miércoles, 11 de febrero de 2015

El Casino Militar en la Av. República Argentina

Este edificio de los años 30 tiene torres al estilo granadino que le hacen ser un vistoso ejemplo de la arquitectura moderna y a la vez costumbrista. Está situado al final de la República Argentina y junto al hotel oxidado (como se conoce al Hotel Eurostars Palace) o como siempre se ha conocido en esta ciudad, el Hotel Meliá. Tiene tres plantas y en la primera encontramos el Casino Militar tras pasar por un amplio patio central porticado con elegantes columnas.
El Casino, tiene una gran y amplia sala desde la que se puede dominar el tránsito, a imitación del Círculo de Amistad. Y es verdad que parece el casino una réplica de éste, aunque militar.
La entrada por supuesto es libre, pero guarda en la decoración todavía recuerdos de un uso más exclusivo.
La primera vez que fuimos coincidió con los funerales del cabo muerto por artillería israelí en el Líbano, y que servía en la Brigada que está en el Cerro Muriano. Ese día, ya se había celebrado el acto y el casino estaba repleto de militares, guardias locales y más personal. No era por tanto, un día para hacer fotos y tras tomar un cerveza y una buena tapa de arroz nos fuimos. Hay que ver cómo es el trabajo de un restaurante: el camarero nos dijo que la noche anterior cerraron a las dos y a las nueve en planta otra vez.
Bien, pues en la segunda visita el ambiente era más tranquilo, mucho más, con poco cliente y que nos hace imaginar cómo debería ser en sus tiempos el casino: tranquilo, buen servicio, viendo pasar el tiempo por la ventana, descansar y charlar con los amigos.
El grupo que formamos (en la foto falta el autor de esta entrada) es para echar un buen rato y empezó bien, porque uno que llegó rezagado le dió por preguntar en la conserjería del edificio dónde estaba la cantina, como en los tiempos de mili.
- No, señor, aquí no hay cantina, es un restaurante. Al fondo del patio.
Tiene una buena carta, aunque con las consumiciones nos pusieron una buena ensaladilla, y de gratis dos platos de migas. Bien. Esas migas eran parte del menú diario, por lo que gracias al jefe de cocina por su amabilidad.

Como el entrante era consistente, sólo apetecía algo más ligero y pedimos una media ración de calamares fritos. Muy ricos, con sabor ya que otras veces están tan lavados que apenas saben.
Del fino, tenían dos, ambos de Bodega Delgado, de Puente Genil. El fino Manolo y el Tertulia, ambos muy agradables en boca, ligeros. Estos vinos cada vez se ven más en las tabernas de Córdoba; la parte comercial parece funcionar muy bien.

El resultado de la consumición, por tres cervezas, ocho medios, las dos raciones de migas (gratis), y la media de calamares (4,5 euros) salió por 16 euros. Muy bien.
Conclusión: es un restaurante que me ha gustado, cómodo, amplio, bien servido, aún poco conocido (no hay cartel o luminoso en la puerta), de buen precio y buena cocina. Relación calidad-precio, notable alta: 8,0.

A tener en cuenta, la terraza trasera, como se ve amplia, cómoda, tal como es el restaurante por dentro.
Por cierto, el Casino Militar lo regenta actualmente Savoy, sí, la cadena de pastelerías.








sábado, 7 de febrero de 2015

Una cata didáctica y sorprendente

En la Escuela de Hostelería se celebró una muy buena cata dirigida por Rafael López, técnico de la Consejería de Agricultura, enólogo, sumiller y mejor persona. Lo que se trataba era de comprobar los efectos del terreno y la climatología en los vinos que se habían seleccionado.
Tras hacer una exposición de viticultura para una nueva explotación, qué es lo que es preciso para obtener una buena uva: ya que es la clave para hacer un buen vino. Repasó los factores que hacen a un vino uno de calidad: suelo-clima-variedad-patrón, dejando claro que es más fácil ayudar a la viña en un suelo pobre que controlarla o frenarla en un suelo fértil. Quizás fueron tratados demasiados aspectos para una cata formativa, porque al final lo que se quería era probar los vinos seleccionados.

