunque muy joven en realidad.

Y esta parece ser la tendencia, vinos frescos que inviten a un moderado copeo y que en este local está asegurado con la tapa que acompañan.

martes, 15 de enero de 2013

Taberna El Mentidero

¿Qué tienen algunas tabernas que se está tan bien en la puerta, viendo pasar la vida de la ciudad? Pues éste es uno de ellas ya que está situado en la calle Diario de Córdoba, justo al final de Claudio Marcelo y junto al Templo Romano. Es una taberna pequeña, pero gusta más estar afuera, con poco sitio y robándoselo a los viandantes, pero en días soleados es una delicia. Las vistas son muy agradables y valen una visita.

De la taberna, pues tiene una carta de vinos completa, variada en tintos, y que se pueden copear en su mayoría; y los precios son realmente contenidos. Pero como en nuestro caso, son los finos pues tienen uno de los más reconocidos finos de Montilla-Moriles, el Cancionero de la Bodega Jesús Nazareno de Baena. Un fino de un color amarillo verdoso, no del todo transparente con aromas a crianza biológica: levadura, algo de hierba, algo a pegamento. En boca más suave que otras veces que lo he probado y en conjunto, más flojo. Me dicen que últimamente no me parece bien ningún fino, pero es que observo que los finos son más leves y que han perdido parte de su alma.
También tomamos una copa de vermut casero, posiblemente el Izaguirre, que es suave y agradable.
Esta taberna sirve tapas con la consumición, unos pequeños bocaditos o pulgas que acompañan bien. Es una taberna muy recomendable por su servicio, calidad de vinos y sobre todo, por su ubicación.

martes, 8 de enero de 2013

La Tuerta, un bar de tapas

Este bar está en la calle Albeniz, en el barrio de Ciudad Jardín y es un local de éxito. La clave, las tapas que ponen acompañando a la consumición, una práctica que está llenando algunos bares o tabernas de esta ciudad. En particular las tapas que dan en la Tuerta son más bien reducidas aunque bien sabrosas y originales. Ya son variados los locales que basan su negocio principal en las tapas gratis, aunque la bebida no es que sea en este caso barata. La cerveza, en vaso grande, cuesta 1,90 euros pero como está bien servida y el ambiente es agradable, junto con que las mesas están muy separadas hacen que se esté a gusto: por lo que funciona muy bien, el boca a boca hace el resto.
De los vinos finos tienen El Gallo de Bodegas El Gallo y Eléctrico de Toro Albalá. El primero no lo pedimos porque es muy comercial pero apenas es fino. El Eléctrico es un vino que no defrauda: amarillo verdoso, algo turbio, aromas de crianza, levadura, manzana, almendras y en boca me pareció algo menos salino que otras veces, buena acidez, amargo. De los mejores vinos de Montilla-Moriles.
Las raciones también tienen buen precio y son recomendables.

martes, 1 de enero de 2013

Taberna Yerbabuena, va mejorando

boquerones al limón
La Taberna Yerbabuena, que está en la calle José María Martorell cerca de la plaza del Zoco, la regenta Alfonso y tiene la taberna propiamente dicha y una sala anexa para reservar. Y eso ocurrió hace unos días que fuimos a comer y lo hicimos tranquilamente en la sala pequeña. La decoración de esta sala, que ellos llama la salita, es agradable y por supuesto tranquila. La carta de platos es equilibrada, aunque no en exceso amplia, y que completan con sugerencias de la semana. Hay que decir que estos platos fuera de carta vienen con su precio, por lo que no te llevas sorpresas. La carta de vinos, cada vez más variada, tiene varios vinos de Rioja, Ribera del Duero y algún vino más. El precio es ajustado, por ejemplo el Pruno 2010 de Bodega Villacreces (Ribera del Duero) cuesta 14 euros, así como el Luis Cañas crianza. O sea, no son baratos pero de un precio muy razonable. Eso sí, el fino de la casa cuesta 5 euros la botella, y está bastante bueno. Es de la tonelería Rodríguez, en Montilla, que también tiene vino oloroso y amontillado por descubrir; el fino está sin filtrar, con buen aroma a velo de flor, algo amargo aunque bastante ligero en boca. De copeo es un vino interesante, y al final resultó que tomamos 3 botellas del fino y una de Pruno: o sea 3 de fino costaban igual que el tinto. El Pruno me pareció más flojo que cuando lo caté por primera vez, parece que la fama conseguida en poco tiempo no le ha sentado bien.
bacalao a la vizcaína
De la comida comentar que entre los entrantes escogimos lo siguiente: las gulas con huevos rotos están bien conseguidas, los boquerones al limón muy bien fritos, y el revuelto de habas con choco y su tinta, una buena combinación. De los platos principales, el bacalao a la vizcaína en su punto y en una buena ración. Los guisos de carne los tienen bastante conseguidos, como la caldereta de choto o la carne de monte, como gamo y jabalí. Últimamente han incluido las judías con perdiz.


caldereta de choto
El precio con postres y café fue menos de 25 euros por persona. A todos nos gustó la calidad de lo comido y resultó de una notable relación calidad-precio. Un local muy recomendable.

martes, 25 de diciembre de 2012

La nueva carta de vinos de la Montillana

Hace unos días nos pasamos por la taberna La Montillana, en la céntrica calle San Álvaro, para comprobar su apuesta al incluir en su carta de vinos, a los de la DO Montilla-Moriles: jóvenes, de tinaja, finos, olorosos, amontillados y tintos. Lo hicimos tras pasar un tiempo prudente tras los fastos en los que aparecen autoridades y se prodigan anuncios en periódicos y otros medios locales.

Lo primero que observamos es que abundaban las copas de cerveza, que era lo que antes sucedía y que demuestra que el consumo de cerveza en España triplica en litros a los de vino. Lo segundo es que las copas de vino eran de tinto, y las menos de vino blanco en sus distintas variedades, que antes se ha mencionado. Y esto de nuevo no es demérito, sino que es la norma tanto en jóvenes como en mayores; y es que el tinto es más suave al gusto que los finos, al menos para mujeres y los más jóvenes.
Algo sorprendente de la carta es el precio de las copas de los jóvenes, de tinaja y el rosado y el tinto, que superan en al menos el doble el precio del fino, cuando a nuestro parecer el precio de la botella, de cualquiera de los antes referidos, es similar a la del fino. No es de recibo que una copa cuesta casi igual que el precio de una botella entera en el comercio. Y esto es algo incomprensible, además, porque el fino aguanta mucho más en una botella abierta y a medio consumir, por lo que los otros vinos pueden tener poca demanda y las botellas andan abiertas más de la cuenta, como así pasó al menos con el rosado de la Coop. la Unión. Este rosado ha sido siempre un vino muy bien hecho, que ha recibido distinciones  y esta vez no nos supo a nada, estaba falto de olor y sabor, una pena.
En nuestro caso, hicimos una petición, llamémosle copiosa, de los distintos tipos de vinos allí ofertados: uno de tinaja, un joven, varios finos, un amontillado, un rosado y un tinto. En general el nivel de los finos era correcto sin más, y algunos como el rosado y algún fino, así como un ramplón vino de tinaja, no nos convencieron. Los que a nuestro parecer sobresalían de entre los pedidos, eran el fino del Lagar del Blanco y el tinto Aldea de Zapateros de Bodegas Doblas.
Es curioso el caso del Lagar del Blanco, y a quien le interese que visite la bodega en Montilla, ya que dispone de unos de los mejores finos en bota, pero que pierde bastante en botella: está como muy recortado.
El ambiente en la Taberna La Montillana, como siempre muy correcto y atento. En resumen, una apuesta por los vinos valiente la de este local pero que debe asegurar una calidad alta en las botellas abiertas que se sirven por copas. Como tiene buenos vinos en botella, y que no se sirven por copas, así habrá que probarlos en una próxima ocasión.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Garum 2.1 Bistronómic Bar