Y fueron en total cinco tintos. Rafael los sirvió cubiertos para hacer una cata ciega, y reconozco que estoy poco entrenado o que los vinos nos confundieron, ya que cuatro eran Garnachas. Vinos hechos con esta variedad siempre me han parecido muy afrutados, pero estos eran cortos en aroma y no era sólo mi apreciación; la valoración en precio y por críticos reconocidos es alta.
Los dos primeros que se comenta más abajo son un proyecto de Telmo Rodríguez, de muy baja producción en la zona de Gredos. Mirando en la crítica del mundovino de este vino pero del 2010 y realizada en septiembre de 2013 le dan una alta nota, en nuestro caso era del año anterior y catado más de un año después. ¿Tanto han cambiado? ¿tan poco sabemos de cata?
- Pegaso Barranco de pizarra 2009, una garnacha suave, con aromas de fruta madura y 24 meses de barrica.  
- Pegaso Granito de 2009, una botella salió con un pesado aroma a papel mojado (¿problema de tricloroanisol?), la otra era correcta, y aún aromas más maduros que el anterior.
Sí es verdad que estos vinos ganan mucho cuando se dejan abiertos un bien rato y a su vez repasados en la copa. Sobre todo son muy minerales, y las diferencias entre los suelos se apreciaban perfectamente en los vinos, más maduros en el Pegaso Granito.

- Después pasamos al Fosca del Priorat 2011, un garnacha de Tarragona, y parte de un proyecto de garnachas elaborados en otros sitios de España. Tiene un aroma impresionante aunque en boca era más ligero que los dos de Gredos.

   Y a continuación Rafael nos sorprendió con un mencía, hecho en tierra pizarrosa del Bierzo, el muy conocido
- Pétalos 2012, con menos aromas frutales que en otras ocasiones que he tenido la suerte de probarlo. Más seco que de costumbre, ¿será que sólo nos convence un vino por su impresión nasal? ¿Nos habremos convertido a la moda de Robert Parker?


Por último, una sorpresa de vino a muy buen precio, el Tarima 2012, un monastrel (de Alicante), con sólo unos meses en barrica y salido de la mano de Jorge Ordóñez que sabe cómo conquistar al público nacional y forastero. Muy frutal, bebible a tope y por sólo 5 euros. Un vino mediterráneo, cálido, muy bebible, con todo lo que eso significa para que mucha gente se acerque a conocer vinos buenos, bonitos y baratos.

En resumen, una muy didáctica cata en la que se puso de manifiesto que los gustos del público asistente es diverso, pero que es lo que cuenta al final: el consumo del día a día.







sábado, 31 de enero de 2015

Vinavin, Amigos del Vino y el Vinagre: un proyecto para que crezca

El jueves 29 me acerqué a Tabgha para una cata maridaje organizada por Vinavin.
    Por partes, Vinavin ha nacido del empuje de Rocío M., Eu C., Alfonso de C. y M.I. López, y aunque la información inicial parecía estar amparada por la Diputación no es tanto como parecía. La Diputación ayudará en la organización del Primer Concurso Mundial de Vinagres, a celebrar en Marzo.
La idea de Vinavin es acercar el mundo del vino a amantes o amigos del vino, entendidos o no, con el cenas como las del jueves. Y allí me encontré con otros conocidos que hicieron la cena muy agradable.
Los asistentes deben ser socios, aunque ahora en su inicio aceptaron también a no socios con el fin de conocer la asociación, como funciona y pasar un buen rato.
Tabgha es un proyecto de Solemccor, la empresa de inserción de solidaridad y empleo de Cáritas en Córdoba (y que vemos en los camiones de recogida de papel), y que han montado un buen Restaurante Escuela en Ronda de los Tejares 16 (pasaje, el de PicNic o Cazorla). La palabra Tabgha podría venir de Taberna Gastronómica, pero en realidad es por el sitio donde debería hacer sucedido la multiplicación de los panes y los peces, según el Evangelio.
Es un local luminoso decorado en blanco, como se lleva ahora, y que resulta elegante y agradable.
En cuanto a la cena maridada o cata con cena, estuvo bien; aunque hay que decir que la comida ganó claramente a los vinos que tomamos. Es un lugar que puede tener éxito por sus fines, por la calidad de la comida y su reducido precio. Los platos que tomamos eran por un total de 15 euros, excelente.

Calabacín relleno de setas y jamón, que se combinó con el blanco Fideles, verdejo del 2013. Un vino de Rueda, con aromas florales, media intensidad y con buena acidez, agradable en boca: un vino para el tapeo.
 De segundo, un estupendo lomo de merluza el hinojo, bien hecho, en su punto, fresco y sabroso.
Se acompañó con el Delirio rosado 2013 (VT Norte de Granada) que se vende bastante, pero que a estas alturas está ya agotado con pérdida de aromas frutales, y regular en boca.

 Después la carne, que era jarrete de ternera estofado que se tomó con tinto Cabernet Sauvignon 2009 de Cristina Calvache (VT Ribera del Andarax, Almería). Esta bodega hace buenos vinos, y ha conseguido bastantes premios. Es un tinto con mucho color, aromas frutales y en boca retrogusto herbáceos, pero se podría decir que estaba en decadencia. He probado vinos exquisitos de Cristina.

Para finalizar tomamos unas fresas laminadas con menta y acompañadas de un toque de vinagre y azúcar moreno. El dulce PX de Bodega Toro Albalá, un vino de añada, muy denso, dulce, con aromas a dátiles y orejones. Muy rico.
Para terminar la cena los responsables en cocina de Tabgha y de sala fueron debidamente homenajeados por los asistentes porque se cumplió el proverbio de los panes y los peces. El precio de la cena, 20 euros.
Una noche agradable y entretenida.
La asociación cuenta con 50 socios, y no 500 como apareció en la nota de prensa de la I Cata Mundial de Vinagres. Está en fase crecimiento y cuenta en su haber con varios profesionales de enología de reconocido prestigio. La parte administrativa la lleva Alfonso, y en éste caso fue él el que recomendó hacer la cena en Tabgha.
Los protagonistas de la cena
Toda la infraestructura me recuerda a los tiempos en que funcionaba el Club de Cata Aderramar, y que creo, dejó buen recuerdo a muchos amigos que se acercaron al mundo del vino, gracias al grupo de formamos Inés, Paco, Lupe, Joana, Jesús, Esteban, Iving, otros más y yo mismo. Llevar un grupo de cata, como éste de Vinavin, supone un esfuerzo tanto en tiempo como en buscar nuevas ideas que llamen la atención a quienes se apuntan a sus actividades. Y si no, que se lo digan a Antonio Flores y su trabajo para reunir en una mesa de cata a los socios de la Asociación de Sumilleres de Córdoba. A todos ellos, cada uno en otra ocupación, mi reconocimiento por dedicar el tiempo en organizar grupos de cata, porque sí, porque encima a uno le gusta juntar en una mesa a un grupo de amigos hablando de sus cosas mientras que sorben/beben/liban/pimplan/copean vino de la copa (¡qué grande es el wordreference y sus sinónimos!).