Con ese nombre tan extraño fuimos a comer un menú al bar de tapas/restaurante/bistro bar situado en la calle San Fernando, al final, ya muy cerca de la Cruz del Rastro y junto a la Ribera.
Ha sido el ganador del 1º Concurso de la Tapa cordobesa con su salmorejo al amontillado, así que enhorabuena.
Con la consumición y por un euros más te ofertan tapas o pinchos sobre pan. Se puede elegir entre un menú de tapas a degustar o bien el tradicional. Pedimos el clásico menú y que consistía en elegir entre salmorejo (algo ácido), revuelto de bacalao (bien hecho y sabroso), y otro plato entre los primeros y entre los segundos, sardinas malagueñas (pequeñas, bien hechas a la plancha aunque sólo cuatro), una buena carrillada y otro plato más. El precio era de 9 euros, bien, aunque corto. Es lo que tienen los bares con un poco de diseño.
Para beber pedimos una botella de fino Gran Barquero, de Bodegas Pérez Barquero, con un excelente aroma a crianza aunque no tan seco como hace unos años, y es que ahora los finos son más chiquitos como decía un conocido enólogo de la ciudad. Buen aroma a frutos secos, en boca se nota bien equilibrado, fresco y que demuestra menos salinidad, con buena acidez y ya adaptado a los gustos de los consumidores. En definitiva un buen fino adaptado a lo que se vende ahora.
Además la consumición del menú, el jefe de sala nos cambió el tinto ofertado por Garum de la bodega jerezana de Luis Pérez. Mucha capa de color, aroma dulzón, a fruta madura y en boca cálido y un poco menos ácido de lo que le correspondería, pero bastante bueno. Hubo consenso en considerarlo como un buen y muy digno representante de los vinos tintos andaluces.

sábado, 1 de diciembre de 2012

El Picoteo del Gallo

Este nuevo local está en la céntrica la calle Saavedra y aunque es pequeño tiene unas mesas en la calle que en los buenos días de sol invitan a pararse. Y eso fue lo que hicimos, si bien fue dentro. Está bien atendido y regalan con tapas a cada consumición. El fino que tomamos era de la bodega Lara, sin filtrar  y con un notable olor a reducción que a mi modo de ver no es nada agradable, nada franco. Con una buen acidez y en boca resaltaba el aroma a reducción. Los demás compañeros de cata sí les pareció agradable.
Entre otros vinos tenía el tinto Cepa Bosquet Syrah Barrica 2010, que ganó el galardón de oro en los Premios Mezquita de 2011. Un tinto elaborado en la Alpujarra almeriense, y de Bodegas y Viñedos Laujar, y con 3 meses en barrica. Tiene una excelente capa granate y ribetes morados. Buen aroma a  fruta roja, pimienta negra y muy buena entrada en boca, ácida y cálida, y en la que salen aromas a regaliz.

Pedimos un revuelto y pinchos de tortilla. Antes de pagar nos obsequiaron con una ronda de copas de fino y otra del tinto alpujarreño. Como decía al principio, un sitio agradable y atento.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Cata de vinos de Rafael Palacios

El martes 13 de Noviembre asistí a una cata de los vinos de Rafael Palacios y presentada por él mismo, y que formaban parte del programa de unas interesantes jornadas gastronómicas promovidas por la Distribuidora Narbona Solís. Todos los actos, el lunes 12 y martes 13, se celebraron en el Hotel Cordoba Center. Había muchas bodegas presentes y de calidad reconocida, no quisiera dejar atrás a alguna. Además había también exquisiteces como un salmón ahumado de Reyes y Varón.