lunes, 26 de enero de 2015

Festival de vinos en la cata de los Sumilleres

Hacía tiempo que por distintas razones no podía asistir a una reunión de los Sumilleres de Córdoba. Pero valió la pena la espera. El jueves 22 de enero 2015, nos juntamos un nutrido grupo a catar y hablar de vinos.
Parte de los vinos fueron amable y graciosamente aportados por Rafael J. Sánchez Polainas. El mismo los presentó y aportó anécdotas y valiosa documentación sobre cada vino. Es realmente un entendido en esta materia. Dos pertenecían a la bodega Ossian, del norte de Segovia y que aunque está en la zona de la DO Rueda, comercializa sus vinos como de la Tierra de Castilla; esta bodega se hizo un hueco rápidamente en el mundo del vino, gracias al trabajo de un reconocido enólogo de Ribera del Duero, Javier Zaccagnini, con vides centenarias.
El primero fue el Quintaluna 2013, hecho con viñas más jóvenes. Es de color amarillo limón y en nariz se nota la bollería indicando el trabajo con las lías. Después salen notas de fruta tropical, con buen y agradable retrogusto. Es ácido y ligeramente amargo. Es refrescante. Y su aroma dura y dura, y a las dos horas aún mostraba buenos aromas. Por el precio que tiene, 7 euros, lo buscaré.
Después se pasó al hermano mayor, el Ossian 2011, éste ya de vides prefiloxéricas y de agricultura ecológica. Fermentado en barrica de roble francés, con color brillante amarillo y tonos dorados, quizás debido a alguna oxidación. Es de aroma intenso, pero a mi parecer, la madera le gana a cualquier aroma y en boca es ligeramente ácido, sedoso, pero de nuevo la madera es lo que más se nota. Lo dejamos que se abriera pero no cambiaba mucho. A unos les parecía excelente, a mi parecer le faltaba el poder aromático fresco, complejo, de otras vendimias, y que recuerdo como de los mejores vinos probados. Pero éste no.
Pasamos a los tintos:
- con el vino de Ribera del Guadiana, Pago de los Balancines 2009 (Matanegra) (Tempranillo, Garnacha y Cabernet Sauvignon). Éste aportado por la Asociación de Sumilleres. Con 15,5º. Ha estado 18 meses en barrica. Color intenso cereza y algo de granate, con aroma a fruta roja madura y también de evolución, aromas terciarios: tabaco, torrefacto. En boca es suave, buen retrogusto, fruta de nuevo, algo astringente, pero que se va rápido. Es un vino potente y a la vez, contenido. Nos gustó.
- Los dos siguientes los presentó y trajo José María Moreno de la distribuidora El Terruño.
          PSI 2010, elaborado bajo las directrices de Peter Sisseck (Dominio de Pingus). De la Ribera del Duero. Con 18 meses de crianza, mucho color. Es ácido, ligero en boca, con astringencia muy controlada, algo se secante. Cuando por fin se abre este vino, en boca es muy potente, aunque en nariz cueste apreciar sus aromas. Creo que habría que haberlo decantado, porque este vino no demuestra fácilmente lo que lleva dentro, pero es un muy buen vino, de los que sirven apara acompañar una buena carne.
        Aalto PS 2012, otro Ribera del Duero, de un intenso y precioso color púrpura, muy aromático, con fruta roja y negra, nuez moscada, complejo, muy elegante. Es boca es suave con retrogusto a chocolate, torrefacto, mucha fruta, y una tanicidad muy controlada. Un vino delicioso, con muchas virtudes, y con mucha fruta ¿quizás excesiva?.
- El último vino fue una botella magnum también aportada por Rafael J. Sánchez y elaborada por la colaboración entre el Equipo Navazos y Niepoort, el 2010N con 12,5º, de Jerez. Hecho con Palomino fino y fermentado con técnicas modernas empleando los medios que se habrían empleado antes de que los vinos de Jerez se hicieran por los sistemas de escalas y soleras, como se hace ahora. Un vino con color pajizo, con aromas a orejones, naranja. En boca es algo salino. complejo en boca, pero todo muy contenido. Un vino curioso y sorprendente. Muy bien hecho para los pocos grados de alcohol que tiene y que ha estado en una bota con 1/5 parte de la misma vacía.
Para finalizar tomamos unas buenas tapas preparadas por los miembros de la Escuela de Hostelería y que forman parte de la Asociación de Sumilleres. Muchas gracias a todos por la buena compañía, buenos comentarios y por una animada e instructiva cata.







sábado, 24 de enero de 2015

La Huerta del Rey,... antiguo Turín

Este nuevo establecimiento de la Av. Doctor Fleming renueva la decoración de un conocido bar en Córdoba: el Turín. Está situado en la antigua Huerta del Rey, terreno colindante con la muralla y que aprovechaba el agua de un canal árabe o romano, y que cuando se urbanizó tenía como calle principal la de Fleming.
Buscando en la web y en la pagina de google map han diseñado una muy buena presentación de la Taberna, con fotos de la misma y de los lugares o monumentos a visitar por los que nos visitan. Está claro que sus propietarios, también de varias tabernas como La Montillana (ya visitada) o La taberna del Río, dominan las posibilidades del diseño y las relaciones sociales.

Es un local que han remozado de arriba abajo, quitando la pintura amarilla de siempre por una blanca, luminosa, y combinada con madera. Buen mobiliario y cuidado estudio para sacarle partido a un local alargado.
Como ya vimos en la Montillana tienen una interesante carta de vinos en la que dominan los vinos de la DO Montilla-Moriles. Y esa era una de las razones por las que quisimos pasarnos por allí. El día de marras era con una claridad y brillo que invitaban a estar afuera, pero dentro del local se estaba mejor ya que aún colea el frío de enero. Pareciera que la luminosidad era la de un soleado día de abril.
Tienen finos, de tinaja, olorosos y amontillados. Pedimos de Lagar El Blanco, de la Sierra de Montilla, uno de los mejores vinos, si se cata en la bodega; porque cuando se envasa en bag-in-box este fino pierde mucho, y ya lo hemos comprobado varias veces. Es suave, con algo de aromas a plátano maduro, y también muy suave en boca, en exceso ligero, poco ácido.
Pasamos al fino Cancionero, de Baena, y aunque con más fuerza, más aromas de crianza, pero también estaba ligero en nariz y boca. Debe ser una partida del fino anterior, o bien el que envasan con nombre, creo, de Baena, un vino con menos crianza que el primero.
Para rematar las opciones, probamos oloroso de Bodegas Gracia, con ligeros aromas a orejones, dulzón, y en boca poco ácido, más bien parecía un fino subido de color. Pero era agradable.
Para tapear tomamos cartucho de choco frito, bien hecho, una buena fritura, para degustar como si fueran unas patatas. El único pero… que tenía poco sabor ya que últimamente llega el choco como anillas, muy blancas, pero poco sabor a mar.
Sí nos gustó la recomendación del camarero, una tosta de buey. Una buena tapa a sólo 6 euros, La preparan con unas tiras de pimientos a la plancha y unas gotas de salsa picante. Realmente una tapa-ración bien presentada y buen sabor.
En esta taberna había carteles acerca de las rebajas en bares y tabernas de Córdoba, coincidiendo con el final de Febrero, o sea el Puente de Andalucía. Parece que se han puesto las pilas la gastronomía local para recibir al más de millón de visitantes que ha tenido, un récord.
Por último, la dirección nos invitó a un chupito de PX joven y unos dulces que estaban bien ricos.
El total de la cuenta, dos raciones, cuatro cervezas, seis copas de fino, dos olorosos, por 30 euros. Buen precio, sitio agradable y atento servicio, relación calidad-precio notable alto, ya que tienen una amplia lista de vinos, pero en la copa no lucen, demasiado suaves.








Agroforum 2.0 2015. El futuro del vino Montilla Moriles


El miércoles 21 de Enero se celebró por la convocatoria de Radio Córdoba el coloquio Agroforum 2.0 sobre el futuro del vino Montilla Moriles en Bodegas Campos, y que reunía a empresarios del sector: bodegueros, empresas de marketing, representantes de la Consejería de Agricultura, del Observatorio del Vino. Fue una reunión interesante y entretenida ya que se habló calro de la problemática del sector.
Haré un breve resumen.
- Javier Sarracin, de la consultora Idealia, repasó datos acerca las características del sector en España, puesto que actualmente España es ya el primer productor de vino a nivel mundial y el 3º en el valor de su exportación. De las ventas al exterior, cada vez se incrementan más las ventas de vino envasado. Aunque la mayor parte se exporta por los canales tradicionales, cada vez más se vende vino on-line al exterior, y de los productos agroalimentarios sólo es superado por la venta de aceite.
En cuanto a consumidores, los vinos generosos son sólo consumidos por un 18% del total.
Por último, indicó que habría que incidir en mejorar la estrategia de ventas, hacia una mayor formación e información del producto por el consumidor, potenciar la imagen de marca Montilla-Moriles, y preparar a profesionales en el mercado exterior.
- Javier Martín, Presidente de la DO Montilla-Moriles habló de las bondades de los vinos de la DO aunque se posicionan por precio en los lineales de las tiendas por debajo del valor medio, por lo que puede dar la idea subjetiva de un menor valor.
 - Javier del Rey, del Observatorio del Vino, hizo una interesante exposición donde mostró que la bajada del consumo nacional de vino aún no da señales de cambio de tendencia. La restauración ha dismunido ventas de vino, ya desde antes de las crisis (en 2006) y que se profundizó cuando el consumidor cambió en las compras por canales de distribución de cercanía que tienen menos referencias de vino. Aunque existen tiendas especializadas, cada vez la especialización se va a la venta on-line y que supone ya un tercio del total de ventas.
Terminó con datos esperanzadores en la exportación ya que hace ocho años el 80% del vino era para consumo nacional, y desde el 2012 el sector exterior supone 2/3 de ventas.