Rafael Palacios es el menor de una familia dedicada a los vinos. Según él comentaba, la bodega familiar  riojana vendía tintos y los blancos prácticamente los regalaban como obsequio de pedido de los tintos. Como se formó en Burdeos, se interesó en desarrollar el valor de los blancos ya que tenían suficiente potencial. Fue en 1996 cuando conoció la variedad Godello y aunque le impresionó su frescura no fue hasta el 2004 cuando se decidió a trasladarse y empezar en la zona de Valdeorras. Tras unas pruebas iniciales se decidió por la subzona del valle de Bibei, la más alta de Valdeorras y como en toda Galicia las propiedades eran minifundios. Para situarnos el río Bibei, siendo el pueblo más cercano O Bolo, nace en la Sierra zamorana de Sanabria por lo que está en la parte oriental de Orense y a una altura de 700 a 900 metros de altura.
Los suelos son graníticos y formados por fina arena y piedras de granito de pequeño tamaño y sin cubierta vegetal, ya que en verano la temperatura diurna puede superar los 30º, y además la profundidad de las raíces sólo llega hasta 1 o 2 metros que es lo máximo que las viñas penetrar antes de llegar al granito. Hay una parcela que apenas tiene arena y sí mucha piedra por lo que apenas retiene al agua y para evitar la insolación la viña se cubre con unos veinte centímetros de paja.

La variedad Godello es aromática, con piel muy fina, y que madura hasta alcanzar buena concentración en azúcares sin perder acidez: la pulpa aunque dulce está prieta y verde y puede llegar hasta 8-10 g/L de acidez, un pH de 3,0 (para el Sorte O Soro) y sin suficiente ácido málico como para que necesite hacer la fermentación maloláctica. Las distintas parcelas se cultivan en vaso o espaldera en régimen ecológico.
Las fermentaciones se realizan a 14-16º con levaduras autóctonas y sin realizar la fermentación malolácticase hacen en madera, excepto el Bolo, que es el menor de los vinos y se fermenta en recipientes de acero inoxidable.
Todos los vinos tienen un toque de identidad, notas de fruta blanca, ácidos y algo amargos en boca, y una sensación salina que recuerda a los finos. Según Rafael, es la mineralidad lo que los distingue.
Se cataron:
- Bolo 2011, de viñedos propios y de viticultores asociados a la bodega. Aroma a pera, hinojo, ácido, final salino.
- Louro do Bolo 2011, de viñedos propios de 17 a 28 años con fermentación y crianza de 5 meses en foudres de 3.000 litros. Aromas a anís, miel, lías, madera, complejo en boca, persistencia larga. Persistencia ácida y amarga.
- As Sortes 2011, de viñedos propios de 35 a 92 años, y fermentado y crianza de 8 meses en barricas de 500 litros. En nariz es mucho más dulce que el Louro. También menos amargo y un muy largo recuerdo en boca. Muy equilibrado.
- Sorte O Soro 2011, con uvas de un único viñedo de 37 años. Fermentación y crianza de 8 meses en barricas de 500 litros. Se trata de una viña situada en la parte más alta, con orientación al norte y expuesta a vientos, con una producción limitada a unas 2.000 botellas. Muy frutal, a melocotón, pera, hinojo, con toques de madera.  Aireando en boca el vino se transforma en muy salino, realmente un fino. Muy largo y muy bueno. ¡Y todavía le quedan unos meses en botella!, según él.
- Sorte dos Santos 2011, también de una única parcela de 44 años. Se dice que es de vendimia tardía: las uvas alcanzaron los 14º de alcohol probable y se fermentó hasta llegar a los 11º quedando unos 70 g de azúcar que apenas se notan por su muy buena acidez. Aromas a melocotón, almíbar.
Una excelente cata propiciada por la entrega de Rafael, que se muestra cercano en todo momento y que comenta con humor las incidencias de su trabajo. Además no se excede en los comentarios de sus vinos, los deja a éstos hablar.