Los representantes de las bodegas presentes intervinieron mostrando datos llamativos que dieron idea de la problemática del sector en la DO. Por ejemplo, Fernando Jiménez, de Alvear incidió en la idea de que el precio predetermine la calidad del vino. Por la crisis, en empresas de distribución han crecido las ventas de vino un 35% pero a costa de tener un número reducido de referencias. Esta bodega tiene prácticamente vinos en casi todos los grandes hipermercados y también, los pequeños.
Siempre la cuestión que se plantea es si calidad del vino, reconocido por críticos gurus como Parker, es suficiente para el negocio de una bodega ya que se trata de bajas tiradas, como comentó el representante de Toro Albalá.
La Cooperativa la Unión, llega a exportar el 50% aunque en su mayoría a granel.
Como se ve cada bodega tiene su Mercado, aunque la cuestión queda en la venta interna y sobre todo al exterior. Se concluye que hace falta major distribución exterior.
Para finalizar, se propusieron nuevas formas de combinar los generosos con comida oriental. Y no olvidar, la tarea de Raúl Márquez de la Escuela de Hostelería para hacer combinados empleando vinos generosos.
Y cuántos amigos, de tabernas, catadores, enólogos pude saludar...

sábado, 17 de enero de 2015

Taberna en el Mercado Sánchez Peña, en la Corredera

A la espalda de la plaza de la Corredera se encuentra la Plaza de las Cañas, una recogida y bonita plaza que en días de mercado está llena de coches (la foto corresponde ya a las 3 de la tarde, porque a las 2 estaba repleta de vehículos).
Dentro del mercado hay variados puestos de carne, verduras y pescado, que son éstos los que se sitúan en la parte central del mercado, de forma que cuando lo atravesamos desde la Corredera a las Cañas, podemos ir viendo y comprando buen género.
Pues bien, hace algo más de un año visitamos dentro del mercado el puesto de Alfonso, los Hollejos.
Parece que le va bastante bien, y ahora dispone de mesas fuera, en la plaza de las Cañas, donde había   mucho personal comiendo, y hasta un grupo de estudiantes extranjeros: el boca a boca, o bien las guías conducen allí si se quiere comer género fresco, directamente de los puestos del mercado. En esta ocasión fuimos al otro puesto, que no dispone de mesas fuera, pero que la barra se llena también.
 Es el Café Bar La Plaza, donde dos simpáticas señoras te sirven sus platos preparados de cocina casera y si se desea se pide carne o pescado de algún puesto y lo cocinan al instante. Como había buenos guisos, no dudamos en probar el buen hacer de esta taberna.
Había callos, exquisitos, hacía tiempo que nos lo probaba tan ricos, al final cayeron dos platos de  callos. La excusa es que hacía frío.
 Y albóndigas, también sabrosas. Para rematar la faena, dos platos de puchero con verdura. Nos decían que era guisado de ayer, pero los garbanzos entraban de lujo: finos, suaves y bien aliñados con las acelgas y el poco de chorizo.
En resumen, mucho de cuchara, de rebañar y de buen comer… como si estuviéramos en casa de la madre y dijera:
- niño, que parece que no has comido en tres días, ¿es que no comes en tu casa, o qué?
 Creo que estará acostumbrada a que los que vengan a su taberna sean agradecidos y de buen comer.
De beber, pedí un vino de tinaja de Bodegas de Gómez Nevado, de Villaviciosa (Córdoba), una bodega que fue pionera en vender vinos ecológicos en el extranjero y que era bien valorada en Córdoba, aunque apenas se ve por aquí. Los vinos proceden de viñedos propios situados en dicha localidad, que está fuera de la DO Montilla-Moriles, ya que está a 40 kms al norte de la ciudad, mientras que la DO comienza a 40 kms al sur.
El vino de tinaja era simple, con pocos aromas, con poca acidez. Normal. Pero tiene otros productos como el fino Pálido o Séneca, y el Dorado, así como de más larga crianza. Vale la pena una visita a la bodega. Le recomendamos que pidiera al comercial estos vinos, y en una próxima ocasión iremos a que la señora nos de otra vez de comer.
Pedí una copa de tinto Portia (DO Ribera del Duero), pero no me convenció. Para catar vinos es mejor acercarse a lo de Alfonso.
La cuenta para cuatro: 4 cervezas, 6 medios de vino, 2 copas de tinto, tapa de almendras tostadas, dos platos de callos (como media ración), una de albóndigas y dos de puchero: 23 euros. Vamos, que sale uno comido… y bebido. Relación calidad-precio, alta, pero sólo hay bancos y se sirve en la barra. El interés es disfrutar de un sitio que nos retrotrae a tiempos pasados. Lo recomiendo.